CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Un día domingo que prometía ser tan normal como cualquier otro para la pareja Sebastián Eskenazi-Analía Franchín, no resultó así.
Según publica el portal de noticias
PrimiciasYa, la sugestiva notera fue abordada por un "desquiciado que le dijo groserías" mientras miraba ropa en el local Etiqueta Negra del tranquilo Shopping 'Las Palmas del Pilar'.
El hombre dijo ser un secretario de la ex diputada Elisa Carrió, sin embargo hasta el momento esa infomación no pudo ser confirmada.
Franchín relató al sitio de Jorge Rial, ex empleador de la pulposa notera: "Estábamos con mi novio en un shopping de Pilar, justo entramos al local de Etiqueta Negra, yo me fui a mirar ropa por un lado y él por otro. De repente veo a una persona que me sonríe, era un hombre, no muy grande, joven. Yo pensé que lo conocía del medio, por la forma que me miraba".
Y agregó: "A los minutos siento que lo tengo atrás mío, apoyándome, y comienza a decirme una cantidad de groserías que no quiero reproducir, pero no te imaginas. Entonces lo empujo y le empiezo a decir de todo. En ese momento viene mi novio, que no entendía nada y me defiende. Te juro que no entendíamos nada".
"Cuando lo sacamos de encima comienza a gritar que él era secretario de Lilita Carrió, que yo no sabía con quién me estaba metiendo. Yo le dije que no me importaba quién era", agregó.
"Yo no sé si trabaja con Lilita, la verdad que si realmente lo hace la está haciendo quedar muy mal", añadió Franchín.
En tanto, el terrible episodio finalizó con la huida del joven. "Lo sacamos a patadas del local, lo guardias ya se habían dado cuenta de todo. Después desapareció, nadie lo vio más. La verdad que fue un momento horrible para un paseo de domingo".
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Analía Franchín, envuelta en un escándalo
Cultora de un perfil alto, la sugestiva Analía Franchín, pareja del empresario Sebastián Eskenazi, contó al portal de noticias PrimiciasYa -propiedad de su ex empleador Jorge Rial- que un desconocido, que se identificó como 'un colaborador de Elisa Carrió', la abordó en un tranquilo Shopping de Pilar y le dijo groserías. El breve episodio -que podría haber terminado sólo en una anécdota- terminó a los golpes y con prensa nacional.










