"Llorón", le dijeron los de La Salada a Mendiguren
El 02/09 es el Día de la Industria. Los comerciantes de La Salada difundieron un comunicado informando que asistirán a la cena del Día de la Industria y que sus directivos no se sienten ofendidos por los voceros de la Unión Industrial Argentina.
28 de agosto de 2012 - 09:46
Comunicado:
En respuesta a la nota publicada por Clarín, “El festejo del Día de la Industria disparó la interna empresaria. Moreno invitó a representantes de La Salada al festejo de Cristina. Hay bronca en la UIA: muchos no asistirían”, nos vemos obligados a recordar algunos sucesos de nuestra historia reciente.
En primer lugar, nos honra que el gobierno nos invite a la cena anual del día de la industria. Somos un sector pujante y dinámica, como lo prueba nuestro crecimiento de la última década. No somos intensivos en capital ni en tecnología, sino en recursos humanos. Generamos empleo, inclusión y dignidad. Es por eso que este gobierno nos reconoce, porque más allá de ciertas diferencias, tenemos prioridades similares.
Ellos, en cambio, fueron “amigos” de todos los gobiernos. ¿Qué credibilidad pueden tener? ¿Cómo vamos a creerles que les importa el desarrollo con inclusión que plantea nuestra presidenta? ¿Con qué autoridad nos van a tratar de payasos a nosotros? Nuestros acuerdos con este gobierno son por convicción, no por interés. Porque no nos dan un peso y no les damos un peso. Y estamos orgullosos de eso.
Nosotros no pedimos favores. No lloramos. Ni pidiendo devaluación, ni pidiendo un dólar especial para ciertas actividades, ni para impedir que entre competencia de afuera, ni para pedir que entren insumos. No lloramos porque no tenemos tiempo, porque trabajamos muchas horas al día. Eso nos hace competitivos, y ese es el consejo que podemos darle a esta gente.
Nuestro crecimiento se volvió exponencial en 2001 y 2002. Entonces, mientras un sector pequeño pero poderoso de la industria, encarnado por el señor De Mendiguren, se valía de su amistad con el entonces presidente Duhalde para transferirle sus deudas al pueblo argentino en el robo más grande de lo que va del siglo –la llamada “pesificación asimétrica”-, nosotros, con nuestros precios populares, permitimos que ese mismo pueblo siguiera vistiéndose y alimentándose. Mientras nosotros le poníamos el hombro a la crisis, ellos se beneficiaron a costa del resto de los argentinos. Por eso, aunque nos llamen payasos, no nos ofende el que quiere sino el que puede.
El modelo de negocios de La Salada consiste en venta directa del productor al consumidor, evitando intermediaciones abusivas y generando empleo digno para pymes familiares y cooperativas, muchas de ellas inscriptas bajo el régimen de monotributo. Los precios populares de la feria hacen de salario indirecto para enormes franjas de la población, que comprándonos a nosotros liberan recursos para destinar a salud, alimentación, vivienda y demás ítems.
Este modelo ha sido replicado en muchos países. En estos días estamos resolviendo los detalles finales de nuestra primera exportación a Angola, fruto de la reciente misión comercial organizada por el Secretario Guillermo Moreno. Estamos acostumbrados a sufrir el lobby de la industria textil –de la que formaba parte el señor De Mendiguren, antes de vender sus empresas-, cuyas exorbitantes ganancias ponemos en evidencia.
Jorge Castillo,
Administrador Feria Punta Mogote.









