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LO QUE VIENE

Post pandemia, inflación, Lavagna, heterodoxia, apuesta por la V...

La deuda pública será renegociada pero la escasez de moneda extranjera no cesará e impondrá restricciones a la importación. Si bien la estructura de la economía argentina impone límites precisos a la sustitución de importaciones, se irá hasta el límite. Habrá estímulos importantes y precisos a la producción, comenzando por la industria automotriz. Pero hay que resolver la amplitud de la brecha cambiaria y la sospecha de que los precios relativos se regirán por el más alto, que supondría una fenomenal devaluación del peso con impactos sociales complicados. Esto es lo que más o menos se sabe. Vamos ahora a lo que no se sabe:

El debate ha comenzado, y es intenso: ¿cómo recuperar la economía en la post pandemia?

En verdad, el debate había comenzado en la pre pandemia, porque cuando Alberto Fernández arribó la economía ya estaba muy mal.

La diferencia entre la pre pandemia y la post pandemia consiste en una palabra: tiempo.

Fernández tuvo más tiempo para imaginar escenarios, dialogar con diferentes referentes y recibir algunas propuestas.

El Presidente también ha retomado su ambición inicial de un Consejo Económico y Social que lidere o Roberto Lavagna o alguien 'parecido' a él. Fernández imagina que así como los epidemiólogos le diseñaron las opciones posibles para que él eligiera la hoja de ruta, ese Consejo podría imitar el 'modelo' con la macroeconomía. Le satisface esa posibilidad.

Lavagna ahora es alentado por la llamada 'burguesía nacional', que le concede un rol de 'héroe'.

En definitiva, de esto se trataba, sin pandemia, estirar todo hasta el final de la renegociación de vencimientos de la deuda pública en moneda y legislación extranjera. El covid-19 simplificó todo aunque profundizó el desastre a gestionar.

Para el Gobierno, el mayor desafío era, ya en la pre pandemia, definir los recursos posibles a utilizar aunque no fuese un tema que interesara mucho a la opinión pública en general, sí preocupada por la inflación que castiga hace 16 años pero cada vez con mayor intensidad. Es la puja por el ingreso, con impacto en las relaciones interpersonales y consecuencias sociales y políticas.

No luce bien para la post pandemia. Más bien provoca pavor. Ecolatina, la consultora que cofundó Roberto Lavagna, afirma que la suba de precios del Área Metropolitana de Buenos Aires (IPC GBA) se acelerará pasado el aislamiento.

“La cuarentena disparó el gasto primario y desplomó la recaudación del Sector Público Nacional (la dinámica es similar aunque menos intensa a nivel provincial), provocando un mayor rojo fiscal”, insistió Ecolatina. 

El rojo se cubre con emisión monetaria, y eso es abanicar la inflación. Todos lo saben. La cuestión es cómo se abordará el problema.

La recesión

Hay una pregunta importante: ¿post pandemia en V o post pandemia en L?

La pandemia ha provocado una previsible crisis fiscal importante porque, tal como ya se explicó, las tesorerías de Nación, provincias y municipios padecen graves problemas de incumplimientos tributarios.

Y el endeudamiento público ya era elevado antes de la pandemia: no puede aumentar más, y ni remotamente en la necesidad de recursos que requiere el Estado. La única alternativa posible es la emisión hasta el límite de lo posible, que es mucho menos de lo que reclama una economía con problemas desde antes.

Es evidente que el ejercicio contable 2020 terminará con una declinación de la economía. Pero, en otra contribución de la pandemia, ocurrirá en todos los países, no será exclusivo de la Argentina. En todo caso, la diferencia es cómo comenzará el 2021. Pero esto va más allá del calendario.

La previsión de recesión 2020 la sufre hasta Suecia, que no hizo cuarentena sino distanciamiento porque apostó a lograr la inmunidad colectiva, aumentando así su resistencia en caso de otra ola de infección, y mantener en funcionamiento su producción.

El Fondo Monetario Internacional acaba de concluir un informe sobre Suecia: "La mayoría de los pronosticadores están de acuerdo en que Suecia enfrentará una recesión severa este año, pero es demasiado pronto para decir si esta estrategia prolongará la recesión o ayudará a la recuperación." 

El FMI sí rescata algo que debería tenerlo en cuenta el Presidente: "(...) En forma independiente de la estrategia de contención, la rápida acción decisiva de política macroeconómica sigue siendo crítica para evitar resultados económicos más graves. La respuesta política de Suecia para combatir el impacto económico de la pandemia ha sido rápida, amplia y bien diseñada. Esto resalta la importancia de haber acumulado un amplio espacio fiscal y de preservar la independencia operativa del banco central (Riksbank), lo que le permite desplegar rápidamente un amplio menú de instrumentos."

El despegue en V o algo parecido es clave para el Gobierno porque en 2021 habrá elecciones de medio término. Quizás para entonces la buena gestión de la crisis pandémica que ejecutó Alberto F. ya no provoque tanto reconocimiento por una opinión pública necesitada de recuperar su economía. Hay que prepararse para renovar las expectativas. 

Alberto F. sabe que no puede ir a un comicio con indicadores más negativos que los que dejó Mauricio Macri, cuyo alcance acaba de detallar el ministro Martín Guzmán.

La heterodoxia

En lo sustancial, lo que sucede en la Argentina no es muy diferente de lo que ocurre en otros países. En otro informe, acerca de las economías emergentes (EMDE), el FMI afirma:

 **  " La actividad económica en los EMDE se ha desacelerado a un ritmo invisible en al menos 50 años a medida que el impacto de la pandemia de COVID-19 devasta la economía global. Varios países están experimentando una fuerte disminución en el comercio y los flujos de capital, y el impacto de una disminución sin precedentes en los precios del petróleo y otros productos básicos. Se ha producido una serie de rebajas soberanas."

 **  " Las monedas de los EMDE con tipos de cambio flexibles se han depreciado en respuesta a las presiones de salida y una mayor aversión al riesgo, más del 25% en algunos casos. Muchas economías aprovecharon sus reservas para compensar parte de la presión al intervenir en el mercado de divisas y reducir sus reservas internacionales. Algunos países redujeron los controles de capital existentes sobre las entradas, mientras que el recurso a medidas para frenar las salidas de capital ha sido muy limitado."

La pandemia ha cesado algunos debates acerca de las herramientas correctas a desplegar: hoy día nadie ya discute que se impone la heterogeneidad más heterogénea, valga la redundancia.

También todos conocen que habrá reformas, algunas impensables o imposibles en la pre pandemia pero ahora las impondrá la realidad, Por ejemplo, mantener el empleo llevará a abordar la reforma laboral en forma amplia, incluyendo inclusive el sector público. Pero eso ocurrirá sin necesidad de planificarlo. En cambio sí hay que preparar el contexto general.

El 'vale todo' se encuentra legitimado por el citado FMI, con la autoridad de haber proporcionado rápidamente asistencia de emergencia a más de 60 países. Definido esto, hay que avanzar rápidamente hacia el objetivo. Lo exigen las encuestas de opinión publica que coinciden en que la imagen positiva del Presidente es licuada por el deseo popular de abandono de las restricciones y reinicio de la economía cotidiana.