EXCLUSIVO 24

SI HAY INFLACIÓN, LA DOLARIZACIÓN

Acerca de cómo Benjamin Franklin rescata a Nicolás Maduro

Dicen que no hay estanterías vacías en Caracas tal como sucedía antes, marca indeleble de la gestión bolivariana. En las redes sociales, abunda la oferta de productos importados. La explicación del milagro está en el dólar. Ya ha pasado un año desde que Juan Guaidó se declaró presidente interino de Venezuela, y Nicolás Maduro parece haberse salido con la suya. Él sobrevivió al cerco diplomático del Grupo de Lima y a las sanciones económicas de USA. El caso es interesante para quienes predican, en la Argentina, la pesificación por decreto. La dolarización es hija de la inflación.

** 35% es la contracción 2019 de la economía venezolana, según el Fondo Monetario Internacional.
** 4,5 millones es la cantidad de venezolanos que abandonaron el país.
** 200.000% fue la inflación 2019 en Venezuela.
** 3 ceros le quitó Hugo Chávez Frías al bolívar en 2008.
** 5 ceros le quitó Nicolás Maduro en 2019.

Sin embargo, ni Juan Guaidó es jefe de Estado, tal como algunos imaginaban inevitable hace algún tiempo; ni Nicolás Maduro se exilió en Cuba, tal como imaginaba Rudolph Giuliani, el asesor-escándalo de Donald Trump.

La dolarización silenciosa que ha ocurrido en Venezuela le ha concedido sobrevida a Maduro, destrozando la desestabilización propuesta por el dueño del dólar estadounidense, USA.

El bolívar es la única moneda de curso legal en Venezuela, pero la consultora Ecoanalítica estima que las transacciones en dólares ya superan el 53% del total. 

En Maracaibo, la 2da. ciudad del país, la dolarización llegarían al 86%, afirmó la revista Semana, de Bogotá (Colombia), y esto sucede pese a que la Administración Maduro ataca la dolarización, otra contradicción más de los bolivarianos.

La inflación encumbra al dólar, siempre y en cualquier lugar. Deberían considerarlo en la Argentina.

Venezuela siempre ha sido un país muy pobre. Con el petróleo pareció que cambiaría su historia. Pero no sucedió. Nunca pudo superar el modelo rentista, no invirtió el dinero del petróleo en desarrollar manufactura propia. Tampoco imaginó una economía de servicios eficientes.

El dinero del petróleo se malgastó en gasto público, antes de Hugo Chávez, con Hugo Chávez y con Nicolás Maduro. Siempre. 

Por tradición, Venezuela mejoraba cuando el precio del petróleo era alto, y sucumbía cuando el precio era bajo. 

Luego llegó Maduro, y comenzó a escasear el petróleo mientras el Partido Socialista Unido de Venezuela se aferraba a la impresión ilimitada de moneda, tarea que asocia a 'gobernabilidad'.

La inflación se expresa en la moneda local pero la moneda extranjera no defrauda a los ciudadanos / contribuyentes / consumidores locales y provoca comportamientos curiosos: la cuenta en Twitter @DolarToday, supera los 3,6 millones de seguidores y establece una tasa de cambio oficial en el mercado del dólar de negociación clandestina. 

De pronto, en la Venezuela de discurso muy antiestadounidense, resulta que el dólar estadounidense aparece en documentos privados diversos, hasta en los de transacciones inmobiliarias.

A finales de noviembre, Maduro 'blanqueó' la situación en una entrevista: 

**"Ese proceso que llaman de dolarización puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía. Es una válvula de escape, gracias a Dios existe".

**"Quizás lo que voy a decir puede ser un pecado para los dueños de los dogmas, pero te voy a decir una cosa: yo no lo veo mal, no lo veo mal, me declaro pecador".

Made in USA 

El petróleo venezolano es un hidrocarburo muy pesado. Entonces, su producción tiene elevados costos, sus clientes son menos y la pérdida del mercado estadounidense significó un problema porque estaba todo coordinado.

Además, el deterioro de la petrolera estatal Pdvsa devino en ineficiencia y menor producción, impidiéndole compensar la baja de los precios con más oferta. 

Por si faltara algo, la corrupción y la desinversión. Entonces, el Golfo Pérsico crece y Venezuela decrece. 

Hugo Chávez fue muy hábil en provocar mejores precios del petróleo. Pero fue él quien causó la crisis política, la fuga de dólares hacia Miami (Florida, USA), el control cambiario y la crisis de la economía, a causa de su modelo basado en mantener el favor de los venezolanos más pobres con subsidios y empleos públicos. Chávez nunca quiso asumir el fracaso de su teoría 'Dinero a cambio de Lealtad'. Más tarde, su heredero  Maduro, fue el abismo. La hiperinflación que no cesa. El bolívar a la basura.

La hiperinflación castiga todo lo que se cotiza en bolívares. Por ese motivo, cada venezolano se levanta y se acuesta preguntando el precio del dólar en bolívares. 

Que Venezuela debía ser bimonetaria se sabía hace tiempo, cuando se perdió la esperanza contra la inflación. Por eso las autoridades inventaron la criptomoneda 'petro', pero no funcionó. 

El fracaso lo provocó una doble desconfianza:

**  que el emisor de la criptomoneda fuese el Gobierno, y

** la inexperiencia cultural para manipular la experiencia de una moneda que no se puede tocar.

En cambio el dólar no lo emiten los bolivarianos y se puede guardar bajo el colchón, la caja fuerte más habitual para muchos venezolanos y argentinos.

Venezuela vive su autodestrucción institucional desde hace 2 décadas. 

