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ACERCA DE TWITTER & TRUMP

Ridículo enfoque sobre la irresponsabilidad de un Presidente en las redes sociales

Dom, 31/05/2020 - 8:04pm
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Sorprendió una columna publicada en Infobae reivindicando la supuesta libertad de Donald Trump para mentir, herir e incitar a la violencia. Al texto sólo le faltó cuestionar la cuarentena....

Es cierto que Twitter se equivocó: demasiada condescendencia con Donald Trump. Lo mejor hubiese sido cerrarle la cuenta.
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Julián Gallo ("Tengo a mi cargo la estrategia y la dirección de los contenidos del presidente argentino Mauricio Macri", escribió en su cuenta en LinkedIn cuando fue designado, en diciembre de 2015), escribió en la web Infobae:

"Twitter entendió que no podía permitir que el Presidente de los Estados Unidos dijera lo que quisiera sin intervenir, así que editó primero y censuró después dos mensajes de Donald Trump. (...)

La situación es insólita porque en ambos casos Twitter se puso por arriba de la palabra de un Presidente y determinó unilateralmente qué y cómo los mensajes de Trump (o de cualquier líder del mundo) podrían ser hechos públicos. Ya había censurado recientemente a (Jair) Bolsonaro y a Nicolás Maduro. (...)".

Gallo tiene un problema con los organigramas: el compromiso de Twitter debería ser con valores antes que con las jerarquías. Gallo le está sugiriendo a Twitter que evalúe que escribe un Presidente, pero el deber de Twitter es darle el mismo valor a una transgresión de un Jefe de Estado que la de un mendigo. ¿Qué importa si es un Presidente o no el usuario que está incitando a una aberración o atreviéndose con una 'fake news'?

(A propósito del tema de las jerarquías, sería oportuno que Gallo leyera aquella excelente anécdota del general José de San Martín y el centinela del laboratorio de armas).

El columnista de Infobae debería contemplar que los ejecutivos de las empresas que gestionan redes sociales tuvieron que enfrentar denuncias, presiones y hasta interpelaciones en el Congreso estadounidense por las derivaciones de la manipulación de redes sociales que provocó, precisamente, una cantidad de acontecimientos vinculados a Trump, Cambridge Analytics y otras tergiversaciones con impacto electoral en USA.

Es Gallo, no Twitter, quien comete un error cuando afirma: "Si las plataformas pierden su neutralidad y pasan a ser medios (de comunicación), quedarán expuestas a dar respuesta por todo el contenido que se publica en ellas. Con su decreto Trump podría obligar a Twitter a definirse ¿Qué son ustedes, una plataforma neutral o un medio editorial? Si son lo segundo, van a perder."

Las redes sociales son sujetos de demandas cuando toleran / difunden, por ejemplo, contenidos -ya sea texto y/o imágenes- o racistas o de incitación a la violencia. Por ese motivo se les permite a otros participantes denunciar a quien consideran lesivos para los intereses colectivos, o bien la red social puede directamente bloquear la cuenta al infractor.

Por cierto que es curiosa la reivindicación del libertinaje, y no de la libertad, de quien fue colaborador de un exPresidente hoy denunciado por espiar a muchas gentes -algunos de la oposición pero otros de la propia alianza Juntos por el Cambio-, que cometieron el 'pecado' de opinar diferente al fallido mandatario.

Es interesante buscar otras opiniones acerca del caso Twitter vs Trump.

Por ejemplo, Siva Vaidhyanathan, profesor de Estudios de Medios en la Universidad de Virginia y columnista permanente tanto en The Guardian como en Slater.com/

Precisamente en The Guardian, Vaidhyanathan expresó un par de conceptos que Urgente24 comparte 100%.

 **  "Twitter tomó una posición el jueves 28/05 por la noche que estableció el modelo para la "moderación de contenido" adecuada en su plataforma.

Después de que el presidente Donald Trump pidió violencia contra los ciudadanos estadounidenses, algo que ya había hecho varias veces antes en sus manifestaciones y en Twitter, Twitter colocó una esquela sobre el peligroso tweet, haciendo que la gente leyera la advertencia antes de leerla. Una vez que las personas leen el tweet, no pueden "darle" me gusta o responderlo, lo que ralentiza su flujo a través del sistema y amortigua parte de la locura.

Twitter dictaminó que el tweet "violó sus reglas sobre glorificar la violencia". Fue la primera vez que Twitter elige hacer cumplir sus propias reglas cuando se trata de la cuenta más famosa y la 8va. más seguida de la compañía (el ex presidente Barack Obama es el N°1, para frustración de Trump)."

 **  El 25/05 ocurrió el asesinato del afroamericano George Floyd, quien estaba en Minneapolis por un trabajo al que había llegado por su pertenencia a organizaciones cristianas de Houston. En el terrible Tercer Barrio de la ciudad texana (hay una excelente nota en TercerAngel.org sobre George Floyd), Floyd había realizado una tarea ejemplar como líder comunitario cristiano. 

La reacción fue abrumadora porque antes de Floyd ocurrieron otras muertes de afroamericanos, todas de alto perfil, como la de Breonna Taylor, en Louisville; la de Botham Jean, en Texas; y la de Philando Castile, en St. Paul, Minnesota.

