La presentación formal del Presupuesto estuvo envuelta en un halo de misterio y diputados opositores se quejaron porque el 15 de septiembre no estuvo a disposición pública, tal como lo marca la Constitución Nacional.
Asimismo, lamentaron que ante la mayoría que tiene el Gobierno en ambas cámaras, el debate por la ley que determinará los ingresos y egresos de 2013 año electoral no servirá para imponer modificaciones. La intención es que el documento pueda llegar al recinto de la cámara Baja en la primera quincena de octubre, para permitir de esta forma que el Senado también tenga al menos un mes para analizar el texto.
Pese a la marcada reserva oficial, trascendió que la base del presupuesto es un crecimiento en torno al 4,4%, con un nivel de inflación del 9% y un valor del dólar promedio en todo el año de $ 5,10. A su vez, se prevé un superávit comercial del orden de los US$13.000 millones y una recaudación que crecería levemente por encima de la inflación.
El Gobierno mantendría su política de pagar deudas con reservas del Banco Central y continuaría utilizando fondos de organismos intraestatales para completar su financiamiento. Pero todas las proyecciones 2013 estarán sujetas a cómo cierre el 2012, año que tuvo un primer semestre de estancamiento y un segundo semestre que insinúa una leve recuperación.
En este caso, se espera conocer cuál es la previsión de expansión de la actividad económica para este período, que en caso de ser superior a 3,25% obligará al oficialismo a pagar el cupón de PBI el año próximo, según explica el diario 'El Cronista'.
En cuanto al gasto público, según 'La Nación, el Gobierno prevé un incremento en torno del 24% para el año próximo, cuando se juegue la chance de una posible reforma constitucional que habilite la reelección de la presidente Cristina Fernández.
Para 2011 se había pautado un aumento del gasto de 18,8%, que se acerca al cálculo de suba anual de los precios al consumidor que hicieron las provincias, las consultoras privadas y hasta los centros de estudio ligados al kirchnerismo, incluido Kicillof (Cenda). Todos ellos refutan de hecho los números del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La última versión preliminar del Presupuesto indica que el total de gastos (corrientes y de capital) sería de $628.629 millones, frente a los 505.129 millones previstos hace un año, es decir, un incremento del 24,3%.
En cambio, la pauta de inflación, una vez más, sería de un dígito, en sintonía con la subestimación registrada por el Indec desde 2007.
El proyecto contiene dos artículos (octavo y noveno) que quitan toda importancia al resto de las cifras, ya que facultan al jefe de Gabinete a "introducir ampliaciones" en los créditos votados por el Congreso, a través de los decretos presidenciales.
De hecho, como lo indica un informe del bloque de diputados nacionales de Pro que lidera Federico Pinedo, en agosto ya estaban prácticamente agotadas las partidas para el presupuesto automotor y aerocomercial, lo que hace prever que habrá una "readecuación" de estos fondos en forma discrecional.
Cabe recordar que con un decreto del 30 de diciembre de 2011, el Gobierno aumentó el gasto por $ 21.229 millones.
El informe indica que, en los primeros ocho meses del año, la ejecución del presupuesto alcanzó el 62%, pese a que debería haber ascendido al 66%; el promedio esconde una menor ejecución en el área de medio ambiente (24%) y de seguridad (60%), según Pro.
El diputado de Pro Jorge Triaca indicó que "un alza del gasto público en un 24% y un crecimiento del 4% en el PBI es una especie de reconocimiento implícito de que la inflación será de al menos dos dígitos". Por esta razón, "estimar que la inflación va a ser del 9% es tan gracioso y triste como decir que con $ 6 se puede comer por día", agregó.
Triaca sostuvo que "una vez más el presupuesto se aleja de la realidad y nos brinda cifras mentirosas donde los más perjudicados van a ser las provincias y los municipios, por la quita de recursos y porque serán éstos los que terminen absorbiendo el ajuste".
Además, recordó que "el Gobierno seguirá sostenido con impuestos regresivos que afectan a los más pobres y a los trabajadores", si no plantea una reforma tributaria.
# Las provincias
Mientras tanto, a la sombra del hermético desembarco del proyecto de presupuesto nacional 2013 en el Congreso, los gobernadores avanzan de manera dispar con el armado de los planes de gastos y de las leyes impositivas que regirán su administración el año entrante.
