Las trabas de Moreno ya provocan conflictos con los países vecinos
Las restricciones a las importaciones que ingresan a la Argentina dispuestan por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, están provocando cada vez más problemas en varios frentes y, sobre todo, una fuerte tensión con el Uruguay, Paraguay y Chile por el impacto negativo que estas medidas tienen en la relación comercial entre ambos. Ya se habla de que peligra el Mercosur.
09 de marzo de 2012 - 11:20
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Las restricciones a las importaciones que ingresan a la Argentina dispuestan por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, está provocando cada vez más problemas en varios frentes y, sobre todo, una fuerte tensión con el Uruguay, Paraguay y Chile por el impacto negativo que estas medidas tienen en la relación comercial entre ambos. Ya se habla de que 'peligra el Mercosur'.
Así las cosas, el cierre importador ya comenzó a tener consecuencias: la administración del presidente José 'Pepe' Mujica habría comenzado a tomar represalias contra los productos argentinos.
Según publicó ayer (08/03) el diario El País de Montevideo, la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (Acau) envió una carta al ministro de Industria uruguayo, Roberto Kreimerman, y al director de Industria, Sebastián Torres, pidiendo explicaciones por el retraso de los permisos para importar vehículos. Acau recibió quejas de Chevrolet, Fiat y Ford porque no podía ingresar sus autos argentinos por falta de autorización de la Dirección de Industrias de Uruguay.
Los números de la Asociación de Fábricas de Automotores de la Argentina (Adefa) corroborarían los dichos de los empresarios orientales. Según el último informe del sector, las ventas cayeron 65,1% en febrero.
Pero la trabas también afectan la producción puertas adentro: ayer se conoció que la firma Fiat Auto suspendió por dos días (jueves (08/03) y viernes (09/03)) a 1.700 empleados de su planta fabril del barrio cordobés Ferreyra por el faltante de piezas de origen brasileño, clave para el armado de su modelo Palio.
Esta mañana, el sindicato de mecánicos Smata le pidió al Gobierno nacional que permita el ingreso de autopartes frenadas en la Aduana para que vuelvan a la actividad a sus 1.700 operarios paralizados.
En rigor, está es la segunda oportunidad en seis meses en que Fiat toma la decisión de suspender personal. La anterior fue el cuatro de octubre cuando a unos 400 empleados de su planta de Córdoba les comunicaron que debían parar. La noticia había provocado un revuelo en el sector y malestar en el Gobierno, por lo que unas horas después de anunciado la automotriz revocó la decisión.
Pero el sector automotriz no es el único golpeado. Días atrás, el presidente uruguayo anunció que busca un socio de Asia o Medio Oriente para instalar una planta regasificadora en su país, en un proyecto que había acordado con Cristina Fernández en 2010. En un claro mensaje al Gobierno, Mujica volvió a advertir que es "complicada" la relación bilateral con el gobierno argentino
El acuerdo para instalar frente a la costa de Montevideo una planta flotante de regasificación de gas licuado que abastecería a Uruguay y Argentina fue alcanzado en un encuentro entre Mujica y Cristina en junio de 2010, pero su concreción se ha dilatado.
"No nos vamos a pasar toda la vida lloriqueando, tenemos que buscar alternativas y tampoco nos vamos a pelear con los vecinos", dijo Mujica al diario La República, en declaraciones reproducidas por la agencia AFP.
Mujica afirmó que "la relación con Argentina es complicada y compleja", y sostuvo que las medidas que impone la Casa Rosada para tratar de salvaguardar el superávit comercial "mortifican".
También en una entrevista publicada el jueves (02/03) por el diario El Observador, con motivo de cumplir dos años en el cargo, el mandatario uruguayo sostuvo que "ellos (por la Argentina) no tienen crisis económica, tienen crisis fiscal" ya que "están pagando las consecuencias todavía del 2002".
"Nosotros no podemos quedarnos ni rezongando todos los días ni lamentándonos, tampoco. Entonces, hay que patear la cancha para otro lado", planteó.
