En esta época del año abundan en televisión todo tipo de informes deportivos. En el caso de los futbolísticos, quizás porque es el año de Catar 2022, pudieron apreciarse los procesos de los seleccionados campeones del Mundo, más precisamente los equipos que fueran dirigidos por César Luis Menotti y Carlos Salvador Bilardo.
SELECCIÓN ARGENTINA
Antes de Catar 2022: Legados y trabajo de 12 entrenadores
12 entrenadores, 3 no llegaron al Mundial, 2 fueron Campeones, 1 llegó a 1 final y 1 cayó en 1ra. ronda. ¿Quién dejó el legado mayor? Llega Catar 2022.
Sin embargo, la idea aquí es abarcar todos los procesos desde el Campeonato del Mundo de 1978, título que marca un antes y un después en la historia del seleccionado nacional argentino.
La propuesta será analizar, en parte, a una sucesión de ciclos que abarcan más de 4 décadas y comparar los legados que dejaron los sucesivos entrenadores.
¿Quién dejó en la selección nacional más aspectos positivos al deporte fetiche de los argentinos?
El Flaco
La historia de la selección nacional tiene un antes y un después de la llegada de César Luis Menotti a la dirección técnica. Antes de este hito, la selección no tenía prestigio y no seducía a los jugadores convocados a participar de ella.
Menotti, vale reconocerlo, le cambió esa valoración, y el futbolista comenzó a mirarla de otra forma. Ni que hablar con el logro del título en 1978, seguido rápidamente por el Mundial Juvenil de 1979, que se coronó de la mano del mismo entrenador, recordado seleccionado comandado por muy joven Diego Maradona en Japón.
A partir de entonces la historia de la selección cambió en todos los aspectos.
César Luis Menotti (1974-1982) dirigió en 78 partidos, ganó 42, empató 18, y cayó en 18, con una eficacia de 65,4%.
El Narigón
Luego, llegó Carlos Salvador Bilardo, quien estuvo al mando de 2 mundiales: México 1986 e Italia 1990.
Lo de Carlos Bilardo en cuanto a logro deportivo fue de lo mejor porque en uno se consagró Campeón del Mundo y en el otro Sub Campeón.
Además es un ciclo recordado porque abarcó la etapa de Diego Maradona en el italiano Nápoli, su mejor producción europea.
'El Narigón' Bilardo dirigió 81 partidos. El equipo del Doctor obtuvo 28 triunfos, 30 empates y 23 derrotas.
La selección argentina era evaluada con respeto porque en un ciclo relativamente breve pero de gran visibilidad había acumulado logros concretos.
Transiciones
Tras la salida de Bilardo, se hizo cargo del seleccionado Alfio Basile para el Mundial 1994 en USA. El equipo casi no clasifica, motivo por el que se convocó a Diego Maradona, quien venía de una larga sanción por doping, y quedó eliminado tras la traumática salida de Diego Maradona por doping otra vez.
Sin embargo, en lo previo la forma de juego sedujo al pueblo futbolero y llegó a tener un invicto de más de 30 partidos entre 1991 y 1993. Luego, un bochorno que incluyó el 0 a 5 ante Colombia, motivo de la convocatoria a Maradona.
En 1998, Mundial de Francia, el entrenador fue Daniel Passarella. Mucha expectativa pero la selección no llegó al final del certamen tras ser eliminada por Países Bajos en cuartos de final. Antes, el proceso de Eliminatoria tuvo altibajos como casi todos.
En Corea-Japón 2002 fue la peor experiencia de una selección contemporánea. El entrenador fue Marcelo Bielsa. No pasó la 1ra. fase pese a haber realizado una fabulosa Eliminatoria, y luego se probó con todos los mejores de Europa, en condición de visitante, en amistosos... y le fue genial. Pero en competencia, no anduvo.
Para el proceso previo de Alemania 2006 llegó Néstor Pekerman -quien privilegió a Juan Román Riquelme por sobre el muy joven Lionel Messi- y tras ese ciclo fue el politizado período de Diego Maradona, quien se hizo cargo luego de otra salida de Alfio Basile en su 2do. paso por el seleccionado, para afrontar la cita de Sudáfrica 2010, que tampoco fue satisfactoria para Messi.
En el Mundial de Brasil en 2014 la experiencia la comandó Alejandro Sabella. La Argentina jugó la final, otra vez ante Alemania, y pudo haber ganado pero perdió. De todos modos, otra vez participó de la definición de una Copa FIFA tal como no sucedía desde Italia 1990. Sabella no quiso permanecer al frente de la selección, mucho antes de la enfermedad que luego sufrió.
En Rusia 2018, el entrenador fue Jorge Sampaoli y el ciclo fue caótico.
En el próximo Mundial 2022, en Catar, el entrenador será Lionel Scaloni, con quien la selección ha ganado la Copa América.
Detalles
Hasta aquí, ningún juicio de valor. La idea fue hacer una breve reseña para recordar quiénes fueron los entrenadores que pasaron por el banco nacional desde 1978 a la fecha: 9 entrenadores que dirigieron en casi 44 años aunque en total fueron 12 ya que hubo 3 que dirigieron entre un Mundial y otro pero no llegaron a cumplir el ciclo:
- Sergio Batista (sucedió a Maradona y dirigió en los Juegos Olímpicos de Beijing),
- Gerardo Martino (reemplazó a Alejandro Sabella) y
- Edgardo Bauza (reemplazó al 'Tata' Martino antes del desembarco de Jorge Sampaoli).
Scaloni sería el 13ro. pero lo quitamos del listado porque su Mundial aún no se jugó.
