CÓRDOBA. El Cosquín Rock 2024 ya lanzó a la venta las entradas correspondientes al evento programado en Córdoba para el próximo 10 y 11 de febrero. El festival de rock más grande del país y la región anunció la preventa exclusiva para clientes del banco BBVA y, a los pocos minutos, declaró terminada esa etapa por cupo agotado.
CÓRDOBA
Cosquín Rock 2024: Entradas que quedan y expectativa récord
El Cosquín Rock 2024 lanzó una preventa y agotó casi todas las entradas individuales. Por el momento, se venden abonos con un piso de 80 mil pesos.
"Nunca en su historia se vendió de esta manera. Ya volaron las primeras etapas de Banco Francés y se pueden comprar con todas las tarjetas, son abonos para los dos días”, advirtió el histórico organizador, José Palazzo. El precio de los abonos por ambas jornadas rozaron lo exorbitante en precio, con valores de entre 90 mil y 350 mil pesos en el caso más exclusivo.
Por el momento, el festival declaró que aún quedan disponibles los abonos Viajando y VIP. Para la edición 2024, se espera que Cosquín Rock rompa el récord 2023, con más de 200 mil espectadores en dos días.
La vigesimocuarta edición del festival tendrá lugar en el aeródromo Santa María de Punilla. El evento, celebrado desde el año 2001, alberga las mejores bandas de rock locales, además de un amplio repertorio de artistas nacionales e internacionales de distintos géneros.
De hecho, a partir del 2022, el Cosquín Rock diversificó su grilla y abrió el plano a la “nueva ola”, incluyendo géneros como el trap, el rap y otros emergentes que antes eran impensados al calor de públicos más “roqueros”. En ese sentido, el público también se diversificó.
A pesar de poder abonar las entradas con cualquier tarjeta de crédito, el único habilitado a ofrecer tres cuotas sin interés es el BBVA. En ese sentido, la financiación se achicó considerablemente por la dificultad económica que atraviesa el país.
El propio Palazzo admitió que el 2024 será un año duro en materia de espectáculos internacionales. Con los giros a servicios casi caídos por disposición del Gobierno nacional, la llegada de repertorios de envergadura será complicada, mientras los empresarios del espectáculo intentan reorganizar los pagos con toda una ingeniería financiera.