En igual línea, subrayó que Montevideo buscará diversificar la paleta de socios comerciales, ante las dificultades en la relación con Buenos Aires.
"Estamos tejiendo algún eventual tipo de acuerdo con la India. Tenemos que hablar con Brasil para tener la cancha más despejada y a partir de ahí hay varias movidas. Pero no quedarme lamiéndoselas heridas", dijo.
Así las cosas, la situación es preocupante, pero no sólo para Uruguay sino también el Paraguay. Los diarios más importantes de ambos países dedicaron editoriales al respecto, criticando las medidas tomadas por el Gobierno argentino.
En Paraguay. El diario ABC de Paraguay fue duro y publicó: "Mercosur debe reaccionar ante avasallamiento de la Argentina". Y escribió: El Mercosur de ninguna manera debe permanecer impasible ante el grave avasallamiento que la República Argentina viene haciendo contra la letra y el espíritu de la integración regional. Las inadmisibles y perjudiciales medidas proteccionistas que adoptó este país a partir del pasado 1 de febrero están afectando muy severamente el comercio exterior de Paraguay y Uruguay, hasta el punto de haberse registrado un derrumbe en sus exportaciones y la amenaza de una masiva pérdida de empleos. La situación presentada no es de carácter meramente bilateral, por lo que el Gobierno paraguayo debe solicitar la urgente convocatoria de una reunión extraordinaria del Consejo del Mercado Común del bloque.
El Mercosur de ninguna manera debe permanecer impasible ante el grave avasallamiento que la República Argentina viene haciendo contra la letra y el espíritu de la integración regional. Las inadmisibles y perjudiciales medidas proteccionistas que adoptó este país a partir del pasado 1 de febrero están afectando muy severamente el comercio exterior de Paraguay y Uruguay, hasta el punto de haberse registrado un derrumbe en sus exportaciones y la amenaza de una masiva pérdida de empleos.
Según datos proveídos por la Unión Industrial Paraguaya (UIP), las exportaciones paraguayas a la Argentina cayeron en un 70% en lo que va del año. Esta misma semana, una fábrica textil solicitó la suspensión de sus actividades al Ministerio de Justicia y Trabajo por el drástico impacto que las trabas argentinas tienen en sus ventas. Se calcula que, de agravarse la cuestión, unos 10.000 empleos estarían en peligro. Al mismo tiempo, el Uruguay informó días pasados que sus exportaciones al mismo destino sufrieron un derrumbe del 46,4% solamente en el mes de febrero.
La extrema gravedad de la situación debe llevar al Gobierno paraguayo a solicitar, en virtud del artículo 11 del Tratado de Asunción, la urgente convocatoria de una reunión extraordinaria del Consejo del Mercado Común, órgano superior responsable de la conducción política del Mercosur a cargo de los ministros de Relaciones Exteriores y ministros de Economía, a fin de exigir una solución definitiva a un problema que está acarreando severos perjuicios para la economía del bloque y, por ende, para el desarrollo de sus estados partes.
Contrariamente a lo que algunos desconocedores de la problemática integradora creen, entre quienes se encuentra el ensoberbecido secretario general y jefe del Gabinete Civil de la Presidencia, Miguel Ángel López Perito, la situación suscitada con la Argentina no es de carácter meramente bilateral; por lo tanto, la solución de la misma no pasa por el envío a Buenos Aires de “comitivas” encabezadas por él mismo para entablar diálogos de carácter informal o protocolar (ya que él no cuenta con facultades constitucionales ni legales para representar al Estado paraguayo en el extranjero). En este sentido, es menester prescindir de los personalismos mesiánicos y apostar por el correcto funcionamiento de las instituciones.
