Científicos rechazan la estrategia de reapertura en Reino Unido por tolerar altos niveles de infección, según la publicación en The Lancet. Consideran que aspirar al pronto fin de la pandemia a través del denominado "Día de la Libertad" es una medida "poco ética e ilógica".
SEGÚN CIENTÍFICOS
La reapertura en Reino Unido es "poco ética e ilógica"
Científicos rechazan la estrategia de reapertura en Reino Unido por tolerar altos niveles de infección en orden a alcanzar el fin de la pandemia.
“A medida que la tercera ola de la pandemia se afianza en Inglaterra, el gobierno del Reino Unido planea reabrir aún más la nación. Implícito en esta decisión está la aceptación de que las infecciones aumentarán, pero que esto no importa", introducen.
El gobierno planea terminar con las restricciones el 19 de julio de 2021, de forma “peligrosa y prematura”.
Una vez más, los autores explican el daño que se puede generar aspirando al fin de la pandemia a través de la inmunidad de la población provocada por la infección.
"Es poco probable que se logre la inmunidad de la población sin niveles de vacunación mucho más altos de lo que se puede esperar razonablemente para el 19 de julio de 2021 […] Sin embargo, la intención del gobierno del Reino Unido de aliviar las restricciones a partir del 19 de julio de 2021, significa que la inmunidad se logrará mediante la vacunación para algunas personas, pero por infección natural para otras (principalmente los jóvenes)", argumentan los científicos.
Además, aclaran que, aunque el vínculo entre la infección y la muerte podría haberse debilitado, todavía no se ha roto, y el coronavirus aún puede causar una morbilidad sustancial por la reapertura en Reino Unido.
El anhelado fin de la pandemia
Los científicos escriben que previamente han señalado los peligros de depender de la inmunidad por infección natural para conseguir el fin de la pandemia. Al respecto, vuelven a definir cinco preocupaciones principales de cara a la reapertura en Reino Unido:
- La transmisión no mitigada afectará de manera desproporcionada a los niños y jóvenes no vacunados. Al 4 de julio, el 51% de la población total del Reino Unido se ha vacunado por completo y el 68% se ha vacunado parcialmente. Incluso asumiendo que aproximadamente el 20% de las personas no vacunadas están protegidas por una infección previa por SARS-CoV-2, esto todavía deja a más de 17 millones de personas sin protección contra COVID-19.
- Las altas tasas de transmisión en las escuelas y en los niños conducirán a una interrupción educativa significativa, un problema que no se aborda abandonando el aislamiento de los niños expuestos. La causa fundamental de la interrupción de la educación es la transmisión, no el aislamiento.
- Datos de modelado sugieren que la estrategia del gobierno proporciona un terreno fértil para la aparición de variantes resistentes a las vacunas. Esto pondría a todos en riesgo, incluidos los que ya están vacunados, en el Reino Unido y a nivel mundial.
- La estrategia tendrá un impacto significativo en los servicios de salud y en el personal sanitario agotado que aún no se ha recuperado de oleadas de infecciones anteriores.
- A medida que las comunidades desfavorecidas estén más expuestas y en mayor riesgo a causa de COVID-19, estas políticas seguirán afectando de manera desproporcionada a los más vulnerables y marginados, profundizando las desigualdades.
En este sentido, los científicos concluyen que “cualquier estrategia que tolera altos niveles de infección es poco ética e ilógica. El gobierno del Reino Unido debe reconsiderar su estrategia actual y tomar medidas urgentes para proteger al público, incluidos los niños”.














