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El gobierno estudia bancarizar el pago a piqueteros después de las críticas de la Iglesia

El gobierno estudia como una medida a largo plazo la posibilidad de pagar los $150 mensuales a Jefes y Jefas de Hogar a través de tarjetas magnéticas, para transparentar la adjudicación de los planes sociales. La medida surgió después que los principales representantes de la Iglesia Católica criticaron la utilización política de los planes.

El gobierno lanzó una propuesta que podría concretarse a largo plazo para terminar con las maniobras en la adjudicación de los planes sociales y transparentar la entrega de los $150 a las personas que no tienen trabajo. Aunque se advierte la complejidad que la creación de una tarjeta magnética para el cobro podría traer a los desempleados. La medida surgió después que la Iglesia criticó la utilización política de los planes y el poco control estatal. Monseñor Jorge Casaretto, de Cáritas, aseguró que los planes Jefas y Jefes de Hogar, sin contraprestación laboral, fomentan la vagancia, mientras que el intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, avaló la idea de pagarlos con el sistema de tarjetas. Balestrini se enfrentó con el gobierno porque asegura que algunos ministros le sacaron planes a los beneficiarios de su partido, aunque el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, le pidió al intendente que de los nombres de los integrantes del gobierno responsables de esa decisión. "La idea de la tarjeta me parece brillante porque evita que se cometan irregularidades", dijo el intendente, y agregó "lo ideal es que se entreguen tarjetas que permitan retirar el efectivo y hacer compras en cualquier comercio". En Neuquen, la propuesta había sido establecida por Jorge Sobisch aunque creo varios conflictos porque la tarjeta sólo sería habilitada para compra de alimentos. Durante las celebraciones navideñas, Eduardo Mirás y Jorge Bergoglio, obispos de diferentes diócesis, apuntaron contra la "utilización política" de los planes sociales. El obispo de San Isidro y presidente de Cáritas Argentina, monseñor Jorge Casaretto, denunció también que "en algunos municipios los consejos consultivos están absolutamente digitados por los intendentes", por lo que sostuvo que "hay que fortalecer el control con las organizaciones no gubernamentales". "Todavía hay una utilización política, por supuesto que sí. El cambio cultural no se puede hacer de un día para otro. Evidentemente en muchas provincias, en muchos lugares, hay muchas resistencias al cambio en los controles", expresó Casaretto. En una entrevista con Clarín, Casaretto reiteró que la Iglesia no está conforme con el modo en que se están implementando los planes de Jefas y Jefes desocupados y cree que —pasado el peor momento de la crisis— es tiempo de hacerle las correcciones. A casi dos años de que los obispos alentaran su creación para descomprimir la situación social, el presidente de Cáritas, denunció que "en muchos lugares se está haciendo un manejo político" de esa ayuda, aunque aclaró que Cáritas "no quiere, no puede, ni debe" hacerse cargo de la implementación de los planes. El lunes pasado, en una entrevista con Marcelo Longobardi, en Fuego Cruzado, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, había mencionado la necesidad de que los planes sean controlados por alguna entidad de esas características tal como fue la Mesa del Diálogo. Por otro lado, Casaretto manifestó que la Iglesia está ayudando mediante los consejos consultivos a nivel nacional, provincial y municipal, que integran representantes del Estado y de las organizaciones sociales. Buscamos una mayor transparencia en el manejo de los planes, el cumplimiento de la contraprestación para transformar una cultura de la dádiva en una del trabajo y la realización de un padrón único de beneficiarios para asegurar que alguien no reciba más de un plan o ninguno, manifestó a Clarín. El titular de Cáritas se refirió a los piquetero y dijo que el fenómeno de la exclusión no tenía representación en la sociedad. Y, de algún modo, el fenómeno piquetero expresa una cierta representación de la gente excluida.