Al menos hasta ayer ese escenario estaba signado por la falta de precisiones oficiales en algunos despachos del interior respecto de las pautas macroeconómicas que contendrá el proyecto nacional, que defenderá hoy Lorenzino.
"Por primera vez, este año el Gobierno nacional no mandó las pautas macroeconómicas en tiempo y forma", aseguró por caso un ministro de Hacienda al diario 'Ambito Financiero' además de remarcar que esperaban esos datos el lunes pasado como fecha tope y que la dilación complicó la elaboración del diseño local.
"Seguimos a la espera; estamos haciendo proyecciones nacionales en un armado general y luego las adecuaremos cuando se formalicen las pautas macroeconómicas", afirmó otro ministro, aunque un tercero dijo en cambio haber recibido las pautas, aunque mantuvo reservas sobre su carácter.
Se trata de ejes clave sobre los cuales obligadamente las provincias deben construir luego sus presupuestos, según lo que dicta la Ley de Responsabilidad Fiscal.
También es clave para los mandatarios una certidumbre sobre el nivel de montos a coparticipar. Se trata de un rubro manejado con suma cautela por los ministros locales, teniendo en cuenta que 2012 se caracterizó por envíos de coparticipación que crecieron menos que lo presupuestado y desajustaron todas las estimaciones de los Ejecutivos.
Por de pronto, sólo un puñado de mandatarios -entre ellos, el renovador Maurice Closs (Misiones) y el peronista Claudio Poggi (San Luis)- ya ingresó los textos de rigor a las Legislaturas, aunque aún no fueron aprobados.
Un segundo lote se encuentra cerca de concretar ese envío a la Legislatura, como es el caso de dos justicialistas: el bonaerense Daniel Scioli (dentro de los próximos 10 días) y el chaqueño Jorge Capitanich (tiene tiempo hasta el 30 de septiembre).
En paralelo, otros gobernadores y sus ministros de Economía están sumergidos en la letra chica de los planes de gasto, aunque sin apremios en materia de términos legales de presentación (como el radical correntino Ricardo Colombi), mientras que un cuarto grupo incursiona en un estadío preliminar (como el chubutense Martín Buzzi y el mendocino Francisco Pérez, que trabaja para presentarlo antes de diciembre).
Aunque con matices según el caso, las leyes impositivas 2013 en análisis ya anticipan, entre otros ejes, un diseño de nuevas subas impositivas para el año entrante. Es el caso de Chaco, Corrientes y Buenos Aires, entre otros distritos.
En paralelo, se vuelve a reeditar la estrategia generalizada de apelar a pautas salariales cero para no acotar de antemano -con pisos y techos- la delicada discusión que signa las finanzas de las provincias cada comienzo de año.
En el caso misionero, Closs remitió a fines de julio el plan de gastos a la Legislatura. Por estas horas los ministros lo defienden ante los parlamentarios, mientras que en el oficialismo esperan que sea aprobado en dos semanas.
En San Luis, en tanto, Poggi envió a fines de agosto a la Legislatura el proyecto en cuestión, de carácter equilibrado. "No gastar más de lo que ingresa, porque uno se endeuda y compromete a las futuras generaciones: deuda cero, con presupuesto equilibrado", remarcó.
Por su parte, Scioli remitirá al Parlamento el proyecto de Presupuesto y la Ley Impositiva dentro de los próximos 10 días, con pautas de austeridad y un paquete de retoques tributarios, parte de los cuales intentará que sean aplicados durante el último bimestre de este año para recaudar $ 1.200 millones adicionales.
Capitanich, en paralelo, tiene tiempo hasta el 30 de septiembre para remitir ese texto clave. Mientras le da las puntadas finales al proyecto, el mandatario ya anticipó su intención de plasmar una reforma tributaria con subas impositivas para el año entrante, con el objetivo de brindarle a la provincia una mayor autonomía financiera.
En Corrientes, por su parte, el Gobierno del radical Ricardo Colombi tiene plazo hasta el último día de sesiones ordinarias para ingresar el proyecto. En ese rubro, por estas horas el ministerio económico que conduce Enrique Vaz Torres se encuentra en la etapa de análisis de normas y con la lupa puesta en los incumplimientos en giros nacionales.
La ley impositiva correntina, en tanto, contemplaría correcciones en materia de alícutoas de Ingresos Brutos, entre otros ejes, en pos de una equiparación tributaria con la región (en un distrito donde las alícuotas no son modificadas desde la intervención federal de 1999).