Noche de festejos en el Plaza Hotel: fiesta de bodas Miranda-García, o sea el casamiento de Álvaro García, uno de los hijos de Roberto García, director periodístico del diario 'Ámbito Financiero', con Catalina, su novia de toda la vida. Luego de la ceremonia en la Basílica del Santísimo Sacramento, ocurrió la fiesta en el hotel que en los '90 pasó a la cadena Marriott. La lista de invitados superó las 300 personas, de la A, de Abadi, Patricio (todos los Abadi se ubicaron en la mesa 9); a la Z de Zuleta, Ignacio, y su siempre cálida señora Vergara, quienes hasta bailaron el vals. No fue fácil armar las mesas de invitados. ¿Qué privilegiar a la hora de buscar que los agasajados pudieran participar del festejo? Bueno... la mesa 8, por ejemplo, estaba 'cantada' desde antes que arrancara el salmón ahumado de la 'entrada': Carlos Corach, recién llegado de sus clases en Oxford; Andrés Cisneros; Eduardo Menem; Adalberto Rodríguez Giavarini; (todos con sus esposas); y Bernardo Neustadt, quien llegó avanzado el festejo, porque llegaba de otro agasajo. Más complicado fue sentar a Luis Barrionuevo y Graciela Camaño, junto a Miguel Ángel Broda y señora, en la 34, porque ahí también se ubicó a Fernando Marín y Sra., y a Carlos Oliva Funes y Sra. Los García son fanáticos de Racing Club (en un video varios jugadores del equipo titular, incluyendo al 'Cholo' Simeone y 'el Mago' Capria, le desearon felicidades a Álvaro), y eso hacía que Marín, presidente de Racing, fuese local. Barrionuevo, presidente de Chacarita Juniors pero simpatizante de Independiente, el rival de Racing, prefirio hablar de Catamarca, donde prometió que no cesará su ofensiva contra la minera de Bajo La Alumbrera. Broda no puede hablar mucho de fútbol porque su Atlanta querido sigue sin recuperar su gloria perdida. Pero pudo explicarle su proyección íntima de la inflación de los próximos meses al exportador de carnes Oliva Funes. También Carlos Melconián hizo sus proyecciones a Ezequiel Carballo, el vicepresidente de Macro Bansud; a un adelgazado Hugo Anzorreguy y a Jorge Mazzaglia, y señoras, en la 36, pero quien lo escuchó con más atención fue Aldo Álvarez, volcado al asesoramiento. Pero nadie tuvo tanto trabajo como José Luis Espert, en la 48, acechado por Fabián Doman + Evelyn, Guillermo Cherasnhy y Santiago Lozano (muy preocupado con la pérdida de rentabilidad del agro; él es un fuerte productor de arándano). Espert parecía el arquero Gustavo Campagnuolo, bajo el fuego de Independiente, días atrás. Donde faltó un economista -todo no se puede, al fin de cuentas... - fue en la mesa 6, donde se sentó a varios hombres de negocios: Germán Neuss, Alberto Pierri (feliz porque su Telecentro ya está ingresando al barrio de Villa Urquiza), Héctor Méndez, el presidente de la Unión Industrial Argentina; y Arnaldo Musich, presidente honoraro de FIEL y un hombre histórico de Techint. Junto a ellos, Daniel Scioli y Sra. Pierri no habló de política, pero no hacía falta: bastaba con verle la cara a Antonio Arcuri, en la mesa 26, quien insistió conque son buenos los números que logra el 'duhaldismo' en los simulacros electorales en diferentes lugares de la Provincia de Buenos Aires. Prometió otro para hoy. Junto a Arcuri, Raúl Kraiselburd departió largo con el abogado Marcelo Bassani en la 26, hasta que éste recordó que tiene una beba que cumplia 21 meses y con su mujer debían partir velozmente a hacerle la posta a los abuelos. Esto provocó varias bromas en el siempre divertido Fernando Mancini, quien siempre compite en su 'look' pelilargo con Alberto Piotti, ya casi un 'hippie' según pudo apreciarse en la mesa 2, donde le daba consejos el cirujano plástico Luis Ripetta, matizados con opiniones de Julio Ramos, el editor de 'Ámbito'. En la mesa 44, por suerte llegó Guillermo Stanley, el hombre de los alfajores Havanna, a reemplazar al ausente abogado Marcelo Open. También en la 44 estaban el diputado nacional Hugo Franco y Sra. (a él, le preguntaron -sin que lo explicara- cómo había conseguido que Adolfo Rodríguez Saá, su referente político, alquilara su nuevo bunker electoral a apenas 1 cuadra de las oficinas de Franco, en la calle Venezuela); Marcos Gastaldi y su mujer, Marcela Tinayre; y Jorge Rodríguez. En esa mesa también se ubicó Jorge Asis (quien partió veloz porque también estaba invitado al agasajo por los 30 años del casamiento del matrimonio Gutiérrez Zaldívar. Problemas de agenda ni siquiera permtieron sentarse a Daniel Reimundes y Sra., quienes partieron luego del cóctel inicial). La mesa 12 estuvo en boca de todos, pero por una circunstancia especial. En la 12 estaba la gente de América 2: Carlos Ávila, Luis Nofal, José Luis Manzano y Gerardo Sofovich. Daniel Scioli y su esposa Karina, llegaron hasta la 12, cuando la música ya había subido de volumen, esperando la bendita mesa de postres que Roberto García le había prometido a Juan Bautista Yofre -delicias que se hacían rogar en llegar y para aliviar la espera Carolina Martins, la mujer del 'Tata' lo sacó a danzar melodías de los '70-, . Es conocido que la Casa Rosada y los de América 2 se llevan entre negro y muy negro. No obstante ello, fue muy largo el diálogo de Manzano y Scioli. Pero a no hacerse ilusiones sobre cuestiones de Estado, porque con ellos terciaban Karina Rabollini, la mujer de Scioli y la señora de Manzano. Se lo perdió Raúl Moneta, quien estaba previsto para la 12. El festejo fue largo. No faltaron las noticias (Marcelo Bragagnolo, en la 20, no paró de deslizar los 'chimentos' de la City, por ejemplo; Luis Betnazza en la 14 aportó lo suyo; Enrique Blasco Garma y Chrystian Colombo, en la 38, otro tanto). En cambio Gabriel Cavallo en la 10 prefirió disfrutar la música, al lado de Oscar Ciruzzi. En la 46, Jorge Pereyra de Olazábal le pedía consejos a Norberto Peruzzotti, hoy en Sedesa representando a Adeba. El trago amargo lo sufrió Miguel Ángel Vicco: perdió las llaves de su auto, y acompañado por un empleado del hotel rastrillaba la playa de estacionamiento lindera, la vereda, la calle de acceso, las escalinatas, debajo de las mesas, los baños, la pista de baile en medio del jolgorio, el acceso a la cocina... alguien le aconsejó que volviera al dia siguiente con un cerrajero.
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Una noche de glamour en el Plaza Hotel
Noche de festejos en el Hotel Plaza. Alguien le susurró al artista plástico Rogelio Policello: "¿Cómo serán las fiestas en Río Gallegos?", lo que provocó una buena réplica: "¿Cómo serán las fiestas en El Calafate?" En cambio sí podemos contar la ocurrida anoche frente a Plaza San Martín, muy concurrida por cierto (y antes que lleguen los Quinchos de 'Ámbito Financiero' porque Roberto García, el anfitrión, junto a Mónica Rapetti, su mujer, informó que este domingo no trabaja).
18 de septiembre de 2005 - 03:01









