PANDEMIA

La COVID-19 podría “encoger” partes del cerebro, según estudio

Un ex comisionado de la FDA advirtió sobre las secuelas de la COVID-19 en el cerebro, a propósito de importantes hallazgos en personas infectadas.

A medida que la pandemia de coronavirus avanza, se descubren nuevas secuelas. Una investigación reciente sugiere que la COVID-19 podría “encoger” partes del cerebro, así lo afirmó el Dr. Scott Gottlieb , ex comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en el programa dominical “Face the Nation” de la CBS.

Según Los Ángeles Times, el especialista hizo referencia al estudio -publicado en MedRxiv- como un ejemplo de por qué es importante vacunarse con contra la COVID-19.

Sobre el estudio, Gottlieb dijo: “Ciertas áreas de su cerebro mostraron una disminución del tejido real - un encogimiento de partes de su cerebro”.

“Es muy preocupante -continuó- porque sugiere que el virus podría estar teniendo un efecto directo en ciertas partes del cerebro... Y creo que el balance de la información que estamos acumulando indica que el COVID es una enfermedad que podría crear síntomas persistentes”.

 

COVID y materia gris

En el estudio observacional (que menciona Gottlieb) realizado por científicos de la Universidad de Oxford y del Imperial College de Reino Unido y de los Institutos Nacionales de Salud de Maryland, se analizaron los escáneres cerebrales de 394 personas, antes y después de contraer la infección causada por el SARS-COV-2.

Los autores dijeron que identificaron “efectos significativos de COVID-19 en el cerebro”, encontrando pérdida de tejido cerebral en algunas regiones del cerebro.

Nuestros hallazgos se relacionan consistentemente con la pérdida de materia gris en áreas corticales límbicas directamente relacionadas con el sistema olfativo y gustativo primario”, explicó el equipo liderado por el profesor Gwenaëlle Douaud.

La materia gris es un tejido compuesto por fibras nerviosas, que sirve para facilitar la comunicación neuronal y procesar la información en el cerebro.

Ahora bien, aunque los científicos advirtieron que no pueden “hacer afirmaciones de causalidad de la enfermedad con absoluta certeza”, sus hallazgos apuntan a “un posible mecanismo de propagación de la enfermedad dentro del sistema nervioso central”.

 

Otros daños neurológicos

El estudio también hace referencia a que las personas pueden seguir sufriendo enfermedades relacionadas con la COVID-19 muchos meses después de la infección, a esto se le llama “COVID de largo plazo” o “long COVID”, e incluye la persistencia de síntomas como pérdida de gusto y olfato, ansiedad, y ‘niebla mental’.

También encontraron anormalidades entre los supervivientes de coronavirus en una parte del cerebro que se ocupa de la memoria. Pero, los hallazgos van más allá...

Otra investigación, publicada en la revista especializada Nature, indetificó que los cerebros de los muertos por COVID-19 muestran signos similares a los de pacientes con enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer y Parkinson.

Pese a estos daños neurológicos, curiosamente, los científicos no han logrado encontrar restos del SARS-COV-2 en el tejido cerebral, por lo que todavía no está claro si estas secuelas se deben al virus o a los síntomas.

"Esta no es una enfermedad benigna. Es algo que es preferible evitar. Y la conclusión es que tenemos las herramientas para evitarla: mediante la vacunación" ( Dr. Scott Gottlieb)

 

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