El presidente George W. Bush rezó en la primera fila de bancos de la Basílica de San Pedro, junto a su esposa, Laura, vestida de negro y con una mantilla. También acudieron la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y los ex presidentes Bill Clinton y George Bush. Bush es el primer presidente extranjero que visita la capilla ardiente de Juan Pablo II, después de que el presidente de la República italiana, Carlo Azeglio Ciampi, y el primer ministro Silvio Berlusconi le rindieran homenaje el pasado domingo en el Palacio Apostólico. Todos los miembros de la delegación rezaron en silencio ante los restos del Papa Juan Pablo II y luego dialogaron durante unos minutos con el secretario particular de Juan Pablo II, el arzobispo polaco Estanislao Dziwisz. La visita de la delegación de USA disgustó a los cientos de personas que, tras haber hecho hasta ocho horas de cola, debieron esperar a que el contingente ingresara. Clinton le cedió la única cama del avión presidencial a George W. Bush cuando se disponía a tomar una siesta. Bush se alojará durante su estancia en la residencia del embajador estadounidense en Roma, Mel Sembler. Bush también aprovechará para reunirse con el presidente Ciampi y el premier Berlusconi.
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Los Bush y los Clinton juntos en el funeral del Papa Juan Pablo
El presidente estadounidense, George W. Bush, asistió el miércoles a la capilla ardiente de Juan Pablo II para rendirle homenaje en compañía de su esposa, Laura, su padre, George Bush y el ex mandatario Bill Clinton.
07 de abril de 2005 - 01:05












