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'FRANKESTEIN' SIGLO XXI

Perspectiva de género: 'Desfigurar' la identidad vs. ponerle voz

La psiquiatra Miriam Grossman advierte de los peligros de la hormonización y de la perspectiva de género a tan corta edad. Miembros de la comunidad LGGTB arrepentidos de intervenciones, abren el debate social y la polémica.

La cultura en la que está inmerso cada ser humano, siempre determina su cosmovisión, sus prácticas sociales e identidad sexual que asume, aunque en el caso de la tradición de los pueblos originarios como los Zapotecas, difieren de nuestra actual heteronormatividad hegemónica –los muxes: sabios travestidos asumían distintas perspectiva de género –, que aunque esté determinada a priori por la biología (macho vs hembra), la identificación es libre, multifacética y se corporaliza en cada uno, según lo instauró el mainstream contemporáneo.

En nuestra sociedad occidental, el boom de los movimientos LGTTB que dieron voz a las sexualidades divergentes, han reclamado a los Estados la legislación de los tratamientos médicos, de la hormonización y de las intervenciones quirúrgicas que ya se hacían en la clandestinidad (inyecciones con 'aceites de motor' y falsos médicos que ponían en riesgos su vidas) para la transición de género o la apropiación de la identidad cultural que se asume.

Pero en los últimos años, muchos trans arrepentidos han salido a la luz, aquellos que aseguran que la terapia de conversión (o la vaginoplastía) les “arruinó” la vida, ya que ellos no se identifican ni con un hombre ni con una mujer, más bien son no binarios, y pueden convivir con un pene y pechos (que usan en sus encuentros sexuales).

Trans arrepentidos de la transición: debate social

"En todo nuestro país se están cometiendo atrocidades en los consultorios médicos y quirófanos de los hospitales. Los niños y adolescentes físicamente sanos quedan permanentemente desfigurados y, en ocasiones, esterilizados. Esos jóvenes dicen que son transgénero, y se supone que nosotros (sus padres, maestros, terapeutas y médicos) debemos estar de acuerdo con su autodiagnóstico y pasar a un segundo plano mientras toman la decisión más importante de sus vidas: alterar sus cuerpos", explica la médica psiquiatra Miriam Grossman, autora del libro Lost in Trans Nation. A Child Psychiatrist’s Guide Out of the Madness.

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La médica psiquiatra Miriam Grossman.

La médica psiquiatra Miriam Grossman.

Esto que puso en palabras Grossman, podría ser el caso de Walt Heyer, ex mujer trans, autor del libro Trans Life Survivors, que hoy le ofrece asesoría y apoyo en sexchangeregret.com a otros arrepentidos. Según el sitio web Sex Change, hasta el 20 % se lamenta de su cambio de sexo, y hay estudios médicos que evidencian que la transición no es realmente efectiva.

“Todavía tengo cicatrices en el pecho que me recuerdan este viaje de género que me costó 13 años de mi vida. Estoy en régimen hormonal para tratar de regular un sistema que está permanentemente alterado”, dijo Charlie Evans, otro trans, de Newcastle, Reino Unido, que también anunció recientemente su transición de regreso a mujer.

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La historia autobiografía de Walt, arrepentido de su conversión

La historia autobiografía de Walt, arrepentido de su conversión

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“El alivio que experimenté a través de la cirugía fue solo temporal. Escondido debajo del maquillaje y la ropa femenina estaba el niño herido por un trauma infantil

“El alivio que experimenté a través de la cirugía fue solo temporal. Escondido debajo del maquillaje y la ropa femenina estaba el niño herido por un trauma infantil", dijo @aliaximail, otro arrepentido

"Las autoridades médicas, educativas y gubernamentales nos aconsejan apoyar los «viajes de género» de los niños aún en desarrollo, incluidas las intervenciones médicas con poca evidencia de mejora a largo plazo. Esto no sería aceptable en ningún otro campo de la medicina", sostiene la eminencia de la psiquiatría, Grossman.

El libro de Grossman que utiliza el ala republicana contra la identidad de género

Miriam Grossman analizó los contenidos que se divulgaban en la educación sexual de las escuelas de USA, y a partir de allí concluyó que lo que se enseña “no es biología” sino un sistema de creencias, conocido vulgarmente como ‘perspectiva de género’.

Esta psiquiatra norteamericana sostiene que esta ‘perspectiva de género’ se imparte como una verdad absoluta y desde una posición de poder (docente e institución educativa), la cual es avalada desde la política, volcándose en las mentes en desarrollo de los niños, adolescentes y jóvenes, a quienes se los insta a que su sexo biológico pueda ser reconfigurado con fines exploratorios para dar con su “verdadero yo”.

Para Grossman, este bombardeo en las escuelas y en ciertos otros lugares de inculcar la teoría de género, sobre todo en edades tempranas, no hace más que negar la realidad misma.

“En los últimos años hubo un crecimiento explosivo de personas que buscan tratamiento por disforia de género —dice Grossman—. Es una histeria, una ola, un tsunami”, dice Grossman.

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Activismo trans. Europa Press

Activismo trans. Europa Press

Tal fenómeno que analizó Grossman, también lo hizo una eminencia de pediatría del Reino Unido.

A mediados de 2020, la pediatra Hilary Cass investigó cómo el Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña (NHS) atendía a los niños y adolescentes que experimentan una disforia/incongruencia de género, derivaban en cantidades alarmantes al Servicio de Desarrollo de Identidad de Género (Gids) administrado por Tavistock and Portman NHS Foundation Trust, un fideicomiso especializado en salud mental con sede en el norte de Londres.

