Son muchos los factores que se suman para favorecer la legalización de la marihuana en Estados Unidos. Con Joe Biden, quien hizo campaña prometiendo la despenalización, en la presidencia y las acciones de cannabis en Wall Street cotizando cada vez más alto, los estados que aprueban el uso recreacional de la droga van en aumento.
CANNABIS
Estados Unidos más cerca de ser el paraíso de la marihuana
Legal en gran parte de Estados Unidos y con Wall Street mirándola con buenos ojos, la marihuana tiene todo para convertirse en el negocio legal del futuro.
En 29 estados es legal el consumo de marihuana medicinal y en más de 14 está permitido su uso recreacional. Es decir, fumar un porro es lo mismo que tomarse una cerveza. Y es que, según un artículo del Washington Post, ya es hora de que Estados Unidos acepte que el cannabis es consumido cotidianamente y que hay que ponerse al día.
La opinión pública también ejerce una gran presión sobre las legislaciones ya que, según un estudio del Pew Research Center, los norteamericanos que creen que la marihuana no debería ser legal en ningún caso conforman menos del 10%.
No sólo porque dicha sustancia no es considerada un tema tabú, sino porque su criminalización tiene graves consecuencias para ciertos grupos sociales.
Pero la legalización del cannabis está lejos de ser un cambio puramente social: también es una cuestión económica.
Marihuana en Wall Street
En febrero del 2021, las acciones en bolsa de la empresa de cannabis estadounidense Tilray habían aumentado un 230%. Con grandes subidas y bajadas, el mercado de la marihuana está más activo que nunca.
Según datos recopilados por Bloomberg, para el 2025 el negocio cannábico norteamericano podría alcanzar los 41.500 millones de dólares.
En esta área, Estados Unidos compite cabeza a cabeza con Canadá. El segundo país cuenta con la ventaja de que legalizó la sustancia a nivel federal en el 2018 mientras sus vecinos siguen batallando la aprobación en varios estados.
Sin embargo, las empresas estadounidenses siguen a la cabeza con el ejemplo de Curaleaf, la principal productora cannábica del país, que a comienzos del 2021 registró un 8% de participación en el mercado.