Las trabas comerciales dispuestas por la República Argentina atentan contra expresas disposiciones del Tratado de Asunción, fundamentalmente en sus artículos 1 y 5 (en los que se dispone la “libre circulación de bienes y servicios”, así como la “eliminación de restricciones no arancelarias o medidas de efectos equivalentes”), y, por lo tanto, afecta al conjunto del bloque regional. En tal sentido, requieren un abordaje compartido, ya que se trata de decisiones que distorsionan el comercio regional.
Creer que alguien, por muy importante que fuere y, además, al margen de los canales institucionales del Ministerio de Relaciones Exteriores, convencerá a las autoridades argentinas de conceder al Paraguay una excepción a una medida que afecta al conjunto de los países con los que el vecino país comercia, es una ilusión propia de gente inexperta y de aprendices de diplomático.
De hecho, si el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner aplicara esa salvaguardia con nosotros, también se vería en la obligación de hacerlo con el Uruguay, el otro gran afectado por la insidiosa traba porteña. Por lo tanto, urge que la cuestión sea analizada en el ámbito regional, y que se apliquen soluciones que permitan rescatar de su total debacle política, económica y comercial al Mercosur.
En esta oportunidad no es solamente la calidad de las relaciones bilaterales argentino-paraguayas la que está en riesgo, sino la credibilidad del mismo proceso de integración regional, así como sus posibilidades de consolidación futura. Es preciso que los gobiernos demuestren a nuestros pueblos que el Mercosur es algo más que el bonito discurso que pronuncian como un ritual en cada cumbre presidencial, y que la “amistad política” y la “voluntad de fortalecer un proyecto compartido” que no se cansan de proclamar significan algo más que el mero enunciado de principios vacíos de contenido.
Es hora de que Fernando Lugo madure como gobernante y deje de lado su ingenuidad política de priorizar, en el relacionamiento con sus pares de la región, coincidencias meramente ideológicas al margen de toda consideración de carácter económico y comercial.
De nada les sirve a los pueblos que sus mandatarios tengan un elevado grado de convergencia doctrinal en torno a temas más bien abstractos, si no lo traducen en encarar la solución de los problemas que afectan el diario vivir de sus ciudadanos.
En Uruguay, El periodista Gustavo Spock escribió en El País de Uruguay: "La oposición se alineó y fustigó duramente la estrategia negociadora del gobierno uruguayo con Argentina para levantar las trabas comerciales. Sostienen que es "pésima", "débil", "carente de rumbo" y que la "sintonía política" ya no sirve.
Mientras el Ejecutivo intenta definir una nueva estrategia diplomática para intentar levantar las trabas comerciales con la vecina orilla, la oposición no ocultó su disconformidad por la actitud "pasiva" y "poco enérgica" que ha impulsado el gobierno hasta el momento para solucionar estas dificultades. El propio vicepresidente, Danilo Astori, reconoció que el gobierno está "muy preocupado" y alertó por el impacto que pueda tener la nueva barrera sobre las exportaciones de servicios que regirá desde 1º de abril.
El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber (Herrerismo), dijo a El País que el gobierno "no está defendiendo una estrategia negociadora correcta". Recordó que hace un tiempo se le sugirió al Ejecutivo que enviara una misión con empresarios y trabajadores para buscar "más certezas" sobre la relación comercial y si bien se "aceptó la propuesta, luego se aplazó la misma porque surgió una solución que fue pan para hoy y hambre par mañana", señaló.
Según Heber, la actitud del gobierno "es pésima" porque "no está defendiendo" los intereses nacionales. "Argentina no ha respetado a Uruguay y el país tampoco se hace respetar", afirmó al tiempo que reclamó llevar el tema a al Tribunal de Controversias porque sino el "Mercosur es una tomadura de pelo".
En tanto, el senador Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) consideró que las sucesivas medidas que viene tomando el gobierno argentino "son muy graves" y denotan que el gobierno "no tiene rumbo", en declaraciones al programa "Todo es Relativo" de radio Visón de Fray Bentos.
