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ADA FALCÓN

"Puta a los 20, monja a los 40" (tituló la prensa)

El 04/01/2002, murió Ada Falcón, la estrella que renunció a la fama, a la fortuna y al adulterio, historia simplificada con el "Puta a los 20, monja a los 40"

Ada Falcón se llamó Aída Elsa Ada Falcone (Buenos Aires, 17 de agosto de 1905 – Córdoba, 4 de enero de 2002) y fue cantante argentina de tango, un relámpago que la llevó "de puta a monja", según algunos.

Desarrolló una breve pero exitosa carrera entre 1925 y 1938, durante la cual también participó en 3 películas:

  • 'El festín de los caranchos',
  • 'Tu cuna fue un conventillo', e
  • 'Ídolos de la radio'.

A mediados de la década de 1930, ella se había convertido en una de las cantantes de tango más relevantes del momento, al igual que Azucena Maizani, Libertad Lamarque y Mercedes Simone.

Falcón mantuvo una relación sentimental con el músico Francisco Canaro, con quien trabajó durante 1 década. Apodada 'La emperatriz del tango', ella fue la inspiración y musa de Canaro para la composición del vals 'Yo no sé qué me han hecho tus ojos'. Ada se retiró repentinamente en 1942 y pasó el resto de su vida en un convento de Córdoba, Salsipuedes.

Ada Falcon -Yo No Sé Que Me Han Hecho Tus Ojos- -Reedicion 2018-

Visión espejada del erotismo del arrabal

A Ada Falcón le cupieron las generales de la ley, aunque ella no pertenecía a los suburbios conocidos como arrabal, lo cual significa (extramuros o los de las orillas u orilleros).

La visión de la mujer 'fácil' en las orillas de la ciudad guarda íntima relación con las primeras letras del 2 x 4. Así, podremos observar que el rol de las femineidades en el prostíbulo fue una constante en los primeros pasos del tango, y que esas mujeres enajenadas, vendidas por unos pocos centavos fueron las primeras y más grandes musas inspiradoras del tango.

La Argentina no siempre recuerde el voluminoso comercio de personas que incluyó, durante años, el sexo pago en multitudinarios prostíbulos y no sólo en Ciudad de Buenos Aires. También es parte de la 'argentinidad' y, por el tango ingresó a la cultura popular.

Por tanto, errantes de afuera como del interior del país, ellas se juntaron en las orillas de la que pasó a ser la 'Gran Ciudad'. Y alrededor del puerto y de los barrios porteños, los famosos arrabales: La Boca, Los Corrales Viejos, Miserere, Barracas, entre otros. Su población anterior –en parte, la oligarquía local– ya había huído por la fiebre amarilla de 1872 rumbo a Recoleta, Retiro y más allá, epidemia que también se llevó a los afroargentinos que se habían quedado en la zona.

Así, las casonas y palacetes abandonados del lugar son ocupados por extranjeros, soldados veteranos y trabajadores portuarios de la zona, que llegaban en busca de mejores oportunidades de vida: inicio de los primeros conventillos, los que serán habitados por hombres solos, tanto solteros como casados. Y estos últimos, confiados en ganar dinero en poco tiempo y conseguir traer a su familia desde su ciudad o país de origen.

El negocio de la soledad masculina promovió 2 negocios:

  • El café y
  • El prostíbulo o 'quilombo'.

En las zonas del arrabal era natural dar con cafés de hombre solos.

En ciertas ocasiones se concurría en pequeños grupos ('patotas'), así las mesas se ocupaban rápidamente y los tragos circulaban con mayor frecuencia. Dicho bar o café tenía un conjunto reducido de músicos o solistas de varietés que ilustraban estas melancólicas escenas. Pero el protagonista indiscutido de la baja noche porteña era el 'quilombo', ese sitio de reunión de hombres solitarios por excelencia.

En ese contexto y sobre la base de tales antecedentes –que más que legajos son prontuarios- se juzgó a toda mujer que alzó el trino entre los tablones; admiradas sórdidamente por hombres solos, aunque no solteros.

