A petición de la administración Trump, militares de Estados Unidos en Medio Oriente han tenido que desactivar los rastreadores publicitarios en una variedad de teléfonos y computadoras, justamente después de los informes de que Irán y sus proxies habían estado utilizado datos de localización disponibles comercialmente para atacar a las fuerzas estadounidenses en la región.
CONTRA LA GEOLOCALIZACIÓN
Estados Unidos desactiva rastreadores en los celulares de soldados para evitar ataques
Soldados de Estados Unidos desactivan rastreadores publicitarios de sus celulares para evitar ser localizados, a petición de Washington. (el Mobile Advertising IDs -MAID-)
De acuerdo con el senador estadounidense Ron Wyden, las Fuerza Aérea informó que había desactivado los identificadores de publicidad en computadoras y teléfonos móviles hacía dos meses. De hecho, el Comando de Operaciones Especiales de EE. UU., a través de una carta aparte, dijo que los había desactivado "recientemente" en sus dispositivos Windows.
El Ejército estadounidense, de igual manera, comentó a Reuters que los identificadores de publicidad se habían bloqueado en las computadoras con Windows "desde antes de 2021", pero que en los dispositivos móviles Android y Apple solo se habían desactivado por defecto "desde al menos febrero de 2026", fecha que coincide con el inicio de las hostilidades con Irán.
Wyden, parlamentario demócrata de Oregón, lleva meses advirtiéndole al Pentágono sobre el tema, señala Reuters:
En ese sentido, el problema del rastreo no solo es que los teléfonos tengan GPS, sino que los identificadores publicitarios de los dispositivos pueden alimentar un mercado comercial de datos de ubicación que, en determinadas circunstancias, puede terminar siendo útil para localizar personal militar.
Por eso, el Ejército, la Fuerza Aérea y el Comando de Operaciones Especiales de EE. UU. (USSOCOM) desactivaron los llamados Mobile Advertising IDs (MAID) en determinados teléfonos, computadoras y otros dispositivos utilizados por personal militar en Medio Oriente.
Esto, porque tales identificadores son utilizados por el ecosistema publicitario para distinguir un dispositivo, asociarlo con actividad digital y, potencialmente, información de ubicación.
Sobre ello, el máximo comandante estadounidense para Medio Oriente advirtió en julio a las tropas que los vídeos grabados con teléfonos móviles y compartidos en línea pueden ayudar a Irán a atacar bases estadounidenses. Fuentes consultadas por Reuters indicaron por aqueellas fechas que algunos miembros del personal desplegado podrían recibir pronto la orden de entregar sus teléfonos.
En una carta, el almirante Brad Cooper aseguró que Irán se estaba beneficiando de poder observar el éxito o el fracaso de sus ataques prácticamente en tiempo real mediante la búsqueda de noticias o publicaciones en línea de periodistas que hacían referencia a "reacciones, fotos y grabaciones de los teléfonos móviles de nuestras tropas".
¿Cómo puede un dato publicitario convertirse en un problema militar?
Es bastante más serio de lo que parece.
Un teléfono puede generar datos sobre:
- ubicación;
- movimientos;
- lugares visitados;
- horarios;
- dispositivos cercanos;
- patrones de desplazamiento;
- aplicaciones utilizadas;
- identificadores que permiten asociar diferentes registros con el mismo dispositivo.
Una empresa de publicidad puede utilizar determinados datos para mostrar anuncios o medir campañas. Pero esos datos también pueden terminar en manos de intermediarios de datos (data brokers).
El riesgo militar aparece cuando alguien puede comprar, combinar o analizar esos datos.
Por ejemplo, imaginá que durante varios días aparecen dispositivos móviles concentrándose en un determinado lugar del desierto. Si esos dispositivos pertenecen a personal estadounidense, un adversario podría potencialmente inferir:
"Aquí hay una instalación o concentración de personal estadounidense"
Y si se observa el movimiento durante semanas, podrían aparecer patrones de:
- llegada de tropas;
- rotación de unidades;
- traslado de material;
- movimientos hacia bases;
- horarios de actividad;
- instalaciones utilizadas temporalmente.
No hace falta "hackear" el teléfono para que exista el riesgo. Esa es precisamente la preocupación.
Al menos 18 soldados de Estados Unidos han caído en la guerra contra Irán
Desde el inicio de la guerra contra Irán, el 28 de febrero, las bajas militares estadounidenses se han registrado de manera escalonada. Entre febrero y abril, el balance oficial contabilizaba 13 soldados estadounidenses muertos: siete en el Golfo y seis en Irak. La mayoría de estas bajas se atribuyó a los primeros ataques iraníes de represalia contra instalaciones militares estadounidenses, entre ellas bases situadas en Kuwait.
La situación volvió a agravarse a mediados de julio, después del fracaso de una breve tregua. La Guardia Revolucionaria de Irán lanzó nuevos ataques contra instalaciones y convoyes militares estadounidenses en Jordania e Irak, empleando misiles balísticos y drones. Los ataques contra bases como Rey Hussein y Al Azraq dejaron nuevas víctimas y elevaron el número de militares estadounidenses muertos a cerca de una veintena, según algunos balances.
El Pentágono identificó a varios de los fallecidos, cuyos restos fueron posteriormente repatriados a la Base Aérea de Dover.
Sin embargo, las cifras varían según la fuente. Los registros de la defensa estadounidense y los balances citados por medios como DW y The New York Times sitúan las muertes oficiales en combate entre 13 y 14, mientras que agencias regionales elevan el total hasta 18 militares fallecidos. A esto se suman más de 400 soldados estadounidenses heridos desde el comienzo de las hostilidades.
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