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ESCRITORIO O NADA

Hacer home office desde la cama es perjudicial para la salud: los motivos

Desde que inició la cuarentena por la pandemia de coronavirus, muchos optaron por trabajar desde la cama. Pero esto es absolutamente perjudicial para la salud ya que corre los horarios preestablecidos de sueño y dinamita la espalda y el cuello debido a la mala posición que se adopta.

Debido al aislamiento obligatorio decretado desde marzo pasado por el coronavirus, los más afortunados pudieron continuar con su empleo bajo la modalidad de teletrabajo. Para muchos esta fue una novedad, debido a que nunca habían trabajado desde sus casas. 

En un principio, todos estaban agradecidos por no moverse de la comodidad de su hogar, pero luego se complicó. "¿Cuándo empieza y termina la rutina?", "¿Cómo organizar la casa para trabajar?", "¿Cómo hacer para que los chicos no interrumpan mientras los padres trabajan?", fueron algunas de las preguntas que se hicieron los trabajadores.

Otro de los problemas fue que hubo personas que nunca delimitaron su espacio de trabajo: siempre lo hicieron desde su cama. En un primer momento parecía cómodo, pero a la larga termina perjudicando a la salud. 

"La clave está en que todo lo que amas de tu cama desaparecerá si pasas demasiado tiempo en ella", expresó Magdelene Taylor, una periodista norteamericana en una columna sobre el tema en 'Mel Magazine'. 

"Lo primero es que no está diseñada para que vivas permanentemente en ella. Sin ir más lejos, las camas de los hospitales están fabricadas bajo la idea de que las personas pasarán mucho tiempo continuo en ellas, a diferencia de las que hacen las empresas para el consumo privado y doméstico", aseveró.

Además, destroza la espalda y arruina el descanso. "Hay muchas posibilidades de que aunque estés sentado sobre la cama, no guardarás una posición erguida", prosigue, "seguramente estés presionando la espalda contra unos cojines y la pared o el cabecero de la cama, por lo que tu cuello y columna estarán curvados. Esto a su vez provocará que tu cuello pase demasiado tiempo en tensión y tu columna se tuerza hacia abajo", expresó la periodista.

Don Chaffin, director emérito de la Universidad del Centro de Michigan de Ergonomía, aconseja que, si no queda otra opción que trabajar en la cama, se hagas con un pupitre o escritorio desplazable para obligar al cuerpo a que se siente derecho. 

Por otra parte, Taylor indicó que la salud mental se verá afectada: "Nuestro cerebro tiene asimiladas ciertas condiciones para dormir, y desarrolla asociaciones espacio-temporales sobre cuándo y cómo dormir. Normalmente, asociamos estar en la cama con el descanso". Debido a que la jornada laboral se cumple desde la cama, será difícil conciliar el sueño. 

Lo principal para evitar que esto suceda es tender la cama y alejarse lo más que se pueda de ella durante el día. De esta forma, uno está preparado para acurrucarse bajo las cobijas al final de la jornada laboral y poder decir adiós a otro día que se va como corresponde. 

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