Trump reaccionó a la 3ra. noche de protestas en 10 ciudades estadounidenses, y el jefe del Ejecutivo no estuvo a la altura de las circunstancias. Hora de volver a Vaidhyanathan:

"Trump, que siempre se puso del lado de los violentos supremacistas blancos y supervisó las políticas antiinmigrantes que frenarían la diversidad étnica en los Estados Unidos, lanzó una severa amenaza a los manifestantes antirracistas en el tuit cubierto. 

Una vez que los usuarios de Twitter encontraron la portada, podían hacer clic en "Ver" para leer el mensaje del Presidente: "... cuando comienza el saqueo, comienza el tiroteo. ¡Gracias!"

Por lo tanto, la expresión de Trump se mantiene, lo que se suma a la evidencia de que la nación más poderosa de la historia está dirigida por un llorón desquiciado y petulante que no quiere nada más que hacer que la gente olvide que más de 100.000 estadounidenses han muerto este año a causa de Covid-19 y más de 40 millones han perdido empleos. 

Es importante destacar que, al dejar el mensaje en pie, Twitter ha iniciado una conversación, no la ha detenido. Trump y sus seguidores se quejarán de la "censura", pero es poco probable que sus preocupaciones afecten a nadie más que a aquellos profundamente comprometidos con la causa de Trump, que es abrumadoramente un intento de interrumpir cualquier intento de pensar claramente sobre el daño que ha hecho." 

Twitter podría haber eliminado los tweets ofensivos, pero decidió no hacerlo. 

Twitter podría haber eliminado la cuenta de Trump por violar repetidamente las reglas contra la incitación a la violencia y difundir información errónea sobre la salud pública y los derechos de voto. Pero decidió no hacerlo, no fuese que Julián Gallo se declarara consternado y de luto.

Una lástima la paciencia de Twitter. Tal como recuerda el responsable del Laboratorio de Medios de la Universidad de Virginia, "Si Trump no pudiera tuitear, todos podríamos estar mejor capacitados para concentrarnos. Sus erupciones tendrían que ocurrir en vivo, frente a reporteros y espectadores, para que pudieran contextualizarse y mitigarse. Pero eso no está en el interés inmediato de Twitter. El retroceso contra Twitter y sus empleados inocentes sería feroz y probablemente violento."

 **  "A principios de la semana, Twitter colocó una etiqueta inútil de "verificación de hechos" en dos de los tuits de Trump sobre la votación postal. (N. de la R.: en USA se puede votar por correo).

Esto envió a Trump a la ira. Lo estimuló a emitir una tonta "orden ejecutiva" que demostraba que nadie en la Casa Blanca parece entender la ley de protección de Twitter que Trump estaba criticando o el hecho de que el Poder Ejecutivo del gobierno no tiene voz sobre esa ley. 

Si bien la "orden ejecutiva" fue inofensiva y cómica, Trump también desató una andanada de terror contra un empleado inocente de Twitter. Después de que el New York Post y Fox News revelaran que este empleado había participado en la decisión de colocar la etiqueta de "verificación de hechos" en los tweets, Trump lo nombró en un tweet. Al hacerlo, Trump esencialmente ordenó a su milicia de simpatizantes inundar al empleado con amenazas de muerte. Eso es exactamente lo que pasó. 

Este tipo de comportamiento ha sido una táctica constante de nacionalistas autoritarios como el primer ministro Narendra Modi, de India. (...)

Horas después de que Twitter cubriera el tweet de Trump, la cuenta oficial de la Casa Blanca lo citó en su totalidad, escapando a los esfuerzos de Twitter. Twitter no ha hecho nada para cambiar la forma en que presentan los miles de tweets peligrosos anteriores de Trump. Y todo lo que tuitea Trump termina en Facebook, que tiene siete veces más usuarios estadounidenses que Twitter. (...)".

En definitiva, lo que publicó Infobae es más bien una reivindicación de Trump de parte de un ex funcionario macrista antes que una denuncia de violación de la libertad de expresión.

También en The Guardian, la reportera de Tecnología, Julia Carrie Wong, se refirió al tema.

Desde Oakland, California, frente a San Francisco, a 42 minutos de Silicon Valley, ella habitualmente también escribe para Salon.com/, The Nation y Rolling Stone, además del mencionado diario líder en la web.

Tecnóloga, sin embargo Julia afirmó:

"La orden ejecutiva del Presidente en las redes sociales iniciará un acalorado debate sobre la libertad de expresión en Internet que, con toda probabilidad, no conducirá a nada. Esta disputa fabricada es una distracción para los medios de comunicación, y seguramente será efectiva. Sería de interés para todos, incluido el suyo, si Twitter desconectara este debate engañoso, prohibiera a Trump por violaciones reiteradas y atroces de sus reglas y nos ayudara a todos a centrarnos en lo que es más importante.

Más de 100.000 personas en los Estados Unidos han muerto de Covid-19, más que cualquier otra nación en el mundo. La cifra es probablemente un conteo insuficiente.

Más de 1,7 millón de personas en USA han confirmado casos de Covid-19, más que cualquier otra nación en el mundo. Es casi seguro que la cifra es un recuento insuficiente.

El gobierno federal de USA falló por completo la implementación de pruebas para el coronavirus al comienzo de la pandemia, y continúa demorado en proporcionar pruebas adecuadas para su población. (...)".

Por lo tanto, es cierto que Twitter -que, de paso, nunca se asumió como una red social sino de microblogging- se equivocó: demasiada condescendencia con Trump. Quizás lo mejor hubiese sido cerrarle la cuenta.