La histórica fábrica de porcelana Faiart Argentina SA, conocida como Verbano, atraviesa una nueva etapa de crisis que vuelve a poner en alerta a los trabajadores de Capitán Bermúdez, una localidad ubicada unos 15km al norte de la ciudad de Rosario, y a todo el cordón industrial santafesino, tras iniciar un proceso de "reestructuración" con el que apuntaría a reducir cerca del 30% de su planta de personal.
MÁS DE 70 AÑOS
Única en el país: Histórica fábrica de porcelana achica su planta y despierta rumores
La histórica fábrica de Capitán Bermúdez inició un proceso de retiros voluntarios para achicar un 30% de su planta en medio de la caída del consumo, apertura de importaciones y dificultades para sostener la producción, y disparó temores.
Actualmente, la empresa cuenta con unos 105 empleados entre operarios, técnicos y personal administrativo. Y según trascendidos desde sectores gremiales, la dirección de la firma busca concretar alrededor de 30 retiros voluntarios como forma de aliviar costos y sostener la continuidad operativa de la planta.
Desde la empresa aseguran que no hay despidos previstos y que las desvinculaciones dependen de la decisión individual de cada trabajador, pero el clima dentro de la fábrica es de profunda incertidumbre y preocupación.
Los trabajadores advierten que la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de productos importados golpearon de lleno a la producción nacional y deterioraron rápidamente la situación financiera de la compañía.
Una década difícil para una fábrica histórica
El nombre Verbano viene del Lago Maggiore, al norte de Italia, donde nació la fábrica original que inspiró a los empresarios italianos a replicar su modelo en Argentina: En 1953 comenzó la construcción de la planta en Capitán Bermúdez, en un predio tan grande que todavía hoy no se utiliza en su totalidad.
Verbano buscó producir porcelana de calidad mundial, diseñada para durar décadas, y durante la segunda mitad del siglo XX, se convirtió en sinónimo de vajilla elegante y resistente, con colecciones que llegaron a hogares, restaurantes, hoteles y eventos formales de todo el país.
La empresa entró en dificultades en los años noventa, y luego fue absorbida por el grupo portugués Faiart en 1995, que modernizó parte de la producción e incorporó nuevos diseños. La planta siguió funcionando hasta que en 2020, en medio de la crisis que generó la pandemia, se sumó el empresario Gerardo Glusman, dueño de la marca Interio y activó un nuevo plan de negocios.
Incluso durante 2025 la firma proyectó crecimiento y mejoras en sus niveles de actividad. Sin embargo, el actual contexto económico volvió a golpear con fuerza a la industria manufacturera y especialmente a sectores vinculados al consumo masivo.
Ahora, pese al ajuste en marcha, la empresa asegura que la intención es sostener la producción y mantener abierta la planta, única en su tipo en la Argentina y con más de 70 años de historia en Capitán Bermúdez.
Así y todo, entre los trabajadores crece la preocupación por el futuro laboral y la continuidad de una industria emblemática para la región.
Otras noticias de Urgente24
La pregunta de Juana al ver el cuello de esta figura de El Trece
Bolivia al borde de una insurrección popular: Gustavo Petro se ofrece como mediador
La película del momento que tiene a la crítica de rodillas
Ricardo Roa: "el presidente está mal, sacado, un día va a salir con camisa de fuerza"