"En primer lugar debemos tener una estrategia que hoy no existe. Si surge un problema, (José) Mujica llama a Cristina Kirchner que lo atiende pero no soluciona nada. Encima cuando la llama, le dice: `nosotros necesitamos de Argentina y queremos seguir con Argentina`. Entonces, cuando uno le dice a alguien que lo está presionando, que a va a continuar sí o sí, empezamos una negociación con una posición de debilidad porque ellos piensan: `como nos necesitan, hacemos lo que queremos` como ha ocurrido en los últimos dos años" reflexionó el líder Colorado.
Agregó que un "principio básico" del Derecho Internacional, es que los países tienen intereses no afinidades ideológicas. "Hay que darse cuenta que la prioridad debe ser el trabajo de los uruguayos aún a costa de su afinidad. La señora Kirchner lo tiene muy claro, pero Mujica no", criticó.
Por su parte, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, dijo que la estrategia diplomática del gobierno es "equivocada" porque "debió cambiar el tono" del diálogo. "Estamos en una actitud de temor y debilidad por lo que pueda hacer Argentina. No nos damos cuenta que los gobiernos peronistas, y el kirchernismo no es la excepción, leen los gestos de buena voluntad como debilidades". Por eso dijo que el gesto de buena voluntad que ha mostrado el gobierno uruguayo "no sirvió" para levantar las trabas.
"Me indigna que el canciller (Luis Almagro) aparece firme y enérgico con otros países con los que tenemos buenas relaciones y con Argentina parece un pollo mojado. Creo que hay una sobrestimación del daño que Argentina nos puede generar si Uruguay se pone firme", fustigó.
En tanto, el senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), alertó que "hay mucha preocupación" porque antes de aprobar instrumentos legislativos para cumplir con la OCDE como un tratado de intercambio de información, "el país necesita liberarse de las trabas comerciales que imponen los países fuertes de la región". Planteó que toda esta situación hace que deba convocarse a todo el sistema político para "fortalecer" una posición negociadora internacional. "El Mercosur es una cáscara vacía que no tiene ningún contenido y donde la bilateralidad argentina-brasileña termina haciendo lo que quiere", criticó.
Misión. El canciller Almagro, anunció ayer en la web de Presidencia que ve "interesante y viable" la iniciativa de la oposición de conformar una misión con trabajadores y empresarios para viajar a Buenos Aires por las trabas.
En tanto, Astori admitió en el programa "Poder Pensar" de TCC que no es lo mismo negociar por bienes que negociar servicios, "porque los servicios son de alcance más extendido". No obstante, descartó recurrir a ante los tribunales del Mercosur porque la vecina orilla no ha respetado los fallos de los Tribunales Arbitrales en el pasado. Y remató: "Nosotros no estamos de acuerdo con el manejo de instrumentos que hace Argentina" pero "Uruguay no puede ponerse a confrontar con Argentina, no conozco otro camino que no sea el de la negociación".
Chile. La situación también preocupa al Gobierno chileno. El próximo martes 13, el embajador de Chile en Argentina, Adolfo Zaldívar, llegará a la oficina de Moreno, para tratar un tema que preocupa al empresariado chileno, según informa el diario La tercera.
Será el primer encuentro entre ambas autoridades desde que comenzaron a regir nuevas restricciones al comercio en Argentina, en febrero, y se realizará dos días antes de la visita oficial de la Presidenta Cristina Fernández a Chile, quien se reunirá con el Presidente Piñera entre el 15 y el 16 de este mes, en una cita en la que probablemente abordarán el tema, según fuentes diplomáticas.
La idea, agregan funcionarios de Cancillería, es que en la cita Zaldívar-Moreno se avance en establecer reglas claras que se traduzcan en una estandarización de los procesos de control de las importaciones, para evitar arbitrariedades a la hora de aplicar las normas restrictivas. Es decir, que ya no se opere caso a caso, como había ocurrido hasta ahora. Adicionalmente, se espera que Zaldívar manifieste la preocupación del empresariado local.












