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AMPERÍMETRO DE LA CALIDAD DE VIDA

La longevidad tiene como edad de referencia los 75 años, con un antes y un después

La longevidad tiene tres etapas, según la edad: los 75 marcan el nivel de calidad de vida que de ahí en más irá declinando. Desde los 50 arranca la preparación.

En pocas palabras

  • Longevidad: Se prepara desde los 50, llega a calidad de vida óptima a los 75, luego declina.
  • Salud física: El entrenamiento muscular a partir de los 50 es clave para la calidad de vida y la esperanza de vida saludable.
  • Objetivo: Ampliar la vida útil manteniendo fuerza, capacidad cognitiva e independencia, no solo sumar años.
Resumen generado por Thinkindot AI

Este médico canadiense-estadounidense de 49 años, especializado en longevidad y medicina preventiva, se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y su formación en cirugía general tuvo lugar en el Hospital Johns Hopkins.

Además, es conocido por divulgar contenido sobre la ciencia de la longevidad y por The Drive Podcast, donde habla con expertos sobre salud metabólica, investigación médica y cómo vivir más y mejor.

Indica la edad de 50 años como un mojón importante para sentar las bases del futuro: "El entrenamiento muscular puede hacer la diferencia en la salud física y la calidad de vida, pero la regla más importante a la hora de hacer ejercicio o entrenar es no lesionarse”, subraya.

"El músculo impacta de muchas maneras en la esperanza de vida y en la esperanza de vida saludable", explica. Para él, la masa muscular tiene un valor que muchas veces se ignora: a partir de los 55 años, el riesgo de caídas aumenta, y con él también las complicaciones más graves, pone de relieve.

La longevidad se cimenta en una buena masa muscular, como lo muestra Peter Attis en las rutinas en el gimnasio.

La longevidad se cimenta en una buena masa muscular, como lo muestra Peter Attis en las rutinas en el gimnasio.

La longevidad, edad crítica

Durante la entrevista publicada en la revista Men's Health, compartió su perspectiva sobre el cuidado muscular en personas mayores. Su enfoque está en el entrenamiento físico, ya que no se trata de solo verse bien, sino de vivir más y mejor.

Hizo hincapié en la testosterona, una hormona producida principalmente en los testículos y que es la principal hormona sexual masculina. Desempeña un papel clave desde la pubertad hasta la edad adulta.

Influye en la fuerza, la densidad ósea, la masa muscular y la distribución de la grasa corporal.

También está relacionada con el estado de ánimo, la motivación, la energía y el deseo sexual, por lo que sus niveles afectan tanto al cuerpo como a la mente.

"Si hay algo más o menos compartido por la mayoría de personas es que, aunque es una señal de que seguimos vivos, nadie quiere envejecer. Todos queremos tener una vida larga y plena, pero nos da pánico pensar en los últimos años de nuestra existencia, porque los asociamos con problemas de salud, pérdida de vitalidad y capacidad funcional y, por lo tanto, de independencia", reflexiona.

"Y efectivamente es algo que por desgracia sucede, pero también es un aspecto que podemos llegar a revertir siempre y cuando haya voluntad", afirma.

Y añade: "Para que eso sea posible es importante anticiparse y sentar las bases de un envejecimiento saludable a través de los hábitos que conforman nuestro estilo de vida. Envejecer es inevitable, pero el ritmo al que perdemos facultades no lo es tanto".

Advierte que “la denominada década marginal no se va a ir a ninguna parte. Todos vamos a tener una última década de vida. Mi objetivo es que esa etapa sea tan agradable como sea posible. A mis pacientes siempre les digo que si no hacen absolutamente nada su capacidad cognitiva y física se reducirá un 50 % en los últimos 10 o 15 años de sus vidas”, asegura en el programa '60 minutes' de la CBS.

No establece un límite de edad fijo para nadie, sino que afirma que el objetivo es alargar la expectativa de vida saludable (healthspan) y no solo sumar años.

De los 50 a los 75 y de ahí en más

Describe los 75 años como una edad crítica, y la meta sería retrasar el deterioro físico y cognitivo tanto como sea posible para evitar que la última década de vida sea de decadencia.

Remarca en ese sentido ante la publicación especializada española Menshealth que el mojón de los 75 años como el del inicio de una caída por un acantilado, del que no se salvan hombres ni mujeres.

"A nivel poblacional es evidente. Es a lo que nos enfrentamos y eso es lo que me planteo en la práctica con mis pacientes: cómo crear una velocidad de escape para añadir otros 15 años con calidad de vida”, añade el experto en longevidad en su participación en el programa 60 Minutes.

De modo que exhorta a pensar más en términos de calidad de vida en el largo plazo: si tenemos el tiempo suficiente por delante. Pero aun cuando no sea el caso, todavía se puede hacer mucho para mejorar notablemente la situación.

Conforme pasan los años es lo único que puede ser controlado.

“Si hablamos de gente centenaria, lo más relevante es la genética. Suele bromearse con un dicho que asegura que si quieres vivir hasta los 100 años, lo más importante es elegir a los padres adecuados.

Esperanza de vida saludable

“La esperanza de vida importa y no debemos perderla de vista, pero sin lugar a dudas la esperanza de vida saludable es lo que más debe preocuparnos. Eso está relacionado con lo bien que me muevo físicamente, si no tengo dolores, si puedo hacer mis labores sin problema, con la calidad de mis relaciones sociales y, en última instancia, tiene que ver con si soy feliz. Todo eso importa muchísimo”, concluye.

Su propuesta va más allá de simplemente vivir más tiempo: se centra en ampliar la vida útil, manteniendo fuerza, capacidad cognitiva e independencia durante el mayor tiempo posible.

El trabajo muscular es fundamental, no tanto por la estética, sino para adquirir la firmeza en el cuerpo que evite caídas a partir de los 55 años.

El trabajo muscular es fundamental, no tanto por la estética, sino para adquirir la firmeza en el cuerpo que evite caídas a partir de los 55 años.

La clave está en una medicina proactiva y preventiva, que permita retrasar la aparición de enfermedades crónicas y preservar la salud a largo plazo.

Attia recuerda que la verdadera longevidad no solo se mide en años, sino en bienestar, autonomía y propósito.

Cada decisión cuenta: ejercicio, nutrición, sueño, salud metabólica y mental.

Lo que se invierte en salud hoy se disfruta mañana.

FUENTE: Peter Attis