Pero si bien la crisis política lleva muchos años, el quebranto intensísimo de su economía acumula poco menos de 5 años. 

La hiperinflación convierte la producción en cenizas, mientras el Gobierno imprime, imprime e imprime moneda que carece de valor, y por eso aumentan los precios. 

Cuando el Gobierno daña la economía, la población se refugia en aquello que conserve su valor. Así descubrió el dólar estadounidense, más fácil de comercializar que el oro.

Los más sofisticados llegan hasta el bitcoin, que no lo inventó Maduro. A la inversa, por eso fracasó el petro.

Cada venezolano necesita conocer un comerciante de confianza para la compraventa de dólares, si fuese necesario. 

El comercio es dominado por comerciantes de origen árabe y chino. Y existen varias cotizaciones. 

Inclusive existe el 'dólar Cúcuta' y el 'dólar bitcoin', que lo refleja la plataforma Localbitcoins, que utilizan los comerciantes que compran bitcoins con bolívares para venderlos por dólares en Panamá o USA. 

El control cambiario es el mejor amigo de bitcoin, tal como sucede en la Argentina. La criptomoneda permite saltar el control cambiario. 

Pero el bitcoin tiene un problema: es de cotización inestable. Todo un problema cuando se huye de la inestabilidad. El dólar es más estable.

Dolarizados

Todavía no está permitido que los venezolanos reciban salarios y tengan depósitos bancarios en dólares. Y cualquier empresa estadounidense sería sancionada por su gobierno si tuviese relaciones comerciales con Venezuela, tal como sucede con Irán y a Corea del Norte. Pero la dolarización existe.

A diferencia de Panamá o Ecuador, economías formalmente dolarizadas, Venezuela realiza una dolarización 'de facto', en dinero en efectivo 'rabioso'. 

La citada Ecoanalítica estima que hay más de US$6.000 millones en las calles Venezuela. 

Dicen que ya no es tan importante llegar a Venezuela con dólares en los bolsillos. También se consiguen en los cajeros automáticos o los bancos con tarjeta de débito o crédito.

Los dólares están por todas partes pero una norma cambiaria de 2003 impide a los bancos venezolanos ofrecer cuentas en moneda extranjera.

Si el gobierno socialista corrigiera eso, daría un salto adelante. El bolívar perdió el 99% de su valor en dólares durante 2019. La economía venezolana acumula 21 trimestres consecutivos de caída, según la agencia Bloomberg. 

Pero el dólar podría salvarla, al menos en parte.

Los dólares se consiguen por el petróleo. Rusia ha logrado que Venezuela repunte levemente su producción. La Organización de Países Exportadores de Petróleo afirma que el país sudamericano pasó de 750.000 barriles/día en septiembre 2019, a 900.000 barriles/día en noviembre 2019, ventas enfocadas hacia India y China.

También aportan dólares 

**  el narcotráfico, 
**  el oro, y
**  las remesas de emigrantes.

La Organización de Naciones Unidas afirma que 33% de las 1.120 toneladas de cocaína producidas anualmente en Colombia, utiliza el territorio venezolano en su salida hacia otros mercados.

Entonces ocurren 2 comportamientos muy interesantes:

**  Venezuela es el principal punto de embarque de droga hacia Europa, 
**  os narcotraficantes pueden 'lavar' parte de sus ganancias gracias a la dolarización informal de Venezuela, y
**  millones de venezolanos envían remesas desde el exterior a sus familiares.

En cuanto a la extracción artesanal de oro en el arco minero del Orinoco para vender en el mercado negro internacional a cambio de dólares, es otra realidad con la que hay que convivir en Venezuela.

Y más de 4,5 millones de migrantes envían dólares a sus familias en Venezuela. The Brookings Institution estima que a fines de 2020 serán 6 millones de emigrados

Una persona que recibe en Venezuela una jubilación de 150.000 bolívares o quien cobra un salario mínimo, que aumentó en octubre a 300.000 bolívares (menos de US$ 5 mensuales), necesita recibir ayuda de afuera. El kilo de queso blanco ya cuesta los 150.000 bolívares de la pensión.

A su vez, esto beneficia a Maduro porque quita presión en el mercado laboral y resta número a eventuales protestas en las calles.

La consecuencia de la dolarización es cierta estabilidad porque el valor del dólar no cambia sino que es el bolívar el que se deteriora.

El gobierno ha flexibilizado los controles de importación para que el mercado permanezca abastecido, provocándose un comportamiento muy interesante, cuyos precios competitivos pueden apreciarse en las ofertas vía Instagram o Facebook.

Decenas de miles de venezolanos cruzan la frontera a diario, a Cúcuta (Colombia), cambian dólares a pesos y compran alimentos pero también indumentaria y electrodomésticos. El fisco colombiano luce feliz porque las compras en el comercio de Cúcuta pagan IVA como consumidor doméstico.

De pronto, el peso colombiano también se utiliza como moneda en la Venezuela de frontera. El dólar ya tiene un sucedáneo.

Así se provoca una Venezuela de doble estándar: quienes acceden a la moneda extranjera y quienes no acceden. La desigualdad es enorme entre unos y otros. La Venezuela del bolívar se muere de hambre. La Venezuela del dólar estadounidense, florece. 

Hay otro doble estándar: en Caracas, la circulación de moneda extranjera es más fluida que en el interior. Esto quiere decir mayor bienestar, y alienta la migración del interior hacia la metrópolis, un desequilibrio peligroso.

Pero la 'magia' ha ocurrido: el dólar salvó a Maduro de la ofensiva de la Casa Blanca.

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