FÚTBOL

La culpa es de los Grondona, Bilardo y los directivos obsecuentes

Humberto Grondona es el hijo de Julio Grondona, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, y por ese único atributo él es el subdirector de selecciones nacionales (?). En medio de fuertes críticas a su desempeño, sus allegados han lanzado la culpa hacia la llamada "Generación del '86", que Carlos Salvador Bilardo puso al frente de las selecciones argentinas. Sin duda que la mayoría de los convocados de la "Generación del '86" carecían de la idoneidad necesaria para ese cargo, pero tampoco la tiene 'Humbertito'. En verdad, quedó expuesta la suma de 'amiguismo' y arbitrariedad en la conducción de la AFA, donde la meritocracia es un concepto de muy difícil digestión. Grondona Jr. ahora puso en duda la continuidad del DT del Sub 20, Marcelo Trobbiani, una obviedad en caso de que el equipo sea eliminado del Sudamericano que se juega en Mendoza y así él encendió la polémica. Argentina está a punto de consumar el papelón más grande de la historia de juveniles y es hora de poner en blanco sobre negro a los responsables de estos últimos fracasos que denotan falta de capacidad y meritocracia. Se espera que Grondona Jr. también renuncie si fracasa en lo que ha denominado su gran objetivo: traer la Copa del Sub-17, "Que es es el único trofeo que le falta al presidente de AFA" (su papá).

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) 5 años pasaron de la última consagración mundial en Canadá 2007 (jugó Lionel Messi) de la mano de Hugo Tocalli (ayudante de Pekerman en su recordado ciclo) y 4 del último título importante cuando en Beijing 2008 el seleccionado que en ese momento dirigía Sergio Batista ganó la medalla dorada por segunda vez en la historia, de la mano de un equipo formidable que hizo mucha diferencia con el resto. Basta con recordar que ese campeón olímpico fue conformado por Messi, Agüero, Di María, Riquelme y otros más. Mucha ventaja sobre el resto. 
 
Pero todo lo que vino después, fue fracaso rotundo. Poco quedó de aquellos equipos soñados de los equipos juveniles de Argentina con José Néstor Pekerman como cabeza principal que supieron disimular la sequía de triunfos de la selección Mayor a fuerza de juego y títulos: decisiones políticas equivocadas y gente con demostrada incapacidad tienen hoy, y desde hace varios años ya, el mando de los equipos menores, cada vez más habituados al fracaso.
 
Los grandes responsables son el presidente de la AFA, Julio Grondona, y los dirigentes obsecuentes del Comité Ejecutivo que lo único que hacen es decir “Sí, Don Julio”. Completan el póquer su hijo Humbertito, un becado, y Carlos Salvador Bilardo, alguien que se quedó a vivir en el 86 y del que todavía no se sabe qué hace en la estructura de los seleccionados nacionales. Basta con sólo escuchar un rato su programa radial en la Red para saber el estado emocional del mencionado. 
 
Esta famosa 'generación dorada' del 86 que nos quisieron vender desde los medios fue la 'degeneración deformadora' que siguió a la salida de Néstor Pekerman. Pekerman fue el último entrenador que se eligió según el proyecto que presentó. Después de José, los entrenadores que han pasado por las juveniles han  sido seleccionados a dedo o por amiguismos.
 
¿Cuál fue el mérito de Humbertito para llegar a ser el coordinador de las selecciones juveniles? Ser el hijo de. Ningún otro.
 
Argentina quedó afuera del Mundial sub 20 del 2009, bajo la conducción de Sergio Batista y en el 2011, con Walter Perazzo en el banco, no clasificó a los Juegos Olímpicos de Londres, donde defendía el oro conseguido en Atenas 04 y Beijing 08, y quedó eliminado en cuartos de final del Mundial.
 
Hasta acá, algunos datos estadísticos. Pero lo más preocupante pasa por otro lado. Hace años que no hay una idea definida en la AFA sobre las juveniles.
 
Llegan técnicos sin tener el más mínimo mérito. No hay planificación, ni idea de juego. Se pierde el sentimiento de pertenencia y se regala prestigio.
 
Y ya que hablamos de esta gente, el subdirector de selecciones nacionales, Humberto Grondona, puso en duda la continuidad del DT del sub 20, Marcelo Trobbiani, en caso de que el equipo sea eliminado del Sudamericano que se desarrolla en Mendoza y San Juan. 
 
"Ellos (por el cuerpo técnico) tendrán que hacer una evaluación y dependerá de los directivos, ya que son los que tienen que decidir", expresó Grondona en TyC Sports ante la consulta sobre el futuro de Trobbiani tras una posible eliminación del certamen. 
 
El directivo respaldó al cuerpo técnico y a los futbolistas que integran el equipo ya que vivió "de cerca" la preparación y está convencido del "material" que hay más allá del rendimiento y el último puesto en el grupo A. 
 
Sin embargo, no quiso profundizar sobre lo que pasará luego del Sudamericano y le trasladó la responsabilidad a los dirigentes de los clubes para tomar la decisión de mantener o no al cuerpo técnico. 
 
A su vez, el ex DT de Talleres de Córdoba confesó que trató de evitar hablar con su padre, presidente de la AFA, ya que estaba seguro que le iba a echar la culpa a él. No obstante, reveló que "Don Julio" lo alentó "como pocas veces lo hace".