En diciembre de 2008 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 19/08 como el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, en memoria del brutal atentado terrorista del 19/08/2003, contra la sede de la ONU en Bagdad (Iraq), cuando murieron 22 personas, entre ellas el enviado Sergio Vieira de Mello. Un día de héroes sin capa.
19/08 - TRIBUTO
Día Mundial de la Asistencia Humanitaria: Héroes sin capa
Día Mundial de la Asistencia Humanitaria. Héroes cotidianos, que arriesgan sus vidas por personas afectadas por las crisis en un planeta que sangra.
Uno de los propósitos fundamentales de las Naciones Unidas, tal como se afirma en su Carta, es "realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario".
La primera vez que la ONU participó en una reconstrucción tras un conflicto fue en Europa tras la devastación de la 2da. Guerra Mundial.
La comunidad internacional confía a la ONU la coordinación de las operaciones de asistencia frente a los desastres naturales o provocados por el ser humano, en las zonas donde la capacidad de las autoridades locales y/o la infraestructura económica, no es suficiente para hacer frente a la situación.
En 2021, la celebración se produce cuando el mundo se encuentra aún luchando contra la pandemia COVID-19.
- 54 países en crisis humanitarias, y otros 9 países en necesidad humanitaria por la pandemia COVID-19.
- En 2021, 235 millones de personas necesitarán asistencia y protección humanitaria.
- 1 de cada 33 personas en todo el mundo, un incremento significativo con respecto al 1 de cada 45 en la presentación del Panorama Global Humanitario de 2020, que ya era la cifra más alta en décadas.
Para ayudar a los 160 millones de personas más necesitadas en 56 países se necesitan US$ 35.000 millones y voluntarios que prestan asistencia humanitaria, valor incuantificable por cuanto todo aquello que tiene valor, no tiene precio: así la vida.
Los mitos y las leyendas acerca de héroes y dioses de capa, espada y superpoderes robóticos han estado presente desde los albores de la cultura.
Sus hazañas fantásticas de ficción, sus enemigos encarnados y sus arduos viajes atravesando las circunstancias más adversas y hasta inverosímiles, nos han inspirado muchas veces de niños (y de no tan niños).
Pero esos héroes lejanos tienen su correlato en la vida real. Existen entre nosotros, héroes de carne y hueso, tan vulnerables como lo somos cada uno de nosotros, pero que aun así apuestan por la vida de un semejante.
Los héroes de nuestro mundo, aquí y ahora, son aun más dignos de admiración y fascinación que los superhéroes, porque son reales; se quiebran, se lastiman, se rompen, se queman y muchas veces perecen.
Guerra y COVID-19
En la última década se ha registrado el mayor número de personas desplazadas internamente por los conflictos y la violencia, y muchas de ellas se encuentran en un estado de desplazamiento prolongado.
El hambre va en aumento y los conflictos son el principal factor de hambre aguda para 77 millones de personas en 22 países.
Y en los últimos 10 años han sido los más calurosos. Los desastres naturales son más frecuentes y extremos. El cambio climático provoca cada vez más desplazamiento forzado.
Sólo en 2019, hubo 25 millones de desplazamientos internos por desastres naturales, según el Centro para el Monitoreo del Desplazamiento Interno.
La COVID-19 ha tenido un enorme impacto en mujeres y niñas, personas con necesidades especiales y personas mayores. Casi 24 millones de niños, adolescentes y jóvenes corren el riesgo de no volver a la escuela, entre ellos 11 millones de niñas y mujeres jóvenes.
Yemen: guerra, hambre y pandemia
Cinco años de guerra, la enfermedad, el hambre, una economía al borde del colapso y la mitad de los servicios sanitarios inoperativos han convertido a la crisis de Yemen en la peor de nuestro tiempo. 24 millones de personas necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir.
Hay 3,6 millones de desplazados internos. 3,2 millones de personas sufren desnutrición aguda.
Afganistán: 40 años de conflicto
4,5 millones de personas necesitan ayuda en Afganistán ante al aumento de la pobreza, la creciente inseguridad alimentaria, la inestabilidad política y los conflictos generalizados.