  • Cantar el tango siendo mujer, la rotulaba de 'puta', mujer de vida fácil, quizás meretriz.
  • Cantar el tango siendo varón era demostración de virilidad (y bailarlo era de macho).
Reportaje a Ada Falcón por Jorge Bocacci en Radio Buenos Aires (17-08-1995)

Alondra en RCA Víctor

Ada Falcón alternó entre varietés y cuadros de revistas, hasta que el 15 de julio de 1925 comenzó su trabajo en la sala de grabación de RCA Víctor, acompañada por la orquesta de Osvaldo Fresedo.

Falcón fue la 3ra. mujer argentina en grabar un disco, después de Rosita Quiroga y Azucena Maizani, quienes lo hicieron en 1923.

A Falcón, la sucedieron Tita Merello, Libertad Lamarque y Mercedes Simone en 1927, y Tania en 1930.

Ada retornó en 1929, para el sello Odeón, luego de la aprobación del pianista Enrique Delfino, quien la acompañó junto al guitarrista Manuel Parada en 14 temas.

A diferencia de las clásicas voces agudas de la época, Falcón se impuso con un registro de mezzosoprano.

Brillante, talentosa, virtuosa, recordada adúltera

El 24/07/1929, comenzó su relación laboral con Francisco Canaro, con quien trabajó en 180 oportunidades, comenzando con la grabación del tango 'La morocha'.

Durante la década del '30, llegaría a grabar con su orquesta 15 discos por mes, y en 1934 participó en la película sonora 'Ídolos de la Radio', dirigida por Eduardo Morera, junto a Ignacio Corsini, Olinda Bozán, Dorita Davis y Tita Merello.

Su estilo particularísimo quedó registrado en temas tales como 'Tres esperanzas', 'Envidia', 'Destellos', 'Corazón de oro', 'La pulpera de Santa Lucía', 'Caminito' y 'Cambalache' pero, sobre todo, en 'Yo no sé qué me han hecho tus ojos', compuesto por Canaro, quien se sentía atraído profundamente por Falcón y el romance se consumó pero... él era casado....

En 1995, Falcón recordó al diario Clarín: "¡Qué ojos! Usted no se imagina lo que era yo. Bastaba con mirarme los hoyuelos de las mejillas, los dientes, las piernas (…) Decía Discépolo de mí: 'Es tan divina, que hace mal mirarla'."

Canaro estaba casado y no quería dejar a su esposa. Así, Falcón tuvo un apasionado romance con Canaro que duró más de 10 años, mientras él seguía casado con su mujer francesa.

Según se cuenta, ésta llegó a aceptar el divorcio, pero con la condición de que Canaro repartiera con ella su fortuna en partes iguales.

Otras versiones dicen que Ada sufrió el engaño de su hermana Adhelma con Canaro y nunca más volvió a hablarle a ambos.

Ada Falcón (Documental) - Yo No Sé Qué Me Han Hecho Tus Ojos (2003)

En 1935, Falcón, ya en el estrellato, decidió que no realizaría más presentaciones en público, y Radio El Mundo le puso a su disposición la sala F, de menores dimensiones, a la cual denominaban 'la sala Falcón'.

El 28 de septiembre de 1938, decidió finalizar su carrera laboral con Canaro y sus actuaciones fueron más esporádicas.

Hacia 1940, terminó cantando detrás de un cortinado escondida de sus propios músicos.

En 1942, grabó su último disco con dos temas, el tango 'Corazón encadenado' y el vals 'Viviré con tu recuerdo' (ambos de Francisco Canaro e Ivo Pelay).

Entonces, para sopresa colectiva, ella se retiró del medio artístico, vendió su casona de 3 pisos en Palermo Chico, sus 2 automóviles y repartió la mayoría de sus bienes entre sus allegados.

Luego, decidió mudarse con su madre a una casa ubicada en Salsipuedes, en las sierras de Córdoba. Inicialmente, su vida religiosa en la iglesia de Pompeya, llevó a crear el rumor de que había tomado los hábitos y se había convertido en monja.

Alguna prensa gráfica la calificó como "puta a los 20, monja a los 40".

Cuando su madre falleció, Ada sí tomó los hábitos como 3ra. franciscana en medio de la serranía mediterránea. Dijeron algunos cordobeses de la zona, que desde aquel entonces las aves del campanario de convento tenían una nueva sonoridad… y que se notaba el contrapunto.

Ada Falcon en el recuerdo de Suor Sara