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"HAGO LO QUE QUIERO"

Franco Colapinto habló de su vida fuera de la F1 y dejó una inesperada confesión

Cómo es su vida en Mónaco y que hace el poco tiempo que pasa en Argentina. El piloto contó un poco de como vive su momento de fama.

Franco Colapinto todavía se define de una manera sencilla: “No soy famoso, soy piloto”. Sin embargo, desde que llegó a la Fórmula 1, su vida cotidiana quedó muy lejos de ser la de un piloto desconocido que solamente debía preocuparse por lo que ocurría dentro de una pista.

Durante el Gran Premio de España, donde terminó séptimo y volvió a sumar puntos para Alpine, el argentino habló sobre cómo maneja la exposición que llegó de la mano de su salto a la máxima categoría. “Por lo general, hago lo que quiero”, aseguró en una entrevista con Corazón de F1.

Pero inmediatamente explicó que ahora debe tener más cuidado porque sus decisiones pueden tener consecuencias que antes no tenían.

La fama, para Colapinto, no parece ser algo que busque deliberadamente. De hecho, aseguró que disfruta situaciones que podrían parecer incompatibles con la vida de una estrella de la Fórmula 1: ir al cine, saludar a quienes lo reconocen y sacarse fotos con los fanáticos.

El contraste aparece cuando habla de todo lo que ocurre alrededor de su carrera.

Franco aprovecha sus pocos días en Argentina para volver a una rutina mucho más alejada de la exposición de la Fórmula 1.

Franco aprovecha sus pocos días en Argentina para volver a una rutina mucho más alejada de la exposición de la Fórmula 1.

De Pilar a la Fórmula 1: el salto que modificó su rutina

Colapinto nació y creció en Pilar y comenzó desde muy chico su camino en el automovilismo. Su carrera lo llevó a Europa cuando todavía era adolescente y, desde entonces, gran parte de su vida quedó organizada alrededor de las competencias, los entrenamientos y los viajes.

El salto definitivo llegó en 2024, cuando debutó en la Fórmula 1 con Williams. En apenas unas carreras consiguió llamar la atención de la categoría y, sobre todo, de los argentinos, que rápidamente convirtieron al joven piloto en una de las figuras deportivas más populares del país.

La dimensión de ese fenómeno incluso lo sorprendió a él mismo.

En abril, antes de la exhibición de la Fórmula 1 en Palermo, Colapinto reconoció que todavía no terminaba de comprender el nivel de fanatismo que había generado en Argentina. Dijo que seguía sintiéndose la misma persona que antes de llegar a la F1 y que le costaba dimensionar “el volumen” de lo que generaba.

Esa dificultad para verse como una celebridad aparece también en su última entrevista: “No soy famoso, soy piloto”.

Mónaco: el lugar donde vive pero que siente ajeno

Una de las particularidades de su presente es que Colapinto vive en Mónaco, uno de los lugares más exclusivos y asociados al lujo dentro del mundo de la Fórmula 1.

Sin embargo, el propio piloto reconoce que no termina de sentirse identificado con ese estilo de vida.

“No soy muy fan de Mónaco, donde vivo, porque es una vida un poco falsa a la que yo no estaba acostumbrado”, explicó. Al mismo tiempo, admitió que el lugar tiene ventajas evidentes: las montañas, el mar y las posibilidades que ofrece para entrenarse.

No es la primera vez que Colapinto deja ver ese costado. En otras entrevistas habló de la presión, de la exposición y de la velocidad con la que tuvo que acostumbrarse a una realidad completamente nueva. En Rolling Stone, por ejemplo, reflexionó sobre el costo de vivir en un ambiente donde todo ocurre bajo la mirada de los demás.

Cuando vuelve a Argentina, busca recuperar su vida de antes

El poco tiempo que pasa en Argentina es justamente uno de los aspectos que más valora Colapinto.

En la entrevista más reciente contó que, por la cantidad de viajes que exige el calendario de la Fórmula 1, tiene pocas oportunidades para regresar al país. Por eso, cuando lo hace, intenta concentrarse en su familia.

Y sus vacaciones muestran un contraste bastante marcado con la imagen internacional del piloto de Alpine.

A comienzos de 2026, antes de regresar a Europa para la pretemporada, Colapinto compartió imágenes de sus días de descanso entre Argentina y Uruguay. Hubo playa, pileta, encuentros familiares, sushi, golf, amigos y entrenamiento físico.

Incluso después de terminar la temporada anterior, fue visto en San Andrés de Giles, una localidad cercana a su Pilar natal, antes de volver a Europa.

La fama que llegó de golpe

Desde su debut en la Fórmula 1, Colapinto pasó a tener una exposición que excede ampliamente al automovilismo. Sus declaraciones, sus redes sociales, sus apariciones públicas y hasta sus movimientos durante los días libres comenzaron a generar interés.

Él mismo reconoció que esa situación lo obligó a modificar algunas conductas.

“Cuando te empieza a conocer un poco la gente, tenés que tomar medidas”, explicó. Según su propia descripción, ahora debe pensar un poco más algunas decisiones porque pueden afectar otras cuestiones de su vida.

Pero tampoco parece querer encerrarse. Al contrario, asegura que disfruta cuando los fanáticos se acercan, que no le molesta sacarse fotos y que le gusta mantener ese contacto con quienes lo siguen.

La diferencia está en que ahora hasta una salida al cine puede convertirse en una situación pública.

El desafío de seguir siendo el mismo

Hay una frase que Colapinto repitió de distintas maneras desde que llegó a la Fórmula 1. No quiere perder la persona que era antes de convertirse en una figura internacional.

En la previa de la exhibición de Buenos Aires, explicó que le costaba adaptarse a la magnitud de la repercusión que había conseguido y que una de las cosas que más valoraba era justamente seguir sintiéndose igual.

Ahora, meses después, vuelve a aparecer la misma idea, aunque con un matiz diferente.

Dice que hace lo que quiere, pero admite que ya no puede vivir exactamente como cuando nadie lo conocía. Vive en Mónaco, viaja permanentemente, pasa poco tiempo en Argentina y cada una de sus apariciones puede terminar convertida en noticia.

Entre esos dos mundos intenta moverse Colapinto: el piloto de Fórmula 1 que vive una vida extraordinaria y el joven de Pilar que todavía quiere conservar algunas de las cosas más comunes de su vida de antes.

Y quizás por eso su definición más contundente sobre la fama siga siendo también la más sencilla: “No soy famoso, soy piloto”.

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FUENTE: Urgente24

En pocas palabras

  • Franco Colapinto: El piloto de Alpine redefine su vida ante la fama repentina en la Fórmula 1.
  • Vida actual: Reside en Mónaco pero valora sus tiempos en Argentina para reencontrarse con su rutina.
  • Desafío personal: Busca mantener su identidad de piloto mientras navega la exposición mediática y las expectativas.
Resumen generado por Thinkindot AI