Las epidemias son un clásico en la historia del ser humano, desde el Cólera, hasta la "Peste Negra" y la Gripe A o Gripe Porcina. Ahora fue el turno del Coronavirus, una enfermedad que se manifiesta en forma de gripe y que tiene alarmado a todo el globo con sus ya 600 muertos en todo el mundo. La epidemia que comenzó en la ciudad de Wuhan, en China, no es algo de este siglo, pero así como la moda y las teorías: las epidemias siempre vuelven, evolucionan y se regeneran.
SE OLVIDARON DE LA GLOBALIZACIÓN
El microbio siempre vuelve: después del Coronavirus, ¿qué pasará cuando llegue otra epidemia?
Mientras el presidente Donald Trump felicita a su homólogo chino, Xi Jinping por estar manejando la situación del virus con éxito, aunque la cantidad de muertos ya haya avanzado a 600 en todo el mundo, muchos científicos se preguntan por el futuro de la epidemia y de los microbios y bacterias por venir, teniendo en cuenta que el Coronavirus no es la primer gran epidemia a la que se enfrenta la humanidad. ¿Será momento de comenzar a pensar una solución a largo plazo? ¿Es posible hacerlo frente a un escenario de globalización e interconexión constante?
Si bien en el siglo XXI ya existen vacunas y curas desarrolladas por la ciencia, y en consecuencia casi nadie pierde la vida por una gripe común y corriente, al parecer hay microbios y virus que todavía no fueron posibles de controlar. Aunque no solo eso, al parecer el fenómeno de la globalización que permite conectar dos personas en dos extremos opuestos del mundo también permite que los virus viajen más rápido y lejos que nunca.
Al subirse a un avión en China, en menos de 24 horas, miles de personas pueden llegar a cualquier parte del mundo. “Las epidemias en el siglo XXI se están extendiendo más rápido y más lejos que nunca. Los brotes que antes se localizaban ahora pueden volverse globales muy rápidamente”, explicó la Organización Mundial de la Salud y todo se debe a la conexión que existe a nivel global en la actualidad, pero al parecer nadie pensó en como este fenómeno podría impactar en la transmisión de enfermedades.
En consecuencia, un virus que estalló en China ya provocó personas infectadas en todos los continentes restantes (en tan solo 4 semanas) y más de 600 muertos en China continental. Antes esta magnitud podría solamente alcanzarse en casi 6 meses. Esto es lo que nadie tuvo en cuenta al hablar de globalización. "Hemos creado un mundo interconectado y dinámicamente cambiante que brinda innumerables oportunidades a los microbios", explicó a Bloomberg, Richard Hatchett, ex asesor de Estados Unidos en emergencias de salud pública.
Entonces, ¿el mayor problema al cuál se enfrenta la humanidad son las epidemias? Al parecer si, porque por el momento no se puede controlar su expansión, y cuanto más tecnología y posibilidades de conexión internacional existan, menos va a ser logrado. Es así como: ni los misiles nucleares de Corea del Norte, ni los aranceles de Estados Unidos a China, como tampoco la carrera armamentística entre Vladimir Putin y Donald Trump, son el problema principal de la sociedad. Todo esto puede ser controlado, pero, ¿cómo controlar la globalización de un virus?
China lo está haciendo con el Coronavirus, pero al parecer la solución no es la mejor, ya que una ciudad, Wuhan, fue aislada y casi sacrificada para proteger al resto del país y del mundo. Esa fue la decisión del presidente chino, Xi Jinping, la cuál fue elogiada por su homólogo, Donald Trump. Según informan los medios asiáticos, la ciudad es un pueblo fantasma donde los hospitales están colapsados.
"Él es fuerte, agudo y poderosamente enfocado en liderar el contraataque contra el Coronavirus", dijo Trump en sus publicaciones matutinas del viernes en su cuenta oficial de Twitter. "Nada es fácil, pero tendrá éxito, especialmente cuando el clima comience a calentarse y, con suerte, el virus se debilite y luego desaparezca ”, concluyó el mandatario tras asegurar que en una conversación telefónica con Xi se lo veía convencido de su decisión. Aunque claro, la Casa Blanca de Trump ordenó prohibir los vuelos de China que llegan a Estados Unidos.
Pero ahora volviendo a la necesidad de controlar las enfermedades y la expansión de la misma, esto no es tan fácil porque según dio a conocer Bloomberg, "el 70% de todos los patógenos identificados en los últimos 50 años son de origen animal". Esto sin duda es un problema porque ya lo que está en juego es la alimentación del ser humano y las condiciones de producción agrícola caracterizadas por la utilización de químicos y cualquier tipo de elemento que agilice el proceso.
Por otro lado, según detalla Thomas Breuer, director médico de la unidad de vacunas GlaxoSmithKline Plc, el gran problema detrás es que las empresas multinacionales no están con el ojo pesto en la pandemias. Claro que hay otras enfermedades graves que hay que tener en cuenta y sobre las que es necesario investigar, como el cáncer o el VIH (SIDA), pero sin perder de vista el daño que las epidemias están causando a nivel mundial.
Si bien los gobierno invierten en la investigación y el desarrollo de la ciencia en encontrar curas y avances tecnológicos para combatir enfermedades, no es suficiente. Sobretodo si no se piensa a largo plazo y se pone el foco en los negocios de los laboratorios, entre ellos las disputas por las patentes y la inversión que significa investigar la cura de una enfermedad.
Aunque el gran problema es que tarde o temprano, las epidemias y los virus acaban teniendo impacto en las economías mundiales, es por eso que luego del estallido del Coronavirus muchos comenzaron a especular con una crisis financiera y económica, sobretodo cuando es China, la potencia más grande del mundo, la que está afectada. Si bien otros no creen que sea el destino del Coronavirus, a pesar de que las expectativas de crecimiento para China cayeron en picada luego de la enfermedad, el problema será cuando este virus pase y otro llegue.









