Runet es la red de internet propia de Rusia en la que Vladímir Putin lleva trabajando desde el año 2014. De esta manera, lo que el mandatario pretende es restringir el acceso a la red global, una medida más dentro de la guerra entre Rusia y Ucrania con doce días de bombardeos y ataques.
¿SU ARMA SECRETA?
El sueño de Putin: Rusia se desconecta del mundo con Runet
Desde el 2014, bajo la dirección de Vladímir Putin, Rusia viene desarrollando una Internet propia, llamada Runet, que cerraría el acceso a la red global.
Esta nueva red de internet supondría no sólo desconectar a los ciudadanos de Rusia del mundo, sino también un control aún mayor por parte del Gobierno de Vladímir Putin en el acceso a la información. Según explicó Fernando Checa, profesor de la Universidad Internacional de La Rioja, "Rusia lo que está haciendo es intentar implantar un modelo autárquico de conexión a Internet".
El motivo que se esconde tras la creación de esta red es el de evitar interferencias y ciberataques del extranjero. La red podría inspeccionar el tráfico, prohibir contenido inadecuado y asegurarse de que el tráfico de los usuarios rusos se mantenga dentro del país. El hecho de tener abierta la ventana de Internet podría permitir con mayor facilidad la ingreso de cibercriminales.
Por otro lado, el 1 de noviembre de 2019 entró en vigor la Ley de Internet Soberana, que permite al gobierno apagar las conexiones a Internet dentro de Rusia en caso de que exista una emergencia y que el controlador del tráfico pasaría a ser el Ministerio de Telecomunicaciones, el Roskomnadzor, que tiene la potestad de bloquear contenidos sin previo aviso u orden judicial.
El conflicto entre Rusia y Ucrania podría ser la mecha que utilizara Vladímir Putin para lanzar este sistema en el país, aislando a sus ciudadanos de la información del exterior.
Cabe mencionar que la legislación del país permite que el tráfico y los datos de la web se dirijan a través de puntos controlados por las autoridades rusas. Con esta intranet se podría aislar a todos los usuarios del resto del mundo exterior, bloquear información e incluso delimitar el funcionamiento de VPNs, pues no podrían conectarse servidores de fuera del Rusia.
De adoptarse este sistema, del mismo modo que los rusos no podrían acceder a determinadas páginas del exterior, nadie en el resto del mundo podría acceder nunca más a ninguna página web rusa.
Sin embargo, hay detalles a tener en cuenta en este proceso de desconexión que quiere llevar a cabo Vladímir Putin. En primer lugar, Rusia tendria que establecer una infraestructura propia. Lo cierto es que resulta más fácil conectarse a una infraestructura global que crear toda una infraestructura de centro de datos físicos.
Cuando se cierra el Internet global, no solamente se está impidiendo el acceso a la información, sino también a los servicios que ofrecen las empresas. Y eso obliga a ofrecerles alternativas. Esto implica que Rusia necesitaría una red a escala, lo cual, desde el punto de vista técnico, sería una labor sin precedentes. No obstante, habría empresas rusas como MegaFon, Beeline o RosTelecom dispuestas a apoyar el plan de Putin.












