El pejota que irá a la Plaza de Mayo en el llamado 'Día de la Militancia' es el de llevó a la crisis 2015 -luego potenciada por el hijo de Franco, el inútil Mauricio, ya se sabe- pero que ha profundizado el desastre con Alberto Fernández, hoy aterrado con la posibilidad de la Asamblea Legislativa. Gabriela Cerruti, vocera del mandatario, convoca a asistir al evento de la fuerza partidaria que acaba de perder pero dice que no.
DESASTRES
Gabriela Cerruti, típica ignorante pejota de la inflación
La vocera presidencial Gabriela Cerruti cree que la única forma de bajar la inflación es "controlar precios". Ignorante es poco.
Uno de los graves problemas de Alberto Fernández es su mediocre selección de colaboradores. Bastaba con comparar su gabinete de inicio con el de Néstor Kirchner, que él integraba, en el arranque de 2003.
Otro de los problemas de Alberto Fernández es su sorprendente desconocimiento de los temas de economía, acerca de los que tanto se pavoneó cuando no era Presidente y muchos creyeron que había comprendido algo. Esto lo llevó a elegir a Martín Guzmán, a aceptar no ofrecer un plan económico en el inicio y a suponer que las vacunas eran más importantes que la economía durante el megaencierro que ejecutó.
La demostración más concreta es su aliento a la financiación del gasto público con emisión monetaria directa, tan suicida como Mauricio Macri recurriendo al endeudamiento externo para financiar el gasto corriente.
Sin embargo, lo más grave de Alberto Fernández y de toda su Administración es su subestimación del fenómeno inflacionario que provoca. En esto lo acompañan los sindicalistas peronistas: desde su amigo Héctor Daer al hijo de Hugo Moyano, Pablo, y su empleado, Carlos Schmidt, monotemáticos en el reclamo de más salario pero incapaces de imaginar un plan de creación de empleo o de imaginar cómo frenar la inflación que deteriora el salario que ellos reclaman, confundiendo ajuste nominal con poder de compra.
Pero los colaboradores de Alberto Fernández son como los sindicalistas y ahí está Gabriela Cerruti para corroborarlo. Veamos su tuit:
Cerruti, la vocera presidencial no menciona como desafío bajar la inflación sino controlar los precios.
En verdad, controlar precios es lo que hace el Frente de Todos, pero no ha logrado bajar la inflación, que por el contrario, aumento.
Controlando precios se puede reprimir inflación pero no bajar la inflación. Y creer que la inflación es un problema de precios es cargar la responsabilidad en los agentes económicos, desconociendo la responsabilidad primaria del Estado al financiar su gasto generando inflación, que es el tema de fondo: gastar más allá de sus posibilidades y emitir para monetizar el déficit.
Bajar la inflación es lo que sucedía en los años '90, que Cerruti conoce pero dice aborrecer; en cambio controlar los precios es lo que hace el Gobierno que ella integra, que crea decenas de miles de pobres cada semana con el comportamiento de la moneda nacional, destruida a diario.













