CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El miércoles (27/06) la Universidad Católica Argentina presentó el documento Empleo y Desarrollo elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UCA. En ese trabajo demostró que los avances estructurales como el acceso a la vivienda y la infraestructura básica sanitaria, "han sido modestos", a pesar de que al Gobierno nacional tuvo en los últimos años "uno de los períodos de bonanza económica más importante".
Cristina 2012 quiere resolver el déficit habitacional de Cristina 2007
El plan PROCREAR apunta, según dice el Gobierno, a generar 400 mil viviendas en los próximos años de presidencia de Cristina Fernández. Dos estudios privados concluyeron que durante el 1er gobierno cristinista el crecimiento económico no mejoró el acceso a la vivienda y afirma que la cifra del PROCREAR coincide con la cantidad de hogares con déficit de vivienda generados en el 1er mandato de la actual mandataria. Así, el plan de créditos para la vivienda del Bicentenario solo retrotraería la situación a la existente en 2007.
Entre las conclusiones, sostuvo que " los responsables de las políticas asistenciales optaron por priorizar las transferencias monetarias a los sectores más pobres y relegaron a un segundo plano las inversiones en infraestructura básica, que aumentan los activos de los pobres y atacan problemas estructurales de la pobreza".
Lo interesante del trabajo de la UCA es que además se nutre de cifras oficiales del Indec, que estimó que en 2004 el 73 por ciento de las familias eran propietarias mientras que ese guarismo cae al 69 por ciento en el 2011, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza el organismo.
También recuerda que " entre los retrocesos más importantes aparece el hecho de que no se reconstruyeron en forma satisfactoria las instituciones de crédito hipotecario dañadas por la crisis del año 2002 y que no se ha creado un mercado dinámico de créditos hipotecarios de largo plazo".
Y alerta sobre la inflación y su impacto en la cuestión habitacional: "Este problema se ha ido potenciando a medida que aumenta el ritmo de la inflación”.
El informe de la UCA coincide con otro difundido este jueves (28/06) que ahonda mucho más en lo que hizo el gobierno de Cristina en los últimos 4 años en materia habitacional.
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La Sociedad de Estudios Laborales (SEL), que preside el sociólogo Ernesto Kritz, señaló que el déficit habitacional entre los sectores de clase baja y media supera a los dos millones de hogares y sostiene que el plan de créditos anunciado por el gobierno solo retrotraería la situación a la existente en 2007, cuando asumió su primer mandato Cristina Fernández en un contexto económico mucho más favorable que el actual.
"El número de hogares en el quintil inferior que adolecen de vivienda es de 1,2 millones. Añadiendo el segundo quintil (también sólo de los aglomerados de la EPH) que se corresponde con la clase media más baja, supera los 2 millones", señala el estudio de SEL.
El trabajo precisa que "el crecimiento de los hogares con déficit habitacional se concentra totalmente en los que alquilan. Su proporción aumentó de 16,5 por ciento en 2007 a 19,8 en 2011".
El reporte adjudica el incremento de la proporción de familias que tiene que rentar casas a la falta de crédito hipotecario.
Se indica que en 2003, cuando se salía de la crisis económica, el préstamo hipotecario equivalía a 2,9 por ciento del PIB, mientras que en 2007 había caído a 1,7 y en 2011 a sólo 1,3 por ciento.
El instituto privado señala que "el número de hogares con déficit de vivienda aumentó en más de 560 mil desde 2003 y en 340 mil desde 2007. Esta última cifra, es cercana al objetivo propuesto por el plan de crédito hipotecario anunciado por el Gobierno de 400.000 viviendas. En otros términos, de ser exitoso, éste retrotraería la situación habitacional a 2006-2007, que ya era muy deficitaria", ilustra el SEL.
En el 20 por ciento de la población de ingresos más bajos, 8 de cada 10 personas tienen algún problema de vivienda, precisa el estudio.
Pero, a pesar de mostrar inconvenientes, la gran mayoría no es inquilina, sino que vive en viviendas precarias, con tenencias deficientes, y en condiciones de hacinamiento.
El SEL advierte que "en los quintiles 2 y 3, que se corresponden aproximadamente con la clase media baja" la situación es "parecida" aunque en proporciones menores.









