"Parálisis casi total" en mercado inmobiliario rural
La Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) explicó esta situación como consecuencia de las restricciones a la adquisición del dólares, la inflación, y otros factores sin resolver como la Ley de Tierras Rurales.
15 de octubre de 2012 - 17:51
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) advirtió este lunes (15/10) sobre una "parálisis casi total" en las operaciones de compra-venta vinculadas a campos productivos, como consecuencia de las restricciones a la adquisición del dólares, la inflación, y otros factores sin resolver como la Ley de Tierras Rurales.
La entidad alertó sobre "las dificultades existentes en la actualidad y la incertidumbre entre inversores y vendedores que no pueden disponer del instrumento de cambio para concretar sus operaciones inmobiliarias, lo que se traduce en una postergación de sus decisiones de compra y venta".
Al respecto, indicó que la actividad inmobiliaria rural percibe desde el primer trimestre del año un "descenso importante", luego de una década de crecimiento económico y del pico que había registrado en el año 2011.
Según explicó, las subas de años anteriores se debieron fundamentalmente al alza mundial del precio de los granos, el aumento de productividad de los campos, la aplicación de nuevas tecnologías disponibles para la agricultura, la incorporación de nuevas áreas a la agricultura provenientes de la ganadería y la llegada de inversores extranjeros para comprar y desarrollar tierras especialmente en las zonas de la Pampa húmeda.
"Además, la gran inestabilidad y la endeblez del sistema financiero internacional que ofrecía tasas muy bajas o en algunos casos casi negativas, y alternativas poco confiables para su colocación han ejercido una tracción positiva de los precios", evaluó. En este sentido, sostuvo que "la tierra demostró ser un gran 'refugio de capital' ante las crisis nacionales e internacionales".
Sin embargo, el panorama positivo para el sector se revirtió debido a las restricciones a la compra de dólares, que se iniciaron gradualmente en octubre de 2011, y la aceleración de la inflación. "Llegado este año y con medidas directas sobre el control de cambios, la moneda dólar -de uso corriente en las operaciones rurales desde hace décadas- comenzó a escasear, y tras ello la incertidumbre que eso provocó llegó a desembarcar en una parálisis casi total en la actividad inmobiliaria rural", concluyó.