El número de personas que necesita ayuda para 2021 casi se ha duplicado con respecto al año anterior. En 2019, más de 400.000 personas fueron desplazadas dentro del país por conflictos o sequías.
Siria: casi una década en guerra
La recesión económica ha dado lugar a la pérdida de medios de vida, la depreciación de la moneda y el aumento de los precios. Los problemas relacionados con los servicios básicos, ya de por sí débiles, han empeorado por la crisis de la COVID-19.
La pobreza extrema y la inseguridad alimentaria van en aumento. En 2021, 1,9 millones de personas más necesitarán asistencia humanitaria. La guerra en Siria sigue teniendo consecuencias devastadoras.
República Democrática del Congo
El conflicto y la violencia perpetrada por grupos armados, el colapso económico y la pandemia de COVID-19 podrían provocar más hambre y desnutrición en 2021.
El país también ha sufrido un importante brote de Ébola, que ha tenido que afrontar con una infraestructura de salud débil. Las necesidades aumentan, pero la financiación disminuye. La emergencia en RD Congo necesita fondos urgentemente.
Etiopía: conflicto y crisis humanitaria
La crisis en el norte de Etiopía obliga a huir a más de 56.000 personas al vecino Sudán. Hay más de 1,8 millones de desplazados internos (el número aumenta debido a los últimos acontecimientos).
El cambio climático, el mayor brote de langosta que se recuerda (con todas las consecuencias que tiene para la agricultura) y la pandemia de COVID-19 hacen que otros 2,1 millones de personas necesiten asistencia humanitaria.
Burkina Faso: desplazamiento forzado
El número de personas en necesidad aumentó de 2,9 millones a 3,5 millones por el empeoramiento del conflicto, la inseguridad y el impacto del COVID-19.
Todo ello también ha incrementado el riesgo de sufrir una hambruna. En Burkina Faso hay más de un millón de desplazados internos, más del doble que a principios de 2020.
Las comunidades de acogida son muy pobres, los servicios de salud están sobrecargados, las escuelas son inadecuadas y la sequía ha provocado una carestía de alimentos.
Sudán del Sur
El acuerdo de paz de 2018 sigue siendo frágil. El país se enfrenta a la recuperación de un conflicto civil en medio de una violencia implacable, una crisis económica y una pandemia sin precedentes en uno de los sistemas de salud más débiles del mundo.
Más de 5 años de guerra han dejado millones desplazados forzados.
Hoy, Sudán del Sur es la nación más joven del mundo, pero sigue siendo la mayor crisis humanitaria y de desplazados de África con 2,2 millones de refugiados y 1,66 millones de desplazados internos.
Nigeria: hambre y conflicto
Con casi 3 millones de desplazados internos, Nigeria sigue lidiando con una crisis humanitaria prolongada en el noreste, un conflicto en curso que probablemente persistirá en 2021, provocando más desplazamientos internos, movimientos de refugiados y mayores necesidades humanitarias.
La pandemia está aumentando el riesgo de hambruna en la zona para 2021, y está teniendo un impacto severo en los medios de vida de los desplazados.
Venezuela
A finales de 2019 había 3,6 millones de venezolanos desplazados en el extranjero y alrededor de 800.000 solicitantes de asilo.
La emergencia en Venezuela solo es superada por la de Siria.
La situación sanitaria por el COVID-19 está agravando aún más la crisis económica y el hambre en el país. La falta de empleo, de comida y la subida de precios de los bienes básicos están obligando a los venezolanos a abandonar su hogar.
Mozambique
El número de personas necesitadas en Mozambique casi se ha duplicado por el conflicto en Cabo Delgado. El país aún trata de recuperarse de los dos devastadores ciclones que azotaron Mozambique en 2019.
Además, la COVID-19 está dificultando el acceso de la población a los medios de vida y es muy probable que los niveles de hambre aumenten en 2021. El impacto del cambio climático agrava la situación.












