ECONOMÍA

Lula hizo equilibrio entre Cristina y De la Sota

Coloquio de IDEA en Mar del Plata con presencia de Luiz Inácio Lula da Silva. Cristina Fernández de Kirchner nunca visitó al Coloquio pese a que fue invitada en reiteradas oportunidades. De todos modos, por cortesía, el ex Presidente brasilero ponderó su vínculo con los Kirchner, a la vez que llamó "mi amigo" a José Manuel De la Sota.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El presidente del tradicional Coloquio anual de IDEA, Ignacio Stegmann, presentó al invitado de honor: "Es un orgullo y honor contar con un disertante de este nivel, el ex presidente Luiz Inacio Lula Da Silva", y el salón estalló en aplausos.

 
El agasajado, con bigotes y corbata colorada, comenzó saludando a todos los presentes y haciendo gala de su buen humor: "Es la tercera vez que vengo a Mar del Plata y nunca me tocó un día de calor".
 
Sin forzar la voz, debido a su reciente enfermedad, dijo que "en momentos de dificultades, es necesario construir alternativas de forma colectiva, es muy significativo. Hay que buscar convergencias para juntos superar los problemas que afectan a los sectores públicos y privados, pequeños y medianos emprendedores", y agradeció la invitación de IDEA.
 
Él recordó cómo inició su relación con los empresarios al asumir su primer mandato presidencial, en 2003: “Todos los empresarios, chiquitos, medianos y grandes, fueron llamados a definir las políticas públicas del gobierno”.
 
Asimismo, explicó que "el desarrollo mejora las condiciones de vida de todas las personas, debemos tener capacidad política para movernos en este complicado escenario internacional", y recordó que Argentina es el primer país de América del Sur que visita después del tratamiento de su enfermedad, y que había almorzado con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "con quien comparto con ella muchos ideales y una larga amistad".
 
Ya de lleno en el relato del desarrollo de la crisis financiera mundial de 2008-2009, aseguró que "las medidas tomadas por los países ricos no surtieron los efectos esperados y la desesperanza embarga a los trabajadores, sobre todo a los jóvenes, y comenzaron a aparecer brotes de xenofobia e impuestos a los inmigrantes".
 
También explicó que la crisis no surgió "en Portugal ni en Grecia o España, ni en un país emergente ni en la periferia del sistema, sino que nació en el corazón del mundo desarrollado por la falta de regulación del sistema financiero".
 
Al iniciar su discurso, el brasileño saludó especialmente al gobernador de Córdoba, José De la Sota, situado en la mesa principal (se conocieron desde 1990 cuando De la Sota era embajador de Carlos Menem en Brasil, y Lula era un presidenciable), e incluso le dedicó un párrafo. “Aprendí, mi querido De la Sota, que en la vida ningún hombre, ningún ser humano, respeta a otro ser humano que no se respeta a sí mismo”, dijo.
 
Lula hizo bromas con De la Sota. Por ejemplo, le pidió que aplaudiera, así él (Lula) podía tomar agua. “Cuando era dirigente sindical bebía coñac, pero ahora ya no puedo”, se quejó. 
 
Pero, luego, Lula reconoció que con Cristina comparte “muchos ideales y una larga amistad”.
 
Incluso, remarcó: “Con Dilma, Néstor (Kirchner) y Cristina, en 10 años hicimos más que lo que los otros gobiernos hicieron en 50 para desarrollar América del Sur”.
 
Lula indicó que "el desempleo alcanzó proporciones dramáticas pero no atacaron el sistema financiero. Hoy hay señales de recuperación en Estados Unidos pero las causas estructurales de la crisis no fueron atacadas por los países centrales".
 
En ese sentido, él advirtió sobre "el riesgo de recesión duradera. Los líderes mundiales tienen que entender que el problema no es solamente económico. Es indispensable apelar a la política para enfrentar los enormes retos que tenemos por delante. Hay que prevenir nuevas crisis pero casi nada se ha hecho".
 
Al referirse al vínculo entre la Argentina y Brasil, el gran mensaje que Lula dejó anoche en el coloquio fue la necesidad de afianzar la alianza, no sólo de los gobiernos, sino también de los empresarios. “"No podemos aislarnos. Seremos más prósperos y respetados en el mundo si estamos juntos"”, afirmó. Y les pidió a los empresarios de ambos países que se asocien para ser más fuertes. 
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A los brasileños -–había varios en la cena-–, les dijo: “"No pueden dejar que los llamen imperialistas por las calles de Buenos Aires por comprarse las empresas argentinas. Tienen que asociarse"”.
 
Acerca de su gestión al frente del país limítrofe, describió que "pasamos de ser la 10ma. economía mundial, a la 6ta. con posibilidad de llegar a ser la quinta, lo que significa compromiso, responsabilidad y el ejercicio de mucha democracia. Dudo que en algún momento los trabajadores, los cartoneros, los que viven en las calles, los indios, los negros, las pymes, las grandes empresas fueron todos convocados y participados para ayudar a decidir las políticas públicas de mi gobierno porque yo partí del precepto que el Presidente no lo sabe todo". 
 
“Juntos tenemos un horizonte lleno de oportunidades. No podemos aislarnos, juntos seremos mucho más prósperos y respetados”, dijo Lula sobre Argentina y Brasil.
 
Otro fuerte aplauso irrumpió, interrumpiendo el final de la frase: "contra la miseria, contra la pobreza y contra el hambre. En estos 10 años, con los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, hemos hecho más que otros en 50 años".
 
Un párrafo especial le dedicó a Petrobras, de la que consideró: "Más que negocio, es un pasaporte al futuro, parte de las ganancias -por ley- se destinarán a las áreas sociales, especialmente a la educación", y enumeró los logros en esa materia que permitieron"una mayor ecuanimidad e igualdad de oportunidades en Brasil".
 
El final estuvo marcado por el fútbol y el humor: "Ustedes se pasaron 10 años discutiendo que Maradona era mejor que Pelé, yo estoy obligado a rendirme porque Messi debe ser por cuarta vez el mejor del mundo. Pero por Dios, no hagan con Brasil lo que hizo Uruguay con nosotros en 1950".