El freezer acecha a Mendiguren
Tanto Cristinismo de parte de José Ignacio de Mendiguren... y le llegó Guillermo Moreno, y el frío de la actividad económica. Las proyecciones son muy negativas y la Unión Industrial Argentina debería considerarlo con alguna profundidad. Aquí un análisis de Economía & Regiones.
06 de marzo de 2012 - 11:27
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Economía & Regiones). El modelo de tipo de cambio real depreciado (dólar caro) surgido luego de la salida de la Convertibilidad, dotó de protección a la industria manufacturera sustituidora de importaciones, estimulando su producción y generando puestos de trabajo en el sector.
De acuerdo a estimaciones oficiales, la importancia relativa del sector industrial en el producto nacional asciende a 19%, ubicándose en la relación más alta de la región por encima de Brasil y México, y superior a la de países como Estados Unidos (13%), Francia (12%) y España (11%).
Sin embargo, está por debajo de las naciones asiáticas como China (34%); Indonesia (28%), Singapur y Vietnam (21%), que son los países en los cuales el peso relativo del sector industrial en el PBI alcanza las tasas más elevadas del mundo.
La industria tiene impacto directo e indirecto sobre el producto, ya que demanda servicios y bienes primarios como insumos, estimulando la actividad económica en sectores como la agricultura, la pesca, la ganadería, el comercio, los servicios
financieros y el transporte.
De hecho, si a la industria le va bien, a toda la economía le va bien. El coeficiente de correlación entre ambos crecimientos asciende a 0.96214, lo cual demuestra que ambos crecimientos se mueven “casi perfectamente juntos”.
Entre enero 2005 y noviembre 2011, la industria creció un 37% y el PBI un 43%.
El dinamismo del sector manufacturero es un poco más volátil que el crecimiento del nivel de actividad global de la economía.
Es decir, en los momentos de mayor crecimiento económico la industria suele crecer generalmente por encima del producto, pero en los períodos recesivos o de menor crecimiento, el sector manufacturero lo siente más que todo la economía y su expansión es menor.
Así, en el boom de fines de 2007 y primera mitad de 2008 el sector industria se expandió a un ritmo mayor que el nivel de actividad global.
Luego, en la segunda mitad de 2008 y primer semestre de 2009, la actividad manufacturera cayó más que el producto. Más tarde, en el rebote de segunda mitad de 2009 y comienzos de 2010, el dinamismo industrial volvió a superar a la expansión del producto.
En este marco es importante prestarle atención al hecho que hace más de seis meses que el sector industrial crece a un ritmo más moderado que el producto, lo cual nos pos podría estar anticipándonos un potencial (y futuro) enfriamiento del nivel de actividad de nuestra economía.
Puntualmente, de acuerdo con los datos del IPI de Fiel (+3.0%)6 y del IASE de E&R (+5.6%) en los últimos seis meses y la tasa de crecimiento promedio de la industria habría sido casi la mitad que la que registrada por el producto.
Los datos oficiales también confirman el enfriamiento del nivel de actividad en la industria manufacturera y por ende, a través de ellos, también se podría anticipar un potencial y probable enfriamiento del nivel de actividad global.
De acuerdo con los últimos datos del INdEC, en enero 2012 el sector industrial creció a una tasa interanual de +2.1% con respecto a enero del año pasado y se contrajo -1.5% con respecto al mes anterior (diciembre 2011).
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Además, según los datos oficiales, hace 14 meses (desde noviembre 2010) que la tasa de crecimiento de la industria muestra una clara tendencia de desaceleración, pasando de crecer de 12.8% (nov.’ 10) y 10.3% (ene.’ 11) al 2.1% (ene.’12) interanual.
Sin embargo, analizando los números más en detalle, se observa que la desaceleración se intensificó durante los últimos dos meses cuando su crecimiento interanual cayó a la mitad en relación a los dos meses precedentes.
Puntualmente, en enero y diciembre la industria creció a un ritmo de 2.1% interanual, mientras que en noviembre y en octubre del año pasado se había expandido al 4.0% y 4.1%; respectivamente.
De acuerdo con nuestro análisis, el comportamiento de la industria automotriz es muy relevante a la hora de explicar la dinámica de todo el sector productor. Se podría decir que el sector automotriz es a la industria lo que la soja es a nuestra macroeconomía.
Es decir, si al sector automotriz le va bien, a la producción industrial global también le va bien.
En efecto, el coeficiente de correlación entre la producción industrial automotriz y la producción industrial global ascendió a 0.953 en el período 2003 / 2012.
De esta manera, la desaceleración de la tasa del crecimiento del sector productor de manufacturas se explicaría en gran medida por el menor nivel de actividad del sector automotriz.
Es relevante hacer un análisis más exhaustivo del comportamiento de la industria automotriz y su impacto en el total del sector productor de manufacturas. La producción del sector automotriz tiene estacionalidad y es normal que en los meses de diciembre y enero se fabriquen menos vehículos que los que se estaban fabricando en los meses de septiembre, octubre y noviembre inmediatamente precedentes.
Este fenómeno responde al hecho que hay un cambio de modelo al pasar de un año calendario a otro. Claramente, en el gráfico 3 se observa que este fenómeno tuvo lugar siempre durante los últimos diez años.
En este marco, hay que destacar que por primera vez desde los tiempos de la recesión producida por la crisis internacional 2008 / 2009 que la producción de la industria automotriz no registraba dos meses consecutivos de caída interanual.
En diciembre’11 y enero’12 la producción industrial automotriz cayó -20.8% y -9.6%, respectivamente.
En enero’ 06 hubo una caída interanual, pero fue un fenómeno aislado. Luego, en febrero’ 06 la producción saltó y a lo largo de 2006 y 2007 las variaciones interanuales promediaron 29%.
Con los efectos de la crisis 2008 / 2009 la industria automotriz registró 11 variaciones interanuales negativas. Las variaciones interanuales de la producción automotriz se vienen desacelerando significativa y sostenidamente hace más de un año.
En 2012 la industria automotriz seguiría creciendo pero mucho menos que en los últimos años, dado el menor dinamismo económico que proyectamos para Brasil en 2012.
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La producción de la industria automotriz argentina se mueve de la mano de las exportaciones a Brasil. La producción nacional de automotores crece más (menos) cuanto más (menos) se exporte a Brasil. Es decir, a las terminales y a los autopartistas nacionales les va mejor cuanto mejor le vaya a Brasil.
De hecho, el coeficiente de correlación entre la producción nacional de vehículos y sus exportaciones a Brasil es de
0.965.
Las exportaciones de vehículos a Brasil no sólo tienen una gran importancia relativa para el sector automotriz, sino que indirectamente también lo tienen para toda la industria manufacturera y para la macroeconomía argentina en general, convirtiéndose en un muy relevante mecanismo de transmisión para todo el nivel de actividad de nuestra economía.
La importancia relativa de las exportaciones de vehículos en relación a las exportaciones totales a Brasil aumentó 26 puntos porcentuales en los últimos 9 años, pasando de 31% (2003) a 57% (2011).
En E&R pensamos que el menor crecimiento de Brasil impactaría sobre dinamismo del crecimiento de la industria automotriz en particular y de todo el sector manufacturero en general, afectando negativamente la tasa de crecimiento de la economía argentina, que sería más modesta que el año pasado.












