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REVISANDO EL MODELO ENERGÉTICO

Aprendizaje que nos deja la pandemia

Mie, 25/03/2020 - 10:50am
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Una crisis tan intensa como la provocada por el covid-19 no puede pasar como si nada. Alguna conclusión debe dejar acerca del presente y del futuro. Es evidente que el virus fue provocado por errores en el modelo de civilización contemporánea, que tiene varias cuestiones por revisar. Por ejemplo, acerca de la destrucción del planeta Tierra, que quedó en evidencia apenas pasados unos días de restricciones diversas al funcionamiento de la economía y de la sociedad. Aquí un contenido al respecto:

Es evidente que habra que avanzar en el cese de la contaminación del planeta.
Contenido

Hace unos días nos empezábamos a preocupar por algo que se mostraba cada vez más grande y cercano. Lo que hasta hace apenas un par de meses parecía ser sólo patrimonio de los chinos, de a poquito empezaba a hacerse ver en una gran cantidad de países y, con él y casi como sin darnos cuenta, lo habitual y cotidiano empezaba a tomar forma de lejano y excepcional.

Pero vale la pena destacar que este regalo de la naturaleza también nos viene dejando una serie de postales que merecen ser tenidas en cuenta. 

Italia, por el momento uno de los países más preocupantes y castigados por esta pandemia, nos dejaba ver una Venecia con aguas transparentes y peces, patos y cisnes disfrutando de ellas. Esto no significa que el agua se haya purificado de repente, pero sí que, en virtud de la escaza actividad en sus canales y el casi inexistente turismo en la zona, la suciedad que habitualmente es removida por el intenso tránsito de sus tradicionales góndolas y demás embarcaciones, ha logrado sedimentarse, dejando ver en muchos casos el fondo del lecho marino.

Pero también, en relación a lo menos visible, esta cuarentena que hoy nos tiene contenidos ha llevado a darle un respiro al planeta en términos de contaminación ambiental. Pasamos de despertarnos con bocinazos a hacerlo con el canto de los pajaritos.

Argentina cuenta con un parque automotor cercano a los 16,5 millones de unidades. Si consideramos que, producto de la cuarentena obligatoria, la mitad de este parque automotor ha dejado de circular regularmente, lo cual es bastante verosímil teniendo en cuenta que sólo en las autopistas de la CABA, en un día hábil con actividad normal se registran cerca de 12 millones de pasos por sus cabinas de peaje, se le habrá evitado al planeta el tener que asimilar una gran cantidad de gases de 'efecto invernadero'.

Asumiendo un estado de conservación y mantenimiento razonablemente bueno de las unidades, podríamos asegurar que un vehículo convencional medio, equipado con un motor de combustión interna de 1,6 litro, libera a la atmósfera alrededor de 110 g de CO2 por cada kilómetro recorrido (algo más aquellos equipados con motores diesel). Este es un dato provisto por los fabricantes de automóviles y está referido a unidades nuevas, es decir, en óptimas condiciones de calibración.

Supongamos también que un vehículo afectado a un uso particular recorre en promedio unos 12.000 km por año como parte de su actividad habitual (sin considerar usos excepcionales como, por ejemplo, viajes por vacaciones). Esto nos lleva a un recorrido medio de 33 km / día.

Podemos afirmar entonces que un automóvil como el descripto (1,6 litro - 80 kW / 110 CV), que habitualmente recorrería 33 km, estaría liberando a la atmósfera algo así como 3,63 kg de CO2 al día. Si hacemos extensivo esto al resto del parque automotor que supusimos inactivo, le habremos evitado a la atmósfera el tener que digerir 30.000 toneladas de CO2 por cada día de cuarentena. Por supuesto, todas suposiciones muy conservadoras. 

Nuestra matriz energética, compuesta mayoritariamente por centrales térmicas que utilizan combustibles derivados del petróleo, libera a la atmósfera unos 382 kg de CO2 por cada MWh de energía eléctrica generado. Es decir que, con la mitad del parque automotor de la Argentina parado como consecuencia de la cuarentena obligatoria, cada día le estamos ahorrando al medio ambiente una contaminación equivalente a la de la generación necesaria para abastecer de energía eléctrica a unas 262.000 viviendas durante un mes. 

El último Censo Nacional de Población da cuenta de que en 2010 había en el país un total de 9.436.632 viviendas (sólo considerando Casas Tipo “A” y departamentos). Es decir, 262.000 vendría a representar todas las viviendas de la Provincia de Chaco, o la totalidad de las viviendas que tienen en conjunto las Provincias de Formosa y Jujuy, o más del 10% de los 24 principales partidos del GBA o más del 25% de las viviendas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

Sólo en un día de cuarentena.