CANTANTE

Britney Spears, una mujer bajo tutela, en USA, en pleno siglo XXI

Según el relato de la estrella, su padre controla hasta su útero, forzándola a llevar un DIU.

Tras años de silencio, la cantante Britney Spears habló.

Desde hace 13 años, Spears se encuentra bajo tutela legal, explica la BBC. Recordemos que en 2008, la cantante enfrentó una crisis de salud mental. En ese entonces, una corte dio a su padre, Jamie Spears, el control sobre varios aspectos de su vida, incluyendo su patrimonio de unos US$ 60 millones.

Su carrera, tratamientos médicos y finanzas quedaron en manos de tutores legales en un arreglo conocido como "tutela".

En los últimos años, la cantante ha intentado revertir eso, recuperar el control y despojar a su padre de ese poder mediante mecanismos legales.

El pasado miércoles 23/6, Spears testificó de manera virtual ante una corte de Los Ángeles en el marco de una audiencia sobre la gestión de sus asuntos comerciales y personales. Sus declaraciones, recogidas por CNN, causaron estruendo:

"Le he dicho al mundo que estoy bien y feliz (...) Estoy traumatizada. No estoy feliz, no puedo dormir".

“Señoría, mi papá y todos los involucrados en esta custodia, incluida mi manager, que tuvo un papel clave en mi castigo... deberían estar en prisión”, aseguró.

"Antes creía que nadie me iba a creer. Creía que la gente se burlaría de mí. Pero ahora quiero recuperar mi vida. Ha sido suficiente”, dijo la artista, a la que la juez tuvo que pedir en varias ocasiones que hablara más despacio para que se pudiera transcribir todo.

El abogado de la estrella, Samuel Ingham, ha dicho que el testimonio de su clienta no fue editado, filtrado ni controlado.

Entre las tremendas declaraciones de la estrella, exigió que se le removiera un dispositivo intrauterino para poder tener más hijos:

"Quería quitármelo (el DIU) para poder intentar tener otro bebé, pero este supuesto equipo no me permite ir al médico a hacerlo porque no quieren que tenga más hijos", declaró.

"Así que básicamente esta tutela me está perjudicando más que beneficiándome. Me merezco tener una vida. He trabajado toda mi vida", sentenció.

La cantante dijo también que el litio, la medicación que alguna vez le dieron "contra su voluntad", era tan fuerte que se sentía "embriagada" y "no podía mantener una conversación".

"He estado en negación, he estado en shock. Estoy traumatizada", dijo en la audiencia, que insistió se transmitiera públicamente.

"Han pasado muchas cosas desde la última vez que vine a la corte hace dos años. No había regresado a la corte porque sentí que no fui escuchada", declaró.

Después de un breve receso, la abogada defensora del padre de Spears leyó un comunicado en nombre de su cliente: "Él siente mucho ver a su hija sufriendo y con tanto dolor".

"El señor Spears ama a su hija y la extraña mucho", añadió.

La artista piensa diferente: "El control que tenía... para dañar a su propia hija, 100.000%, le encantaba", dijo.

La cantante finalmente admitió desconocer que ella podía pedir formalmente que se diera fin a la tutela legal: 

"Pido disculpas por mi ignorancia", dijo. "Lo que he vivido es vergonzoso y desalentador, y es la principal razón por la que no hablé abiertamente. Pensé que nadie me creería", agregó.