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JUICIO Y ABUSO

De Clinton a Trump: 'Do ut des' (hoy por mi, mañana por vos)

'Do ut des' (Doy para que des: premisa del Derecho Romano): de Bill Clinton a Donald Trump, historias del Norte.

"Lo que estuvo bien para el presidente Clinton estará bien para el presidente Trump", proclamó en su momento, y a propósito del panorama adverso que sobrevolaba la esfera de poder del entonces presidente de EE.UU., Donald Trump, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Más que una inferencia fue una bandera política; bajo ese lema se escondió el propósito de los republicanos de controlar el rumbo del pedido de juicio político. Desde el Senado iban a contener la influencia de los demócratas, que, tal como ocurrió 2 décadas antes, eran la minoría en la Cámara Alta.

Ninguno de los 2 pedidos prosperó. En el caso de Trump, sigue siendo el líder de los republicanos. En el caso de Clinton, el fervor de la economía lo salvó, nadie quería poner en riesgo la bonanza y completó su 2do. mandato consecutivo. Hoy tiene una fundación e integra los consejos directivos de varias corporaciones. Su mujer, Hillary, fue senadora, precandidata presidencial y secretaria de Estado mientras su marido siguió acumulando comentarios de infiel.

The Monica Lewinsky Scandal: A Visual Timeline Of The Events 20 Years Later | TIME

En jurisdicción del Senado

El proceso contra Clinton en el Senado duró 5 semanas, 3 más de las que calculó la Casa Blanca para el pedido de juicio contra Trump. Ambos pedidos fueron rechazados.

Las urgencias marcaron el inicio del 'impeachment' a Clinton: el líder republicano en el Senado, Trent Lott, tenía claro que no quería un juicio político prolongado, y tardó menos de 3 semanas en iniciar el proceso desde el voto en la Cámara Baja.

Igual que Trump, Clinton enfrentaba 2 cargos:

  • mentir a un gran jurado y
  • obstrucción a la justicia.

En el caso de Clintonm haber intentado ocultar su relación sexual con la becaria Mónica Lewinsky.

Lott aplazó la discusión sobre la posible comparecencia de testigos hasta una 2da. fase del juicio político, un precedente en el que, años después, se afirmó McConnell para rechazar el intento de la presidente de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, de negociar los testimonios antes de enviar los cargos al Senado.

El 7 de enero de 1999 comenzó el juicio político con el juramento como juez del presidente del Tribunal Supremo, William Rehnquist; y la entrega de los cargos por parte de los 13 fiscales de la Cámara Baja.

Los legisladores fueron todos hombres blancos.

En el caso de Trump fueron 7, 3 mujeres (1 era latina), 2 hombres negros.

The price of shame | Monica Lewinsky

El proceso

El 8 de enero de 1999, el Senado aprobó las reglas para el juicio político: los fiscales republicanos y los abogados del Presidente tendrían cada uno 24 horas, a lo largo de varios días, para argumentar sus casos, y los senadores tendrían un total de 32 horas para interrogar a sendas partes contrincantes.

El 14/01/1999, los 13 congresistas republicanos iniciaron un alegato de 3 días para pedir que se destituyera a Clinton, cuyo abogado, Charles Ruff, comenzó su defensa el día 19.

Aunque los senadores tenían prohibido hablar en su condición de jurado, a partir del 22/01/1999 enviaron preguntas por escrito al juez Rehnquist y así interrogaron a la acusación y la defensa.

Claves para entender el juicio político contra Donald Trump en el Senado

Lewinsky no come como la Reina

Si los estadounidenses habían empezado a perder interés en el proceso, un titular del 23/01/1999 volvió a atraer su atención: una juez federal había ordenado a Mónica Lewinsky que testificara ante los fiscales de la Cámara Baja, y la ex becaria de la Casa Blanca tuvo que

volar a Washington desde California.

"Ella siente ansiedad y quiere que esto acabe cuanto antes. Esto ha sido una pesadilla desde hace un año, y solo quiere seguir adelante con su vida", dijo entonces una fuente cercana a Lewinsky al periódico The New York Times.

El día 24, Lewinsky fue entrevistada a puerta cerrada durante casi 2 horas con los fiscales republicanos.

Tres días después, el Senado rechazó 56 a 44 la posibilidad de desestimar los cargos contra Clinton.

También Trump en su momento exigió desestimar los cargos.

Los senadores de la era Clinton también acordaron entonces convocar a 3 testigos, con la fecha límite del juicio, 12/02/1999:

  • Lewinsky,
  • Vernon Jordan, asesor presidencial;
  • Sidney Blumenthal, encargado de comunicación en la Casa Blanca.

El 4 de febrero, la mayoría republicana perdió una votación clave: el Senado decidió no obligar a comparecer en persona a Lewinsky. En cambio, permitieron a los fiscales republicanos que presentaran en el Senado extractos en vídeo de su declaración a puerta cerrada.

El 6 de febrero se instalaron grandes pantallas en la Cámara Alta para reproducir dichos testimonios, un modelo que los demócratas del Senado quisieron reproducir para reforzar su caso contra Trump, aunque para ello les sería menester sacar adelante una votación que cambiara las reglas en el todavía analógico hemiciclo.

Nullum crimen sine lege certa/stricta

Tras escuchar los argumentos finales, el Senado inició su deliberación a puerta cerrada el 9 de febrero.

Y 3 días después votó en contra de destituir al Presidente. Un total de 55 senadores le declararon no culpable del cargo de perjurio, mientras que 50 bastaron para absolverle del de obstrucción de justicia.

2 décadas después, la rapidez y polarización del proceso contra Clinton marcaron también el pedido de juicio político de Trump.

Pero en 1999 la oposición controlaba ambas cámaras y dio forma a todo el proceso; en la era Trump, en cambio, los rivales de Trump solo constituían mayoría en la Cámara Baja y, al enviar los cargos al Senado, cedieron las riendas al partido del Presidente.

Clinton And Monica Lewinsky

Diapositivas

Clinton, de 49, y Lewinsky, de 22, mantuvieron una relación durante 2 años y la primera dama, Hillary, no supo nada hasta que las evidencias se hicieron públicas.

Linda Tripp, exempleada del Pentágono, sacó a la luz la relación existente entre Bill y Mónica.

Tripp grabó 20 horas de conversaciones con su amiga, en las que ella relataba los detalles sexuales de lo que sucedía en una oficina contigua al Salón Oval. Esa batería de pruebas fueron entregadas en enero de 1998 al FBI.

Su intención era sacar a la luz lo que, en su visión, era un claro abuso de poder por parte de Clinton.

The Washington Post, que se había cargado a Richard Nixon, le dedicó al tema 125 artículos en 10 días. Pero no pudo.

Lewinsky aun hoy es recordada como la 'pasante depredadora de la Casa Blanca' o como una 'joven vagabunda en busca de emociones'.

Con toda la campaña negativa que le envió la defensa de Clinton ella llegó a pensar en acabar con su vida.

Años después militó contra el acoso en Internet y se doctoró en Psicología Social en la London School of Economics.

Con el surgimiento del movimiento Me Too en 2017, Mónica volvió a reflexionar acerca del episodio que la ubicó en el centro de la escena y en un artículo que escribió para Vanity Fair, agradeció las palabras que le envió una de las impulsoras del movimiento feminista:

Discúlpanos por haberte dejado sola. Discúlpanos por haberte dejado sola.

Lewinsky declaró haberse sentido sola y abandonada especialmente por Bill, "quien me conocía muy bien e íntimamente".

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