El presidente Alberto Fernández, su ministro de Economía, Martín Guzmán, y el titular del BCRA, Miguel Pesce, se esperanzan con una consolidación del dólar CCL y el dólar MEP por debajo de los $200 una vez anunciado el acuerdo con el FMI, esperando también la calma del dólar blue para poder ir hacia una estabilidad de la inflación. Sin embargo, PIMCO y Templeton vuelven a complicar el panorama.
Los fondos de inversión todavía siguen atrapados en pesos, una moneda que ni los argentinos quieren y el debate ahora es qué hará el ministro Guzmán. La posibilidad de un bono del Tesoro en dólares va ganando entre las opciones.
"Todavía hay, estiman, entre 3.000 y 4.000 millones de dólares de fondos extranjeros, básicamente Templeton y PIMCO, en bonos del Tesoro, en pesos, en la Argentina. Una buena parte, ajustados por CER. Como la inflación del año pasado (2021) fue por encima del tipo de cambio oficial y del dólar CCL, esa cuenta creció en términos de dólares. No hay un número preciso pero podría ser entre US$3.000 y US$4.000 millones", comenzó explicando el economista y periodista Maximiliano Montenegro en una transmisión en vivo por YouTube durante el fin de semana largo de carnaval.
"Están negociando la salida con Templeton y PIMCO, que se quieren ir con el dólar CCL de los bonos en pesos después de la firma del acuerdo con el FMI. Ojo, ese no es un tema menor porque, en la Argentina, esa cantidad de dólares puede presionar fuerte la brecha, cuando la idea es no arruinar el anuncio que prepara el gobierno y la expectativa que tiene el FMI de ponerle un techo a la brecha, que ya ha bajado en las últimas semanas", alertó.
En este sentido, agregó:
Durante la apertura de Sesiones Ordinarias del Congreso, Fernández anunció que se había alcanzado un acuerdo con el organismo internacional y despejó dudas internas sobre las tarifas, confirmando que aumentarán por debajo del índice de salarios.
El Frente de Todos se juega a todo o nada respecto a la unidad de la coalición electoral de cara al 2023, pero Fernández dejó entrever la parálisis de gestión que habrá en estos dos años que siguen sin iniciativas parlamentarias importantes desde el Poder Ejecutivo por falta de consenso interno.











