CIUDAD DE BUENOS AIRES (InC). Ante la incertidumbre general y la cuasi-imposibilidad de protegerse en moneda dura, los chacareros guardan como refugio de valor unas 4,8 millones de toneladas por un valor de casi US$ 2.000 millones.
> Las silobolsas se han convertido en la caja de seguridad de los productores sojeros.
> Considérese que, debido a las retenciones, reciben por sus divisas menos de la mitad que el tipo de cambio paralelo.
> Sus insumos importados, en cambio, los pagan a un dólar pleno (oficial) y la inflación afecta sus fletes y costos de laboreo.
> Los agroquímicos tuvieron un alza de casi 30% respecto a la campaña anterior.
> Los productores de granos son los grandes perdedores del cepo cambiario.
Es que ahora, a las groseras retenciones que gravan a las exportaciones de cereales y oleaginosas, se agrega el costo de la brecha cambiaria.
A esto añádase el costo impositivo —Ganancias, etc.— y se podrá tener una buena aproximación del costo fiscal total para los diferentes cultivos.
> Aunque en menor medida, el altísimo costo fiscal combinado —tributario y cambiario— afecta también a sectores industriales.
> Muchas de esas empresas han quedado fuera de mercado por el alza del costo argentino.
> El atraso en las devoluciones de IVA agrava la situación de los exportadores.
> Es en este marco que volvemos sobre una cuestión que planteamos en el mismo momento del lanzamiento del cepo, un año atrás.
> Todo mecanismo de control de cambios deriva en un desdoblamiento de facto del mercado de divisas y alienta las prácticas de subfacturación, sobrefacturación y contrabando.
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> Cuanto más amplia la brecha entre el tipo de cambios oficial y el marginal —que pasa a ser el verdadero precio de la divisa—, más aliciente para llevar a cabo esas prácticas.
> Tal como advertimos recientemente, el aliento al contrabando ha alcanzado máximos sin precedentes.
** Los ingresos de quienes llevan su mercadería al exterior evadiendo la aduana local pueden duplicar e incluso triplicar a los de los que lo hacen en legal forma.
** Al carácter proverbialmente blando de nuestras fronteras se agrega la falta de motivación agregarse de quienes deben cuidarlas por los recortes que han sufrido sus salarios.
** Parte de la demanda de dólares billetes podría estar siendo saciada actualmente por esta vía; esto configuraría una fuga de capitales subterránea, difícil de cuantificar.
** Claro que esta forma de fugar capitales es mucho más perniciosa que la que había antes, cuando el mercado cambiario estaba abierto.
** No solamente las divisas se van igual y se pierden para el circuito productivo sino que ahora el estado pierde también los ingresos tributarios correspondientes a esa producción y parte de la economía vuelve paulatinamente a informalizarse.
** Si esto fuese así, la caída en la recaudación tributaria que ha comenzado a manifestarse podría profundizarse con el correr de los meses.