Dijimos que se debe reconocer a César Menotti, además del título de 1978, el prestigio y reconocimiento al fútbol argentino que logró, y redondeó con la obtención del título.
También se puede sostener que diseñó equipos que priorizaron el buen juego y el arco de enfrente. Preferencias de lado, esto es indiscutible.
En el caso de Carlos Bilardo, fueron equipos eficientes, que lograron llegar a 2 finales conducido por Diego Maradona en sus mejores épocas, en especial en México 1986. El plus de Maradona era una ventaja en aquellos tiempos y Bilardo logró aprovecharlo de la mejor manera para dejar un legado verificable: la Copa del Mundo en las vitrinas de la Asociación del Fútbol Argentino. Pero no hubo legado en el juego.
Alfio Basile, quien en ese ciclo ganó 2 veces la Copa América (Chile 1991 y Ecuador 1993), 1 Copa Artemio Franchi (Mar del Plata 1993), y 1 Copa FIFA Confederaciones (Arabia Saudita 1992), sin embargo fue goleado por Colombia 0-5, entró por repechaje al Mundial 1994, donde exhibió buenas muestras de juego hasta el doping de Maradona, que hizo volar todo por los aires.
Daniel Passarella en Francia 1998 puso en el campo de juego una buena generación de futbolistas pero no dio la talla para prosperar en el evento.
2002 Corea-Japón fue increíble. Nunca una selección realizó una Eliminatoria como la de Marcelo Bielsa pero en la cita máxima clavó un piletazo inesperado. Un equipo que jugaba de modo arrollador, que maniataba a sus rivales y los atacaba hasta que tiraban la toalla. Era uno de los favoritos junto a Francia, que venía de ser Campeón en 1998.
Luego, la selección de Néstor Pekerman en 2006 fue tibia, no convenció; y la de Maradona en 2010 con Lionel Messi que jugaba su 1ere. Mundial como titular, lució seductor en lo previo, y fue una gran frustración en el 0-4 con Alemania.
En 2014 Alejandro Sabella fue de a poco y en silencio llevando al equipo hasta la final donde no pudo con los duros alemanes en un partido donde hubo oportunidades también para la blanquiceleste. Debe admitirse que en cuanto a resultados fue satisfactorio: jugar la final también da prestigio aunque seamos una sociedad triunfalista.
Rusia 2018 fue muy desprolijo, con disputas internas en el cuerpo técnico del entrenador Jorge Sampaoli, además del intríngulis acerca de a que pretendió jugar ese equipo.
El legado
¿Quién dejó el mejor legado?
Un legado, desde nuestro punto de vista, no debería evaluarse sólo en la conquista de un trofeo. Muchas veces en el formato de un Mundial FIFA se puede pasar de ronda a puro penal y hasta se puede intentar ganarlo desde los 12 pasos. Pero esa no es la idea.
Los legados resultan formas de juego, valoración de jugadores en el plano internacional, generaciones de entrenadores surgidos de esos jugadores, una liga doméstica más competitiva, etc.
Un legado no es una Copa en la vitrina. El simpatizante no compartirá este criterio porque desea salir Campeón, algo que debe respetarse y valorarse también.
A grandes rasgos pondría considerarse entre lo mejor a Menotti, Bilardo y Sabella. Los 3 jugaron la final de la Copa del Mundo. Bien desde lo estrictamente deportivo.
Propongo incorporar a Marcelo Bielsa en el lote por lo que le dejó al fútbol argentino tras su paso por el seleccionado, si bien 2002 fue el peor desempeño desde lo deportivo.
Por un lado, y tal como luego hizo con la selección de Chile, logró modernizar al jugador. Lo mentalizó para que fuese más completo acorde a los escenarios más competitivos, que son en Europa. Esa medida es la más importante.
¿Recuerda las polémicas banales cuando se discutía en si Ariel Ortega podía correr a Roberto Carlos?
Mi respuesta, ya que viene al caso es: ¿Por qué no?
Un joven de 20 años que sólo se dedica a entrenar, se encuentra bien alimentado, descansa en los mejores hoteles y tiene todo a disposición, ¿por que no puede estar preparado para correr 90’? La idea de que el delantero sólo ataca es una idea argentina no admitida en las ligas más competitivas. No se trata de que ese talento se la pase corriendo hacia atrás. Pero en un partido puede que tenga la oportunidad 2 o 3 veces de dificultar al defensor y quizás hasta quitarle el balón, ¿por qué no habría de intentarlo? Hay que jugar en equipo y los delanteros son los primeros defensores que tiene un combinado futbolero.
Marcelo Bielsa cambió muchos paradigmas. La mayoría de los jugadores que entrenó Marcelo Bielsa hoy son los mejores entrenadores del espectro futbolero mundial.
No viene al caso entrar en tanto detalle porque serían muchos. Pero Diego Simeone, Mauricio Pochettino, Gabriel Heinze, Gerardo Martino, por citar de los más reconocidos aunque no son los únicos, fueron discípulos del rosarino. El mismo Jorge Sampaoli reconoció su inspiración en Marcelo Bielsa.
De a poco llegamos a la actualidad. Hoy el responsable del equipo es Lionel Scaloni, ya bien establecido en el cargo luego de inicios con incertidumbre.
Catar 2022 está en el horizonte y el equipo se encuentra competitivo y motivado. Habrá que ver cómo responde en la cita, tras generar entusiasmo en un público en el pasado muy desanimado con su rendimiento.
La obtención de la Copa América 2021 en Brasil generó confianza y recuperó confianza. Por ahora tomemos esto y disfrutemos del momento ya que habrá tiempo para sufrir el día que comience el Campeonato del Mundo.












