El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán tuvieron que acelerar el proceso de negociación con el FMI ante la crisis cambiaria que comenzó a desatarse en la City Porteña. El dólar volvió a ser tema de debate de la mesa de los argentinos por el fuerte impacto inflacionario y la erosión del poder adquisitivo que genera.
POSELECCIONES
Dólar a $200: La Rosada y el BCRA no logran despejar rumores
El dólar se convirtió otra vez en el tema de debate de la mesa de los argentinos que están preocupados por el impacto que tiene en la inflación.
Pandemia, elecciones y menor ingresos de divisas en el segundo semestre generan un combo que ya dispara rumores preocupantes.
Se sabe que la Casa Rosada avanza en el congelamiento de precios sensibles para la economía pero a la vez intenta inyectar pesos en la calle, generando graves distorsiones en una macroeconomía que realmente está en una situación muy delicada.
El economista de la consultora Eco GO, Sebastián Menescardi, señaló al portal iProfesional que "el precio del blue probablemente tenga una tendencia ascendente, dada la usual dolarización previa a los períodos electorales y el contexto inflacionario, situación que, además, se ve exacerbada estos días por la mayor demanda minorista que busca resguardar el aguinaldo y mayores ingresos disponibles".
El economista Carlos Melconian se la jugó días atrás: "Hacia fin de año, la brecha cambiaria se expresará en un dólar real de entre $190 y $200, aunque el Gobierno busca cumplir con el tipo de cambio oficial del presupuesto de $102".
El analista económico, financiero y de negocios, Salvador Di Stéfano, agregó que la brecha cambiaria podría llegar al 120%: "Esto significa que veremos un blue a un precio de entre $200 y $240 porque el dólar va a ser un refugio para muchos argentinos de cara a fin de año", alertó.
El analista financiero, Christian Buteler, dijo que al hablar de $200 a $220 a fin de año "estamos hablando de un 17% de suba, mientras que la inflación va a rondar el 25%, por lo que va a ser superior a ese porcentaje".
Acuerdo con FMI
A través de una nota firmada por el periodista Juan Strasnoy Peyre, profundizó:
La comitiva del Ministerio de Economía encabezada por Martín Guzmán volvió de su visita a Venecia en el marco de la cumbre ministerial del G20 con la expectativa de que se concreten los planteos que llevó a las negociaciones con los países miembros de ese grupo y con el Fondo Monetario Internacional, que permitirían sellar un acuerdo con el organismo con menores tasas de interés y la posibilidad a futuro de extender los plazos de repago. La principal novedad, a la que apuesta hoy el Palacio de Hacienda, es la creación de un Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad a partir de una parte de los DEG que distribuirá el FMI, que podría servir para acercar posiciones entre los distintos sectores del oficialismo. Sin embargo, continúa el hermetismo sobre el contenido del programa en discusión.
Fuentes de Economía realizaron un balance “muy positivo” de las reuniones concertadas en Italia. “Se pudo avanzar en cada uno de los puntos que buscábamos”, afirmaron. En particular, destacaron el resultado de las conversaciones bilaterales con ministros de distintos países, entre los que sobresalió el primer cara a cara con Janet Yellen (la secretaria del Tesoro de Estados Unidos), y el comunicado final del encuentro del G20, que incluyó alguno de los planteos que el Gobierno considera claves para la negociación con el FMI.
Tras el puente de tiempo acordado con el Club de París, el deadline para cerrar con el Fondo Monetario pasó a ser el 31 de marzo, antes de que comiencen los vencimientos de capital más abultados (solo en 2022 ascienden a u$s19.000 millones). “Hay que acordar antes de que la carga de pagos sea tal que no se pueda afrontar para evitar que haya un shock desestabilizante para la economía”, afirman en el Palacio de Hacienda. Es por eso que el programa hoy en negociación es el EFF.
Pero, Guzmán llevó a Venecia el pedido de que el programa EFF que hoy negocia con el FMI incorpore una cláusula que diga que, si se crea otra línea de crédito en mejores condiciones (como la que habilitaría el Fondo de Resiliencia), Argentina se pueda mover al menos en parte hacia ella. Fuentes de Economía señalaron que hubo avances respecto de esa cláusula: “Lo vemos bien encaminado. Es posible”.
Solución doméstica
El economista Salvador di Stéfano publicó ayer (14/07) en el mismo medio planteando una interesante solución para sumar soluciones en el mercado doméstico, además de la imperiosa necesidad de que la Rosada llegue a un acuerdo cuanto antes con los organismos multilaterales de crédito.
La nota se tituló: "La llave para que Argentina obtenga una masa crítica de dólares en el exterior".
Allí, Di Stéfano planteó que "se notan movimientos espasmódicos en los bonos que hacen presumir un avance en las negociaciones. El bono AL30, en su primer día de cotización, en septiembre de 2020, lo hizo a US$51,87, a fin de año US$40,94, en estos días cerró en US$34,75 luego de alcanzar un mínimo en US$33,72. El AL30 perdió el 33% desde que salió al mercado, decir que fue una tragedia es poco, pero en los últimos días subió un dólar.
Este bono tiene una tasa de retorno del 21,5% anual, lo invertido lo recuperás en apenas 5 años, con semejante atractivo nadie hace cola para adquirir este bono. El título no cuenta con cupones de pago de renta atractivos a corto plazo, y el cupón de amortización opera a partir del 9 de julio de 2024. Mucho tiempo para una inversión que da un flujo de intereses muy bajos, con cupones del 0,25% en los próximos dos años, casi una miseria.
¿Cuál sería el atractivo por el cual los bonos comenzarían a subir?
No cabe duda que el mayor atractivo pasaría por un acuerdo con el FMI y el Club de París, Argentina despejaría vencimientos de deuda y haría más creíble la posibilidad de pago de sus deudas privadas. A todo esto, habría que sumarle que el país pueda conseguir una masa crítica de dólares en el exterior para financiar en forma genuina su déficit fiscal, no proceder a emisión monetaria para comenzar a limpiar de pasivos el Banco Central y, de esta forma, se atemperarían la suba de los precios y el tipo de cambio".
Y cerró: "Con crédito, es un escenario más estable. Sin crédito, la inflación nos hará viajar a niveles del 50% anual, con un dólar oficial que, tarde o temprano, deberá copiar la suba de la inflación y dólares alternativos a la suba como un barrilete. La clave pasa por la negociación de Martín Guzmán con el FMI, en sus manos está el resultado electoral".












