El Fondo Monetario Internacional (FMI) abordó el tema de las cuestiones estadísticas en Argentina, en la reunión que mantuvo la Dirección Ejecutiva del organismo, en Washignton.
A la espera de que el FMI rompa el silencio sobre la Argentina
El FMI analizó ayer el sistema estadístico del INdEC. Pero la reunión concluyó y no hubo informe. La entidad que encabeza Christine Lagarde se llamó al silencio. Algo similar sucedió en el Ministerio de Economía. En principio, se estima que hoy el organismo de a conocer las conclusiones a las cuales arribaron en el Board del Fondo, mientras el inusual retraso no deja de generar sospechas.
18 de septiembre de 2012 - 07:58
El FMI no emitió aún un comunicado con los resultados del encuentro del que formó parte el director Adjunto de la institución, David Lipton. El parte de prensa podría ser difundido hoy martes.
"La reunión tuvo lugar hoy y el comunicado de prensa no estaba inmediatamente disponible", aseguró a la agencia 'Télam' el oficial de prensa del FMI, Raphael Anspach.
Según la agencia 'Noticias Argentinas', el gobierno nacional confía en que el FMI se abstenga de sancionar al país y que renueve el plazo para que el INdEC cumpla con las metas que le planteó el organismo.
En efecto, la inusual demora del organismo en emitir un comunicado al respecto, se debería a "negociaciones contra reloj" entre las partes para acordar un texto "que evite conflictos mayores" sobre lo ocurrido en la reunión del directorio, según informa el diario 'La Nación'.
Las divergencias podrían derivar en sanciones contra la Argentina. En febrero, tras una evaluación similar, el Gobierno logró prorrogar por seis meses el plazo de su obligación de presentar una reforma de su sistema estadístico. La mayor preocupación del organismo que dirige Christine Lagarde son las mediciones de inflación y de crecimiento económico elaboradas por el INdEC.
Anoche, la expectativa era abrir un nuevo compás de espera con la intención de que las "consultas entre partes" siguieran en las primeras horas de hoy para producir, finalmente, el esperado comunicado.
Fuera de eso, la coincidencia fue que el encuentro había tenido momentos "conflictivos" y "muy duros" a la hora de evaluar la respuesta de las autoridades argentinas al compromiso que asumieron hace dos años para "mejorar" la calidad de sus estadísticas.
"La verdad, no se hizo nada", reconocieron, fuera del encuentro, funcionarios argentinos.
A la reunión se llegó con la convicción de varios países integrantes del directorio de llevar adelante una "moción de censura" contra la Argentina por sus reiterados incumplimientos respecto de la elaboración de un nuevo sistema de estadísticas.
La administración de Cristina Fernández no está dispuesta a aceptar una medida de ese tipo.
Prevista en el reglamento del organismo multilateral, la figura de la censura consiste en un llamado de atención que, de no tener respuesta, se convierte en un mecanismo de sanciones contra el país en cuestión.
Más de una vez la Argentina hizo trascender que, si era "sancionada" por el organismo, subiría la apuesta y lo abandonaría, según dijeron en su momento funcionarios de nuestro país. "Si nos sancionan, nos vamos", solía ser su muletilla.
Ayer la ausencia de un comunicado fue la nota del día, debido precisamente a que, apenas concluida la reunión de directorio, se había anticipado que habría información al respecto.
"Me parece muy extraño y me suena revelador de lo complejo que fue el encuentro para la posición argentina", conjeturó, por su parte, el economista Claudio Loser, en diálogo con el matutino mencionado.
"Lo que tiene el Fondo es que no le gustan los enfrentamientos directos y sonoros. Si los puede evitar y trabajar en consenso, lo hace. Desde ese punto de vista, me parece lógico estar frente a una negociación para evitar peores males", añadió el economista mendocino, quien, durante años, fue director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI y, desde ese puesto, siguió de cerca las negociaciones con los gobiernos argentinos.
A la reunión de ayer se llegó luego de dos encuentros previos en los que el país logró que se le concedieran dos prórrogas consecutivas, por seis meses cada una, para mostrar resultados. De hecho, la expectativa de funcionarios argentinos familiarizados con las tratativas era que ayer la prueba se volviera a zanjar con una tercera prórroga.
"Hemos trabajado para ello y estoy seguro de que nos la darán", habían dicho.
Lo que el FMI le reclama a la Argentina es que "mejore" la calidad de los datos reportados sobre la inflación y el crecimiento económico, "de modo que sean consistentes" con la obligación que le corresponde como país socio del organismo de crédito multilateral.
Pero hasta ahora, la Argentina no ha dado señales de progreso en la materia. El Fondo y varias otras entidades dudan públicamente de la veracidad de las estadísticas oficiales.
De hecho, los datos del Indec muestran una inflación mensual que ha oscilado entre 0,6 y 0,9% mensual en los últimos 29 meses, mientras que para los institutos de estadística de varias provincias, en coincidencia con consultoras privadas, el dato real fue más del doble.







