Formación de juveniles: Un debate deportivo nacional
La imposición de los campeones de México'86 para pagar antiguas promesas resultó un impulso afiebrado. El efecto 'nostalgia' nos causó mucho daño en los años posteriores. Las divisiones promocionales necesitan artesanos, formadores que sientan la tarea como el máximo objetivo de sus carreras, no como una escalera hacia alguna postulación, afirma La Nación y suscribimos. Juan Sebastián Verón aseguró que el fútbol argentino "está fuera del sistema" por el atraso formativo que se evidenció con la reciente eliminación en la primera ronda del Sudamericano sub 20 de Mendoza y San Juan.
18 de enero de 2013 - 07:48
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Es natural que la preocupación del momento a nivel deportivo es lo que está sucediendo con los juveniles del Fútbol argentino. No es natural que después de 6 años el nivel de nuestros representativos esté a la altura de lo peor del continente, cuando no hace mucho tiempo estuvimos entre los mejores. Los juveniles eran nuestro orgullo por sobre los mayores hasta que estos dicidieron ponerse el buzo de DT.
Y como en Argentina basta sólo con haber sido un jugador reconocido para tener la venia para dirigir y formar futbolistas, así nos va. Para enseñar y ser docente se tuvo que haber ido al colegio. El jugador de Fútbol de antaño no se formó, no se educó. Sólo jugó bien al Fútbol y nada más. Y con esto no basta para ser un DT integral y más con chicos que están dando los primeros pasos.
El fracaso de estos últimos años es contundente y la decadencia en formación de equipos ha sido estrepitosa. Nadie lo discute y es el debate nacional de estos momentos en materia deportiva. Casi todos coincidimos con lo mismo.
Es bueno y suscribimos lo que publica hoy La Nación en su sección deportiva cuando afirma que se debe terminar con los 'amiguimos'. El predio de Ezeiza debe terminar de ser un club de amigos.
La imposición de los campeones de México para pagar antiguas promesas resultó un impulso afiebrado. Las divisiones promocionales necesitan artesanos, formadores que sientan la tarea como el máximo objetivo de sus carreras, no como una escalera hacia alguna postulación.
Porque con los chicos no se trata de dirigir, sino de enseñar, educar. Desde hace años, nadie está a la altura del rastrillaje y el conocimiento que exige el cargo. Porque, además, hay que saber apartarse de los flashes.
En Mendoza se acaba de agigantar la debacle. Ocurrió de nuevo (ya en 2009, aquella Sub 20 no se había clasificado para su Mundial), una reincidencia inadmisible. El dolor por las frustraciones no sería tan cruel si en realidad no estuviese evidenciando el deterioro estructural.
Se atropelló el sentido común cuando en 2007 la AFA decapitó los ciclos de Pekerman-Tocalli. Grondona padre decretó una refundación inútil. Se borraron años de admirable gestión para inaugurar una regresión que tuvo una única virtud: se las ingenió para ser cada vez más profunda.
Este cachetazo aparece puntual para exponer que el desmoronamiento es absoluto. En varias oportunidades se alertó del inmenso retroceso, pero por estas horas ya todo se escapó de límites tolerables. De aquel reinado al hundimiento. No pueden disimular más nada los que orquestaron este descalabro.
Ayer, un protagonista que sabe lo que dice como Juan Sebastián Verón se sumó a las críticas del lado de los protagonistas.
Sin individualizar responsables, el ex capitán de Estudiantes de La Plata advirtió como nocivo el "amiguismo" para la organización del fútbol y llamó a "marcar una diferencia con el trabajo" para no caer en la "confusión".
Además, pidió que se "capacite a los entrenadores y preparadores físicos" como parte de un plan integral, tal como sucede en "Italia, España, Inglaterra o Alemania, que tienen un fútbol muy competitivo".
"No basta con el talento para el biotipo y estilo de jugador que se necesita hoy. El apoyo y la formación tienen que ser una constante. Eso de jugar a diez tipos porque juegan bien, no existe más", analizó.
En ese sentido, la Brujita, de 37 años, señaló que Argentina "está parada en el mismo lugar desde hace mucho tiempo, mientras la realidad marca que el fútbol general camina hacia adelante".
"Dejamos pasar por alto estas situaciones y hoy cuando recibís un cachetazo como éste te preguntas: ¿que está pasando?", interpeló en diálogo con el programa "Rock & Closs".
"La reflexión tiene que ser mucho más amplia. Quedamos fuera del sistema", lamentó.











