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Bonos del Tesoro y huida de capitales

Otro problema para Trump: el pago de los bonos del Tesoro y las inversiones que huyen a otros mercados

En medio de la preocupación por la capacidad de pago de bonos del Tesoro y ante un posible debilitamiento del dólar, los inversores buscan otros destinos.

Entre las crecientes dudas sobre la capacidad de pago de los bonos del Tesoro y un dólar que se podría debilitar por las políticas de la administración Trump, los inversores comenzaron a buscar nuevos destinos para su capital. Mientras tanto, Trump sigue con la guerra arancelaria.

Dudas sobre la capacidad de pago de EEUU

Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, advirtió sobre posibles dislocaciones en el mercado de bonos y volvió a cargar contra el bitcoin. Al mismo tiempo, analistas y estrategas señalan que los mercados internacionales podrían ofrecer mejores oportunidades que las acciones estadounidenses, por primera vez en más de una década.

Durante su participación en el Foro Económico Nacional de Reagan, Dimon advirtió que la deuda federal de EE. UU. está en niveles insostenibles y que podrían generarse rupturas graves en el mercado de bonos si no se toman medidas.

“Va a haber una fisura en los mercados de bonos”, dijo, aludiendo a los crecientes déficits fiscales y a los efectos prolongados del gasto pospandemia.

La preocupación no es aislada. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años han subido considerablemente, y agencias como Moody’s ya han rebajado la calificación de crédito del país, reflejando una confianza deteriorada en la gestión fiscal estadounidense.

La preocupación de los inversores sobre la posibilidad de pago del país del norte, subió los bonos del Tesoro más del 5%. Esa preocupación podría intensificarse a medida que Estados Unidos necesita refinanciar más de US$ 9 billones en estos activos en los próximos 12 meses.

Los inversores extranjeros poseen el 30% de la deuda negociable en circulación, frente al 50% de hace una década. Ese 30% ahora está dividido equitativamente entre funcionarios extranjeros y cuentas privadas, las últimas de las cuales tienden a ser menos estables, según Joyce Chang, directora de investigación global de JP Morgan.

Los inversionistas estadounidenses comienzan a buscar nuevos destinos

Mientras crece la incertidumbre en el corazón financiero de EE. UU., gestores de fondos y analistas ven un punto de inflexión. Un artículo reciente de Barron’s destaca que el índice MSCI All-Country World ex-U.S. ha superado en rendimiento al S&P 500 durante este año: 14% frente al 1.5%. Las entradas netas en mercados emergentes y fondos de acciones y bonos globales y europeos han totalizado US$ 139.000 millones, según EPFR Global. Los inversores no habían invertido tanto dinero en fondos europeos desde 2015.

El motivo de esta reestructuración de carteras de inversión se basa en que las acciones estadounidenses están sobrevaloradas, mientras que los mercados internacionales ofrecen mejores rendimientos, perspectivas macroeconómicas renovadas y políticas monetarias menos restrictivas.

Otro factor clave que favorece la rotación hacia activos internacionales es el posible debilitamiento del dólar. Durante más de una década, la moneda estadounidense se fortaleció.

Sin embargo, con el crecimiento del déficit y la pérdida de confianza en la sostenibilidad fiscal de EE. UU., el dólar podría perder parte de ese impulso. Un dólar más débil, en cambio, beneficia a los inversores que mantienen activos en otras monedas y abre la puerta a un mejor desempeño relativo de los mercados extranjeros.

Como se publicó en Barrron’s, incluso si el presidente Donald Trump lograse aprobar recortes y créditos fiscales, los analistas de TS Lombard estiman que no representará ningún nuevo estímulo fiscal neto. China y Europa están aumentando el gasto en un momento en que sus mercados son más baratos y las previsiones de beneficios son más bajas, lo que facilita superar las expectativas en esos mercados.

El destino de las inversiones

Algunos especialistas sugieren mantener una cartera con alrededor del 15% al 20% de acciones y bonos internacionales, y agregan que sería positivo que parte de sus inversiones fueran en oro, como forma de cobertura.

Europa se presenta como la opción favorita de quienes huyen de activos norteamericanos. El 54% de los inversores encuestados recientemente por JP Morgan indicó que buscaba aumentar sus inversiones en el viejo continente durante los próximos 12 meses. Los planes de gasto fiscal de Alemania, así como el potencial de reformas y desregulación del mercado de capitales, son un buen augurio para ese mercado.

Otros están encontrando oportunidades en lugares que podrían ser menos vulnerables, o incluso beneficiarse, de la reorganización comercial generada por las tensiones entre Estados Unidos y China, como Brasil e India. Si bien las perspectivas económicas de Brasil no son alentadoras, Paulina McPadden, gerente de Estrategia de Crecimiento Concentrado Internacional de Baillie Gifford, presenta como ejemplo a la empresa MercadoLibre , que pudo prosperar a pesar de la difícil situación económica de Brasil.

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Los analistas creen que hay oportunidades en estas acciones y fondos. Fuente: Barron´s.

Los analistas creen que hay oportunidades en estas acciones y fondos. Fuente: Barron´s.

En un contexto en el que los activos estadounidenses enfrentan un escenario de tasas elevadas, desaceleración económica y tensiones políticas internas, muchos ven la huida a nuevos destinos como una necesidad.