La Junta de Gobernadores del FMI acreditará los denominados DEG para paliar los efectos generados por la pandemia en especial pero particularmente en países de mayor vulnerabilidad. Serán cerca de US$275.000 millones destinados a Estados de mercados emergentes, en vías de desarrollo o de bajos ingresos.
"Esta es una decisión histórica: la mayor asignación de DEG en la historia del FMI y una inyección de ánimo para la economía mundial en medio de una crisis sin precedentes. La asignación de DEG beneficiará a todos los países miembros, abordará la necesidad de reservas a escala mundial y a largo plazo, generará confianza y promoverá la resiliencia y estabilidad de la economía mundial. En particular, ayudará a los países miembros más vulnerables que están luchando contra los estragos de la crisis provocada por la Covid-19", señaló la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
Según destacó la economista búlgara, el organismo continuará analizando las opciones más viables "que permitan canalizar voluntariamente DEG de los países miembros más ricos a los más pobres y vulnerables", para apoyar su recuperación económica y, además, para que logren "un crecimiento resiliente y sostenible".
De acuerdo con la explicación que dio el Fondo Monetario Internacional (FMI), los DEG "serán acreditados a los países miembros del FMI en proporción con sus actuales cuotas en la institución, por lo que la Argentina recibirá un 0,7% del fondo destinado, es decir cerca de US$ 4300 millones".
Como señaló el ministro de Economía, Martín Guzmán, la nueva asignación de los DEG surgió a partir del reclamo de un grupo de países, entre los que se encuentra la Argentina, que plantearon la necesidad de una distribución de los mismos a raíz del impacto de la pandemia.
En análisis
Una de las principales opciones que se encuentran sobre la mesa es que los países miembros que tienen posiciones externas sólidas distribuyan voluntariamente una parte de sus DEG para ampliar los préstamos a los países de bajo ingreso que pueden acceder a través del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP) del FMI.
"El FMI también está estudiando otras opciones para ayudar a los países miembros más pobres y vulnerables en sus esfuerzos de recuperación. Podría considerarse un nuevo Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad para facilitar un crecimiento más resiliente y sostenible a mediano plazo", señaló el Fondo Monetario.














