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Cómo preparar una buena taza de té: 5 errores

Cada 21 de mayo, se celebra el Día Internacional del Té, la bebida más famosa de China y Japón, que tiene sus secretos aunque parezca muy sencillo prepararla.

Té verde, negro, rojo... no importa el color. Té de manzanilla, de tilo, de menta... no importa la planta. Y es que, si de preparar infusiones se trata, hay unas reglas básicas que se deben seguir para aprovechar todos los beneficios del té, la segunda bebida más consumida en el mundo, luego del agua.

Pero, ¿Sabes realmente cómo preparar una buena taza de té de hojas sueltas?

Te contamos los errores más frecuentes y cómo solucionarlos, precisamente, en el Día Internacional del Té, celebrado cada 21 de mayo, desde que  la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró la efeméride en 2019.

 

1. Hervir el agua

El agua es un elemento fundamental para preparar el té. 95% de la bebida milenaria, aproximadamente, se compone de agua. Resulta entonces, obvio, que debemos cuidar la temperatura del agua al momento de la preparación.

Los expertos recomiendan calentar el agua sin dejar que llegue a hervir. Pero, si hierve, hay que esperar a que se enfríe un rato, o añadir un poco de agua fresca para bajar la temperatura.

 

2. Dejar remojar el té por mucho tiempo

Otro dato importante es no remojar las hojas de té demasiado tiempo, ya que comenzarían a desprender tanino -según el sitio Fresh Tea -un elemento que añade amargor y astringencia a la bebida, y en consecuencia complejidad al sabor. 

Entonces, en vez de dejar las hojas por mucho rato en el agua, puedes remojarlas por períodos cortos. Recuerda, mientras más hojas, menos tiempo. Mientras más rotas, menos tiempo.

 

3. Usar té viejo

Que las hojas de té se encuentren en buen estado, es algo primordial, ya que con el tiempo van perdiendo su aroma, vitalidad y beneficios. Si llegas a preparar una infusión con hojas que ya llevan buen rato guardadas, verás cómo el sabor es débil.

En todo caso, usa las hojas de té viejo como fertilizante de hierbas. 

 

4. No calcular la cantidad de agua y té

Para que la bebida quede perfecta, hay que saber calcular la cantidad de cada ingrediente. Ni más té, ni más agua.

Jing Jing Yuan, experto en la cultura ancestral, dio una fórmula válida para todo tipo de té, en entrevista con La Vanguardia: "para dos tazas, calentar 300 ml de agua y colocar 4 o 5 gramos de té".

 

5. No precalentar la taza

Preparar la taza donde vamos a tomar el té, o la tetera donde lo vamos a servir, es otro punto muy importante. Recordemos que cada elemento cuenta, aunque nos parezca una pequeñez.

Debemos, entonces, precalentar la taza para evitar que baje la temperatura del agua que añadiremos para hacer el té. ¿Cómo? calentamos agua, introducimos la taza y la dejamos hasta que esté tibia.

Ahora sí, ya estamos listos para sentarnos a tomar una muy buena taza de té.