Según la investigación de la pediatra inglesa, entre 2011 y 2012, hubo menos de 250 derivaciones al servicio, mientras que entre 2021 y 2022, la cifra había aumentado a más de 5.000. La doctora Hilary Cass denuncia la negligencia en la toma de decisiones y en la implementación de tratamientos de cambio de sexo, sin estándares probatorios ni registros regulares en Gids.

La “fiebre woke”, como lo apoda la prensa norteamericana, trastoca todos los ámbitos de la sociedad, como la política y el entretenimiento, pero también a las fuerzas armadas y a sectores más conservadores: un claro ejemplo de ello, a nivel local, es el caso de la piloto travesti Traniela, que maneja una aeronave de Aerolíneas Argentinas.

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La controversial narrativa del 'yo auténtico'

La narrativa del “yo auténtico”, según la psiquiatra Grossman, valida la autopercepción y el deseo en niños pequeños, en personas con trastornos psiquiátricos, en adictos, personas a las que la autopercepción les permitía mejores condiciones carcelarias y en un caso extremo, en delincuentes sexuales.

En una entrevista con Jordan Peterson, la Dra Grossman asegura que no existen suficientes estudios sobre los efectos de las transiciones de género, pero que la presión política y la legislación acorralan a los médicos, que si acaso contradicen ello, serán acusados de discriminadores.

"Hay pocas otras áreas de la atención médica donde los profesionales tengan tanto miedo de discutir abiertamente sus puntos de vista, donde las personas son vilipendiadas en las redes sociales y donde los insultos reflejan el peor comportamiento de intimidación. Esto debe parar”, afirma la Dra. Cass, que sugirió en su revisión que se “entró en un terreno donde había opiniones fuertes y ampliamente divergentes que no estaban respaldadas por evidencia adecuada. El ruido circundante y el debate público cada vez más tóxico, ideológico y polarizado han hecho que el trabajo sea significativamente más difícil y no hace nada para servir a los niños y jóvenes que tal vez ya estén sujetos a un importante estrés"-

Tal ideología progresista, según la psiquiatra, dice que el hecho de negarles las terapias de conversión a los niños, es el causante de varios suicidios y de problemas psicológicos, según palabras de la autora del controversial libro antes señalado.

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Activistas trans

Activistas trans

“Los historiadores del futuro recordarán con horror lo que las sociedades occidentales le han hecho a sus hijos en nombre de la ideología transgénero. No sólo se los ha dirigido hacia tratamientos farmacológicos o cirugías aberrantes sin rigor científico, sino que se los ha bombardeado con un marketing cómplice que les grita desde las pantallas que existen infinitas identidades de género y que estas pueden ser compradas y suministradas”, esboza la periodista Karina Mariani de la Gaceta de España, que nombra ciertas publicidades y marcas orientadas a la comunidad LGGTB, porque son grandes consumidores de moda y cosméticos.

Así, marcas de belleza como Dove, reapropian la idea progre del ‘yo auténtico’, según la periodista española, tal como dice la publicidad: “Ser tu yo auténtico: Ya sea trans o no binario, descubrir tu yo más auténtico es como revivir la adolescencia. Escucha a Anna, Angelica y Myles hablar sobre cómo adoptar rutinas de belleza y cabello que les ha ayudado a formar sus identidades, cómo navegar por el estilo y los nuevos cambios corporales puede parecer una segunda pubertad y cómo deleitarse con su autenticidad ha fortalecido su autoestima”.

También Maybelline, promete lo mismo, pero a través del maquillaje. Del mismo modo, en los pequeños, el gigante de los cereales Kellogg, acude al mismo cliché: “El cereal Together With Pride, nuestra nueva y deliciosa receta presenta corazones de arcoíris con sabor a bayas espolvoreados con brillantina comestible. No podemos esperar a que los fans prueben nuestra última edición limitada porque las cajas son para cereales, no para personas”.

En Canadá: un trans demandó al Estado para tener pene y vagina

Hace pocos días, en Canadá, se conoció la noticia de una persona que, identificándose como «no binario», demanda al Estado para que le financie una cirugía que le creé una vagina pero le mantenga su pene.

En los documentos judiciales al paciente canadiense se lo llama ‘KS’, quien asegura que no se identifica con un sólo género, sino que más bien se autopercibe como “una mezcla”, razón por la cual someterlo a una cirugía de conversión de sexo binaria “podría considerarse un acto ilegal de terapia de conversión, así como una violación del Código de Derechos Humanos de Ontario”.

Si la justicia de Canadá falla a favor de KS, este hombre se operará en una clínica especializada en Austin, Texas, todo pagado por el Estado. Este sujeto no binario considera una discriminación hacia su persona, que se le realice una vaginoplastia ‘normal’ debido a que esta incluye una penectomía.

La demanda legal al estado de Canadá de parte de KS, es avalado por el grupo de derechos LGBTQ Egale Canada, que sostiene que la vaginoplastia es excluyente y discrimina a las personas no binarias.

Según se filtró de los documentos judiciales, KS sufre de disforia de género desde que era adolescente y su endocrinólogo en Ottawa, escribió una carta para apoyar la solicitu de la cirugía dual: “Es muy importante para KS tener una vagina para su interpretación personal de su expresión de género, pero también desea conservar su pene”.

Al respecto, de esta polémica demanda y sobre los argumentos antes expuestos de la psiquiatra Grossman, la reconocida periodista española Karina Mariani del medio La Gaceta sentenció en su columna del 9 de abril que "la idea de que cientos de miles de niños y jóvenes están «atrapados» en el cuerpo equivocado es una interpretación que no responde a la ciencia, sino a un lobby que en el futuro será señalado como responsable de una terrible masacre".

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