La sonrisa mejora la calidad de vida de los adultos mayores, aumenta cuatro años la longevidad, a la vez que transmite alegría, confianza y amor al instante y es poderosa para conectar con otras personas; oxigena el cerebro y le hace liberar endorfinas y serotonina, sustancias químicas naturales que reducen el estrés y mejoran el bienestar.
400 MÚSCULOS EN MOVIMIENTO
El hábito de la sonrisa agrega entre cuatro y siete años a la longevidad
La sonrisa hace dilatar los vasos arteriales, mejora la circulación cerebral y general y baja la tensión arterial. Incrementa longevidad de cuatro a siete años.
Lo hace de distintas maneras:
Protege el cuerpo: reduce el estrés, disminuye la presión arterial y fortalece el sistema inmunológico.
Activa la farmacia natural: el cerebro libera sustancias como la dopamina y las endorfinas, que reducen el dolor de forma natural y aumentan el bienestar.
Cuida el corazón: mejora la circulación y reduce el riesgo de sufrir problemas cardíacos.
Fomenta la conexión: es contagioso y ayuda a mantener vínculos sociales fuertes con la familia y amigos.
Las personas que sonríen más y son más positivas viven más tiempo y gozan de mejor salud a lo largo de su vida.
Además, hace que nos sintamos mejor, aleja las emociones negativas como la inseguridad y sube la autoestima.
El famoso geriatra español López Tascón decía que “se comienza a envejecer cuando se deja de reir”.
Y es que hacerlo, repercute positivamente en nuestra salud, ya que está considerado un buen ejercicio para poner en acción unos 400 músculos que disminuyen las tensiones que solemos acumular en las cervicales y en la columna vertebral.
La sonrisa aleja el envejecimiento
Está demostrado que la risa mejora la salud integral y frena el envejecimiento, además de que:
1) Evita la obesidad.
2) Elimina toxinas.
3) Mejora la digestión.
4) Suaviza las tensiones musculares.
5) Se lubrican los lacrimales de los ojos.
6) La respiración mejora y se oxigenan los pulmones.
7) Los dolores se calman y suavizan.
8) El corazón se fortalece.
9) Todo el cuerpo se siente tonificado.
10) El insomnio desaparece.
11) El estrés se elimina.
12) Las relaciones interpersonales se enriquecen.
13) Se favorecen las relaciones intergeneracionales.
14) El peligro de aislamiento desaparece.
15) Los estados depresivos disminuyen.
16) Se cura la tendencia al pesimismo y al negativismo.
17) La autoestima aumenta.
18) El buen humor se promueve.
19) Se potencia la comunicación.
20) Se evita la soledad.
Al reír, el diafragma se moviliza y ayuda a mejorar la función respiratoria; más aún, la risa mejora los estados fisiológicos del organismo y afecta favorablemente desde el punto de vista psicológico; una buena carcajada despeja la nariz y el oído y activa las glándulas lacrimales; el buen humor oxigena los pulmones y la piel.
En clave de buen humor
El buen humor ayuda a mantener un buen equilibrio físico y psíquico, a conseguir una gran serenidad de espíritu, a reducir la ansiedad, el estrés, la depresión y a aumentar la creatividad y el optimismo.
Es asimismo un buen ejercicio físico porque con las carcajadas se mueven 400 músculos incluidos algunos del estómago.
La risa parece tan espontánea que cuesta imaginar que sea un complejo proceso que requiere el trabajo de tres partes distintas del cerebro, las mismas que necesitamos por ejemplo para el lenguaje.
Según un estudio de la Universidad de Navarra, reírse es bueno para la salud, alarga la vida y reduce la posibilidad de sufrir un infarto de miocardio.
Dicho estudio analiza lo que dice la ciencia sobre el humor y el cerebro. Las mujeres se ríen más y los hombres cuentan más chistes.
Sonreír es una práctica
El monje budista zen vietnamita Thich Nhat Hanh, en El Arte de Vivir Despiertos, dice: El ejercicio “Respirando, sonrío” les puede llevar a preguntar “¿Por qué debo sonreír si no hay alegría en mí?” La respuesta es: sonreír es una práctica. Hay más de 300 músculos en el rostro. Cuando están enojados o temerosos, estos músculos se tensan. La tensión de estos músculos crea un sentimiento de dureza. Sin embargo, si saben inhalar y esbozar una sonrisa la tensión desaparecerá—a esto lo llamo “yoga de la boca”. Basta con inhalar y sonreír—la tensión desaparecerá y se sentirán mejor.
Y agrega: "A veces su alegría produce una sonrisa. También hay veces en que la sonrisa que esbozan trae relajación, calma y alegría. Yo no espero hasta estar alegre para sonreír; la alegría vendrá más tarde. A veces, cuando estoy solo en mi habitación a oscuras, practico el sonreírme a mí mismo. Hago esto para ser bondadoso conmigo mismo, para bien cuidarme, para amarme. Sé que si no soy capaz de cuidarme a mí mismo, no soy capaz de cuidar a nadie más".
Exhorta: "Ser compasivos con ustedes mismos es una práctica muy importante. Cuando estén cansados, enojados, o desesperados, deben saber cómo regresar a sí mismos y cuidar su cansancio, su enojo y su desesperación. Es por este motivo que practicamos el sonreir, el andar y el comer conscientemente".













