La constructora de aviones estadounidense Boeing enfrentó en las últimas horas un nuevo revés judicial en su país, cuando la Justicia determinó la posible ruptura de un acuerdo que impedía el procesamiento penal por dos accidentes fatales. Se trata de los 737 MAX de Ethiopian Airlines y Lion Air que cayeron por presunta responsabilidad del fabricante.
La acusación de ruptura del mencionado acuerdo fue señalada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Según esa institución, Boeing no habría cumplido con los procedimientos y transformaciones prometidas.
“Por no cumplir completamente los términos y obligaciones bajo el acuerdo de procesamiento, Boeing está sujeto a un proceso por cualquier violación penal federal de la que Estados Unidos tenga conocimiento”, indicó el juez de Fort Worth, Texas, Reed O’Connor. Según la Justicia, Boeing todavía no mejoró sus procesos antifraude contra los Estados Unidos y sus leyes.
En los últimos meses, la empresa enfrenta serias acusaciones respecto a la calidad de construcción de sus aviones como así también los procesos de seguridad. De hecho, múltiples informes internos revelaron que las aeronaves más modernas han sido construidas bajo criterios de baja inspección, incluyendo prácticas poco recomendadas en los procesos productivos, e incluso algunos escandalosos.
Boeing no levanta
Por otra parte, la empresa enfrenta también una creciente competencia con Airbus y Embraer. Tanto la empresa europea como la brasileña comenzaron a avanzar sobre el mercado que originalmente fue completamente dominado por la empresa con sede en Seattle.
Las dificultades que Boeing enfrenta para las entregas ha hecho, además, que las aerolíneas comiencen a entablar acuerdos más amplios con sus competidoras que tardan menos en proveer aviones. En ese sentido, la estadounidense ha recibido múltiples quejas de clientes por sus demoras en las entregas.
Por último, pero no por ello menor, el panorama se vuelve aún más oscuro con el ascenso lento pero sostenido de China. A través de la empresa COMAC, el gigante asiático tiene pensado avanzar sobre una buena porción del mercado asiático y emergente en los próximos años.