El 2 de julio de 1994 es una fecha que sacude a Colombia y al mundo del fútbol. El asesinato de Andrés Escobar, defensor de la selección roja, luego de meterse un gol en contra dejó shockeado a todo el país. Y los vínculos de los responsables con el narcotráfico no hicieron más que agregarle horror a su ya de por sí trágica muerte.
en el mundial de 1994
Andrés Escobar: el futbolista asesinado por un gol en contra
Una semana después de meter gol en su propio arco, el defensor Andrés Escobar terminó asesinado. ¿Fue un crimen a voleo o venganza narco?
El gol que sentenció a Andrés Escobar
Las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos de 1994 fueron una gran demostración de la habilidad colombiana con la pelota. Sin embargo, la performance del equipo en la competición fue una de las peores jamás vistas. Los rumanos los aplastaron 3-1 y los estadounidenses harían lo mismo 2-1.
Frente a la caída con Rumania, el DT de la selección Francisco Maturana había comenzado a recibir amenazas de muerte para que colocara a Anthony De Avila en lugar de Gabriel Gómez. Pacho efectuó la “petición” y ahí fue cuando los rojos fueron derrotados por Estados Unidos.
Fue en aquel partido a los 34 minutos de juego que Andrés Escobar, defensor de la selección colombiana, cometió un error que algunos no le perdonaron (y que no justifica lo que pasó después). El Caballero del Fútbol, en su intento por bloquear un pase entre dos integrantes del plantel norteamericano con la pierna derecha, terminó depositando la pelota en los palos defendidos por Óscar Córdoba.
Las tribunas estadounidenses estallaron de euforia; las colombianas, que ya olían la eliminación, no tanto. Un gol de Adolfo Valencia sobre el final levantó un poco los ánimos del país cafetero y, aunque más tarde triunfaron sobre Suiza por dos goles, los puntajes no les permitieron continuar en la competición mundial.
El asesinato y su vínculo con el narcotráfico
Escobar era toda una leyenda del Atlético Nacional y estaba cerca de fichar con el Milán de Italia. Su error en la Copa del Mundo de Estados Unidos podía pasarle incluso a los mejores. Aunque para algunos es así, para otros era muy distinto.
Apenas una semana había pasado de la eliminación de Colombia cuando Escobar estaba tomándose unos tragos en un bar la noche del 2 de julio de 1994. Allí se encontraban también dos supuestos narcotraficantes, los hermanos Juan Santiago y Pedro David Gallón Henao que, según testigos, no dejaron de acosar a Escobar.
Los dos hombres siguieron al jugador verdolaga hasta el estacionamiento donde el intercambio de palabras se transformó en discusión. “Usted no sabe con quién se está metiendo”, fue lo último que escuchó de parte de Santiago antes de que Humberto Muñoz Castro, el chofer de los hermanos, se bajara del auto con un revólver y le disparara seis veces. La muerte de Escobar fue instantánea; tenía 27 años.
El después de la muerte de Andrés Escobar
El autor material del crimen recibió 43 años de condena, aunque sólo pasó 11 en la cárcel antes de recibir libertad condicional. Los hermanos Gallón Henao fueron sentenciados a 15 meses por encubrimiento, aunque salieron libres en menos de tres (y luego de pagar una fianza de un millón de pesos colombianos). El chofer declaró que no sabía que se trataba del futbolista al momento de matarlo, por lo que su asesinato se vinculó más a la violencia reinante en Colombia que al narcotráfico.
En cuanto a Escobar, su muerte quedó pegada a la mafia de las apuestas de los narcotraficantes (ya que se decía que se habían apostado grandes sumas por el equipo de Maturana), aunque la Justicia nunca pudo comprobar la relación.
De todas maneras, hoy a Escobar se lo recuerda con mucho cariño en Medellín (ciudad de la que era oriundo), y tiene una estatua y un busto para homenajearlo. Un jugador que, ya sea por la violencia de su país o la mafia del narcotráfico, se lo arrebataron al fútbol esa noche.
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