COCHABAMBA (La Razón) - Miguel O’Connor D’Arlach, hermano del empresario fallecido Jorge O’Connor D’Arlach, dijo que no conoce el proyecto para la construcción y puesta en marcha de una planta separadora de licuables en Santa Cruz, pese a que él fue quien firmó una minuta de contrato para el proyecto con el entonces presidente de la empresa estatal, Santos Ramírez, el 14 de julio del 2008.
El anuncio fue proporcionado ayer por su representante legal, Javier Zeballos, quien reiteró que su cliente sólo es representante legal de la empresa en Tarija, y descalificó la acusación planteada por el Ministerio Público.
"Jorge O’Connor se encargaba de todas las obras en Santa Cruz y el relacionamiento en la ciudad de La Paz, el ingeniero Miguel O’Connor trabajaba en las obras en Tarija y en el interior. No mezclaban sus atribuciones. Por esa razón Miguel no conocía lo que era el manejo administrativo interno del proyecto en Río Grande (Santa Cruz) que realizaba enteramente su hermano", afirmó ayer Zeballos en el edificio de la Fiscalía de Distrito.
Sin embargo, el 14 de julio Santos Ramírez firmó una minuta de contrato con representantes del consorcio Catler-Uniservice, Miguel O’Connor D’Arlach, por Bolivia, y Agustín Tomás Melano, por Argentina, en la que suponía la construcción de la planta en el lapso de 340 días calendario y por un costo de 86,6 millones de dólares.
Según el abogado de O’Connor, su defendido desconocía el destino final de los 450 mil dólares, que, según las investigaciones, iban a ser destinados a pagar una presunta coima a Ramírez por la adjudicación del consorcio al proyecto.
"Él (O’Connor) no administraba este proyecto, él vive en la ciudad de Tarija y está ahora en La Paz para ayudar al esclarecimiento de estos hechos", indicó el abogado.
En una visita realizada el lunes por personeros de la Fiscalía de Distrito de La Paz, al terreno donde debía iniciarse la obra de construcción en Río Grande, provincia Cordillera, se confirmó que no existe ningún avance en la obra civil.
No obstante, Miguel O’Connor dijo que el proyecto empezará en breve y que para ello se aguarda una orden de proceder.
Ayer, el abogado de O’Connor declaró que el proyecto tiene un avance del 35 por ciento pero en la empresa estadounidense Gulsby, que fue subcontratada por Catler-Uniservice, para la fabricación de turbo expanders.
"De acuerdo con lo que manifiestan, tanto las empresas americanas, la Gulsby, como las empresas argentinas, el avance está alrededor del 35%. Pero no solamente son ellos, hay verificadoras internacionales que acreditan ese avance de obras", explicó el abogado.
El 27 de enero, Jorge O’Connor pereció en la puerta de un domicilio de la avenida Tejada Sorzano, en La Paz, luego de ser asesinado por cinco presuntos delincuentes que le arrebataron 450 mil dólares, que iban a ser supuestamente destinados a pagar una coima a Ramírez.
Ese día, el empresario iba acompañado de su hermano y otros socios. Según Zeballos, Miguel O’Connor desconocía el destino de esos fondos. "El hermano le indicó que iban a hacer un retiro y que después le iba a indicar el porqué de ese dinero (...). No hubo un momento objetivo en el que haya conocido el destino final de esos dineros", dijo.
Bolivia: Se complica el caso de coimas entre YPFB y una empresa argentina
El abogado de Miguel O’Connor, hermano del empresario cuyo asesinato desató el escándalo de coimas en YPFB, afirmó que su cliente sólo administraba las obras en Tarija y en el interior. Indicó que su hermano, Jorge, fue quien llevaba adelante el contrato con YPFB, sin embargo, fue Miguel quien firmó el documento.
18 de marzo de 2009 - 12:12











