Por cambios en las penalidades a favor de Bolivia, el reclamo por el menor envío de gas a la Argentina, solo alcanza para comprar 7.700 garrafas. El dato surge luego de que el gobierno nacional anunciara que presentó formalmente un reclamo por el incumplimiento que desde Bolivia se viene realizando en las entregas de gas natural a la Argentina.
Así la compensación a la que se puede aspirar, afectada por una rebaja de las penalidades que Nación pactó a favor de Bolivia en 2010, haría que el país solo pueda comprar el 10% del gas no entregado o unas 7.700 garrafas .
Como detalló 'Energía On', desde el pasado 22 de octubre los envíos de gas desde Bolivia se encuentran por debajo del nivel mínimo fijado por el contrato vigente que es de 8 millones de metros cúbicos por día para esta época del año.
Desde Integración Energética Argentina (Ieasa), la exEnarsa, se presentó la semana pasada un reclamo formal de activación de la cláusula de Deliver or Pay (DOP) del contrato, es decir la que obliga a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a entregar el volumen pactado o a pagar una penalidad.
Si bien lo habitual en un contrato de este tipo es que el DOP o penalidad sea el equivalente al costo que al cliente le va a costar comprar ese gas de otro proveedor, esto no sucede con el contrato entre Ieasa e YPFB, y en el balance final, la estatal argentina terminaría perdiendo nada menos que tres ceros.
Si desde Ieasa se requiriera hoy compensar ese volumen, por ejemplo con compras de gas natural licuado (GNL), afectadas por el contexto internacional que llevó a que el último cargamento comprado hace pocos días se pagara a 38 dólares el millón de BTU, se necesitarían unos 630,8 millones de dólares para adquirir ese mismo volumen.
"Por suerte en este momento la demanda de la zona norte del país está abastecida porque sino sería muy caro reemplazar el menor gas que está enviando Bolivia", aseguró el director de Energy Consultants, Daniel Gerold, al sitio mencionado.
Mala negociación
Todo esto se debe a que en la adenda pactada en 2010 se incluyó un cambio en las penalidades que marca hasta el día de hoy que Argentina está obligada a comprar el 100% del gas previsto, pero que si Bolivia entrega de menos, la penalidad es de apenas el 15% del valor del gas no entregado.
Este trato más que benévolo para Bolivia fue acordado en la primera adenda del contrato que firmó el equipo comandado por el entonces mano derecha de Julio De Vido, el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta.
En 2010 se procedió a la primera adenda del contrato en la cual se redujo el volumen de gas que Bolivia debía entregar de 27,7 a 21,3 millones de metros cúbicos por día, en gran medida en respuesta al declino que el vecino país venía, y sigue, teniendo en su producción.
Sin embargo, en la misma adenda, Argentina aceptó reducir las penalidades hacia YPFB si la productora despacha una menor cantidad de gas, pero manteniendo el mismo nivel de obligaciones de Argentina que debe tomar el 100% del gas que dice el contrato.
El titular de Consilium Energy y exministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, explicó que "el contrato de importación de gas entre YPFB e Ieasa siempre estuvo mal, mal diseñado técnicamente porque faltó asesoramiento a Argentina que salió a comprar en 2006 por una urgencia pero hizo un contrato a 20 años y con cambios que fueron peores".
Para el consultor especializado y exministro de Hidrocarburos de Bolivia, Álvaro Ríos Roca, el declino de la producción del Altiplano es irreversible, al menos en el corto plazo, y se da a razón de un 3% anual. Un factor que debería ser tenido en cuenta en la renegociación del contrato que está en pleno desarrollo.
Pero más allá de esto, Ríos Roca alertó a Energía On que "el verdadero problema de fondo no es si se aplican y cuántas multas a YPFB, sino qué va a hacer Argentina para aprovisionar al noroeste de su país, porque la producción de gas de Bolivia va a seguir cayendo y tienen que pensar en alternativas".
Respuesta de YPFB
Luego de que el viernes pasado el asesor de la presidencia en temas energéticos, Ariel Kogan, confirmara el inicio del reclamo a YPFB, la firma emitió un comunicado en el que se desligaron de responsabilidades.
"En los últimos días el envío de volúmenes de gas natural al mercado argentino sufrió algunos inconvenientes para llegar a los niveles comprometidos a raíz de una falla operativa en uno de los pozos del campo Margarita", se indicó en el comunicado.
Según se detalló se trata del pozo MGR-X3ST, uno de los de mayor productividad en Bolivia, en donde "por prevención se suspendió temporalmente la entrega de su producción asociada, que antes del incidente alcanzaba aproximadamente los 2,5 millones de metros cúbicos por día".
Y se advirtió que la falla "fue notificada como un evento de fuerza mayor", recordándose que "tales situaciones están previstas en el contrato y son administradas en ese contexto".
Desde YPFB se explicó que el operador del campo, la empresa Repsol trabaja desde hace semanas en la normalización de las operaciones, y se enfatizó que la firma está dando "cumplimiento a las obligaciones contractuales".














