Este miércoles 30/12 la Cámara de los Comunes aprobó el acuerdo comercial de Brexit por 521 votos contra 73, con una mayoría de 448. Esto significa que el proyecto de ley puede continuar hacia la Cámara de los Lores y se espera que la Reina Isabel II lo apruebe antes de medianoche.
LOS PAÍSES ÁRABES IMPACTADOS POR EL DIVORCIO
Las consecuencias del Brexit en Medio Oriente
La marcha del Reino Unido de la Unión Europea (UE) no sólo trae consecuencias para estos dos protagonistas, sino que tiene influencia en todos los tableros del plano internacional y Medio Oriente, obviamente, no es la excepción.
El Parlamento fue convocado en una sesión de emergencia de un día para aprobar el acuerdo de comercio y cooperación entre la UE y el Reino Unido, celebrado por el Primer Ministro británico Boris Johnson y la presidente de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen la semana pasada. Se busca poder sacar adelante el texto antes del próximo 1 de enero.
Pero el tablero en donde se juega la partida del Brexit no solamente atañe a Europa y Reino Unido. Este proceso también tiene una influencia global en la comunidad internacional y, obviamente, se debe incluir a la comunidad árabe, la cual tiene grandes intereses económicos y políticos en Gran Bretaña. La región árabe se verá afectada sobremanera, tanto en el ámbito político como en el económico.
Respecto a la esfera de la economía, cambiar las regulaciones comerciales trae aparejado grandes beneficios para los países árabes. Significa que más productos de Oriente Medio estarán presentes en las góndolas de los supermercados del Reino Unido. Sin embargo, las empresas, que tienen sede allí, tendrán que ajustarse a las específicas normas británicas, sobre todo en lo que respecta a las rutas de suministros que pasan por Europa continental y las exportaciones a Irlanda del Norte.
En la Unión Europea, a diferencia de Reino Unido, sectores como la agricultura cuentan con estrictas regulaciones. Si los británicos adoptan un enfoque más relajado respecto a estos bienes agrícolas, se abrirían muchos mercados para las materias primas árabes acarreando grandes beneficios económicos.
Por su parte, Reino Unido tratará de mantener una relación especial con Medio Oriente para poder mantener su influencia, junto con USA, y, de esta manera, mantener el acceso privilegiado a los mercados de los países árabes, quienes son grandes compradores de armas e invierten mucho capital en los mercados financieros. Los británicos son uno de los principales proveedores de armas a los saudíes contribuyendo, de este modo, a la guerra en Yemen.
En cuanto a la esfera política, a quien no beneficia el Brexit es a la UE, ya que los lazos con los países árabes podrían disminuir. Debido a que Gran Bretaña tiene una de las mayores capacidades de Europa, su retirada provocaría que países como Alemania y Francia adopten una estrategia menos intervencionista en Medio Oriente.
El caso particular de Turquía no debe perderse de vista. Los turcos, quienes firmaron recientemente un acuerdo de libre comercio con el Reino Unido, verían su adhesión al bloque europeo mucho más débil ya que su principal respaldo se ha ido y las tensiones con Francia siguen escalando.
Es importante señalar que Reino Unido tendría, incluso, un mayor margen de maniobra “individual” en los procesos diplomáticos que tienen que ver con los países árabes. Igualmente, la administración británica siempre desarrolló una estrategia política más independiente y bilateral, mientras que la UE adoptó vías de contacto multilaterales con organismos como la Liga Árabe.
Algo que preocupa y mucho es que Reino Unido, al no estar obligado por las políticas comunes europeas, se desentienda de las problemáticas que no son de su interés, por ejemplo la situación de los refugiados por los conflictos y los problemas sociales del norte de África y Medio Oriente. Por lo que el Brexit podría traer aparejado una reducción de la ayuda humanitaria en estas regiones. En esta línea, se puede esperar también un ‘paso atrás’ de Reino Unido respecto a su influencia en cuestiones como la de Palestina o como la de las crisis yemení o siria.
No sólo los británicos reducirían la ayuda humanitaria, sino también todo el bloque europeo prestaría una menor atención a la política exterior en estas regiones. Obviamente, este es un grave error ya que no tomar acciones en Libia, Siria e Irak trae aparejado el aumento de ataque terroristas y una mayor cantidad de refugiados.
La marcha de Reino Unido implica, de cierta manera, una inestabilidad en la estructura comunitaria europea. Pero cuando tu casa se quema, toda tu atención se dirige a apagar ese fuego y no tenes tiempo para atender otras cuestiones o apagar el incendio de los demás.













