Leído

CON EL DIARIO DEL LUNES

Noruega se arrepiente de la cuarentena y Suecia de no haberla hecho

Mie, 03/06/2020 - 3:01pm
Enviado en:
Por Urgente24

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, dijo que el enfoque general del país -que evitó una cuarentena rígida- "había sido correcto" pero que fracasaron en proteger los geriátricos. Sin embargo, con una tasa de muertos por cada millón de habitantes mucho más alta que la de sus vecinos, la presión llevó a que el gobierno sueco creara una comisión investigativa para evaluar la respuesta ante el COVID-19. El gobierno de la vecina Noruega, que eligió un enfoque más rígido, admitió que actuó por miedo y que no volverían a entrar en cuarentena si hubiese un rebrote del patógeno.

Alumnos retornando a clases en Suecia (solo fueron suspendidas las aulas para mayores de 16 años durante las restricciones). /Foto:Jessica GOW / TT News Agency / AFP
Alumnos retornando a clases en Suecia (solo fueron suspendidas las aulas para mayores de 16 años durante las restricciones). /Foto:Jessica GOW / TT News Agency / AFP
Alumnos retornando a clases en Suecia (solo fueron suspendidas las aulas para mayores de 16 años durante las restricciones). /Foto:Jessica GOW / TT News Agency / AFP
Contenido

El enfoque sueco frente al coronavirus -aplicó muchas menos restricciones que el resto del mundo- ha tenido tantos apoyos como críticas. Ahora, uno de los máximos epidemiólogos del país y arquitecto del modelo "light" anti-COVID-19, Anders Tegnell, ha reconocido que el país tuvo demasiadas muertes por coronavirus y podría haber hecho más por detener al patógeno.

Tegnell había criticado previamente las cuarentenas demasiado estrictas de los otros países, citando que no eran sostenibles en el largo plazo. El miércoles 3/6, dijo a Swedish Radio que lo que el país había hecho, podría ser mejorado. Consultado sobre si había habido demasiadas muertes en Suecia respondió: "Sí, absolutamente." Añadió que el país deberá considerar en el futuro si había manera de evitarlo.

De acuerdo a las cifras del portal Ourworldindata.com, la cantidad de muertes per cápita en Suecia en la última semana es la más alta en el mundo. El país tuvo una tasa de 5,29 muertes por cada millón de habitantes en esos 7 días.

A nivel global, las 4468 muertes por COVID-19 que tuvo Suecia desde el inicio de la pandemia representan una tasa de 449 muertes por cada millón de habitantes. La cifra es muy alta si se la compara con la de sus vecinos, que impusieron cuarentenas más estrictas. Noruega tuvo 45 muertes por cada millón de habitantes, Dinamarca 100 y Finlandia 58. Sin embargo, la cifra sueca aún sigue siendo baja si se la compara con la de otros países que sí impusieron cuarentenas estrictas como Italia (555), España (581) y el Reino Unido (593).

Esta semana, el gobierno sueco, ante fuerte presión, decidió armar una comisión investigadora que evalúe la estrategia frente al COVID-19. "Si nos encontráramos con la misma enfermedad otra vez sabiendo exactamente lo que sabemos hoy, creo que haríamos algo entre lo que hicimos y lo que el resto del mundo ha hecho", dijo Tegnell. Sería bueno saber "exactamente qué cerrar para frenar el contagio de la infección mejor."

En entrevista con el diario Dagen Nyheter, Tegnell agregó que todavía pensaba que la "estrategia básica había funcionado bien." "Basándonos en lo que sabíamos en ese momento, siento que tomamos las decisiones correctas."

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, dijo que el enfoque general del país "había sido correcto" pero que fracasaron en proteger los geriátricos, donde ocurrieron la mitad de las muertes por COVID-19 de Suecia.

El enfoque sueco consistió en cerrar las escuelas para los mayores de 16 años y prohibir las reuniones de más de 50 personas. Sin embargo, a la gente se le pidió -no se le ordenó- evitar los viajes no esenciales y no salir si eran mayores o estaban enfermos. Los gimnasios, los restaurantes y las tiendas permanecieron abiertas. Las encuestas muestran que el enfoque cuenta con el apoyo de la mayoría, aunque esto empezó a virar en los últimos días, ante el incremento de la cifra de muertes.

Suecia no es el único país nórdico que en los últimos días expresó pesar o cuestionamiento por el enfoque elegido. El gobierno de su vecina Noruega admitió que tomó decisiones "por miedo" y que no volvería a una cuarentena si hay una segunda ola de coronavirus. El modelo noruego consistió en una cuarentena temprana aunque no tan rígida como la de otros países europeos: las personas pudieron seguir saliendo a caminar por la calle y los negocios permanecieron abiertos, aunque con estrictas medidas de distanciamiento social e higiene. Desde hace ya algunas semanas que las actividades suspendidas, como las clases, han estado volviendo a la normalidad.

El lunes, el líder del comité de expertos que conformó la Dirección de Salud de Noruega, afirmó en una entrevista que, aún si surge una segunda ola de la pandemia, el país debería evitar una nueva orden de cuarentena. “Recomendamos un enfoque mucho más ligero”, dijo Steinar Holden a The local. “Deberíamos empezar con medidas a nivel individual, que es lo que tenemos ahora, y si hay una segunda ola, deberíamos tener medidas en el área local donde esto ocurre, y evitar las medidas a nivel nacional si es posible”. “La decisión de cerrar escuelas y jardines de infantes, limitar las reuniones a sólo 5 personas, cerrar peluquerías y otros tratamientos individuales, e imponer el trabajo a domicilio, ha sido costosa”.

La semana pasada, la primera ministra noruega, Erna Solberg, había dicho que había tomado la decisión de cerrar las escuelas en medio de la pandemia del coronavirus “por miedo” y algo de “pánico”. “Probablemente tomé muchas de las decisiones por miedo”, admitió. "Los peores escenarios se volvieron controlantes de la situación y comenzamos a pensar ¿Cómo debería actuar un líder?’”.

De acuerdo a un informe presentado el 22/5 por el equipo de asesores del gobierno noruego, la mejor estrategia consiste en utilizar las pruebas y el rastreo de contactos para aislar los nuevos brotes de infección a medida que se producen, buscando mantener la tasa de reproducción del virus por debajo de 0,9. Eso, más algunas medidas leves de distanciamiento social y la buena higiene individual, es el enfoque noruego hoy.