TENIS

Del Potro 'remontó' el resultado y dejó sin final a Novak Djokovic

En un partido vibrante y de altísimo nivel, el argentino Juan Martín del Potro venció por 4-6, 6-4 y 6-4 al serbio Novak Djokovic y se metió en la final del Masters 1000 de Indian Wells, donde en primer turno se había instalado el español Rafael Nadal.

 

El tandilense, que terminó con el invicto 2013 del N°1 del mundo, irá por su 15° título y el primero en este tipo de torneos. Del Potro debió batallar por casi tres horas para avanzar al choque decisivo.
 
Aún con el dolor en su muñeca izquierda a cuestas, apeló con criterio a su combo de saque y derecha para contrarrestar el completo repertorio del europeo y, cuando se propuso ser más agresivo, encontró cómo complicarlo.
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El primer parcial, en efecto, mantuvo una paridad extrema hasta el octavo game, período en el cual ambos ganaron con suma facilidad sus juegos de servicio. Con el tanteador 4-3 a su favor, Djokovic presionó a Del Potro y forzó cuatro puntos de quiebre, aunque el argentino pudo salvarlos y luego dos devoluciones a la red del N°1 mantuvieron el marcador igualado.
 
No obstante, el serbio volvería a la carga tras mantener con solvencia su propio saque y, ya en 5-4, dispondría de tres chances para ganar el set. La última, la séptima oportunidad de quiebre necesaria, sería la definitiva, y una derecha larga de Del Potro, tras una loable defensa de Nole, cerraría el parcial.
 
En la segunda manga se invertiría el patrón: esta vez el arranque del set estuvo dominado por los quiebres y recién en el cuarto game uno de los dos pudo mantener su servicio: fue Del Potro el que lo hizo, y con mucho trabajo, para quedar 3-1.
 
Con ese empujón, y lastimando mucho más con su drive que en el primer parcial, el tandilense volvió a quebrar en 4-2 y, si bien perdió de inmediato uno de esos breaks, no le tembló el pulso al sacar 5-4 para mandar el partido a un tercer episodio.
 
En el último parcial, apareció la mejor versión de ambos. Djokovic golpeó de arranque, quebró en el segundo game y, en un abrir y cerrar de ojos, tomó ventaja de 3-0. Parecía decisiva, pero Del Potro reaccionó a pura derecha (encontró recompensa cada vez que se invirtió) y recuperó el break. En 3-3, comenzó otro partido.
 
Con visibles signos de cansancio y soportando rallies de 25 golpes, el argentino y el serbio entregaron puntos de alto vuelo, despertando una ovación tras otra del público californiano. En lo concreto, de todas maneras, se observaba una tendencia: Del Potro cerraba sus juegos de saque en cero; Djokovic lo hacía con mucho trabajo.
 
En 4-4, entonces, el argentino lo fue a buscar y tuvo premio: en la segunda oportunidad, y ante un Djokovic exhausto, quebró. De aquel 0-3 a sacar para partido. 30-0, 30-30, 40-30. Match point. Y ace. Placa final, saludo en la red y ovación para Del Potro, ganador de un partido memorable y que ahora irá en busca de su primer M1000 tras caer en la final de Montreal 2009.
 
Del otro lado estará Nadal, con quien mantiene un récord de 3-7 y a quien no vence desde el US Open 2009. A su vez, el historial ante Djokovic quedó ahora con tres triunfos para el argentino y ocho para el serbio, que se había impuesto en los últimos cuatro duelos; el más reciente, hace solo dos semanas, en Dubai.
 
La final entre Del Potro y Nadal tendrá, además, otro premio en juego: si gana el tandilense, desplazará a Berdych del sexto lugar del ranking mundial; si el español levanta el trofeo, entonces volverá a ocupar un lugar en el Top 4, retrasando a su compatriota David Ferrer al quinto escalón.